El cambio climático les importa: jóvenes de todo el mundo salen a la calle pidiendo soluciones reales

Los miles de manifestantes a su llegada al Congreso de los Diputados, con la fuente de Neptuno a sus espaldas. Foto: Eduardo Robaina.

"Estudiantes de todo el país se han unido al resto de jóvenes alrededor del mundo para tomar las calle en una de las mayores manifestaciones globales por el clima jamás celebradas".

“El cambio va a llegar, os guste o no”, afirmó Greta Thunberg ante algunos de los diplomáticos más poderosos del mundo durante la pasada Cumbre del Clima de la ONU, celebrada en diciembre en Katowice (Polonia). Hoy, ese cambio ha dado una de sus mayores muestras de vigor, con millones de jóvenes echándose a las calles de más de 2.000 ciudades en 123 países.

Hace menos de siete meses que Greta Thunberg (hoy nominada al premio Nobel de la Paz) se sentaba sola con un cartelón que rezaba “Huelga escolar por el clima”. Los adultos habían fallado a los niños, que ahora tienen que defender un futuro más que amenazado por el cambio climático antropogénico.

En España, el movimiento nacía hace solo unas semanas de la mano de estudiantes de la Universidad de Girona y hoy se enfrentaba a su primera prueba de fuego, superada con nota.

El 15-M climático ha logrado cumplir todas las expectativas. Estudiantes de todo el país se han unido al resto de jóvenes alrededor del mundo para tomar las calle en una de las mayores manifestaciones globales por el clima jamás celebradas. En total se han celebrado más de 60 marchas y concentraciones en todo el estado. La Marea ha seguido de cerca las de Barcelona, Madrid y Sevilla. Al cierre de esta edición no se conocían aún cifras oficiales de asistencia, aunque fuentes de la organización apuntaban a más de 30.000 personas en todo el país.

Cabecera manifestación Barcelona. Foto: Aida Cuenca

Barcelona

Bajo el excesivo calor de marzo, estudiantes de diversas edades se han congregado hoy en la ciudad condal. Por las calles pedían que se dejasen de hacer falsas promesas y que se trate como una crisis a un asunto que es algo más que un simple problema, clamaban.

En las pancartas se leían mensajes como “Hay más plástico que sentido común”. Aprovecharon también la ocasión para mencionar algunas medidas que se deberían aplicar para frenar el cambio climático, entre las que está una tarifa de congestión de 2€ para que el transporte público sea gratuito, o que se imparta la asignatura de permacultura para enseñar a cultivar y preparar los alimentos en las escuelas.

La marcha ha finalizado delante del Palau de la Generalitat, donde se ha leído el manifiesto. Gemma Barricarte, organizadora y portavoz del evento, ha explicado que ha superado todas sus expectativas. “Queremos que esto siga y sume; es solo el comienzo”, adelantando la intención de manifestarse cada viernes a las 12h en el mismo sitio donde han acabado hoy.

Pero Barcelona no ha sido la única ciudad protagonista de Cataluña. En Girona también ha habido una manifestación esta tarde delante de la Generalitat. Además, dos miembros de Fridays For Future Girona acudieron esta semana al debate sobre el cambio climático en el Europarlamento de Estrasburgo, junto a otros estudiantes europeos.

Manifestantes en Sevilla. Foto: Santiago Sáez.

Sevilla

En la capital andaluza, los más de mil jóvenes que secundaron la huelga coincidieron en la céntrica Plaza Nueva sevillana, y bajo un sol de justicia, con una manifestación de bomberos, con la que se solidarizaban. “Menos banqueros y más bomberos”, era uno de los primeros cánticos que se escuchaban, a lo que estos respondían con aplausos. A la huelga se adhirieron varios sindicatos de estudiantes y la plataforma Escuelas de Calor, que pide la climatización sostenible de los colegios en Andalucía.

Poco después de las 12 comenzaba la marcha hacia las conocidas Setas de la Encarnación, el escenario histórico del 15-M sevillano, donde, por primera vez, podía apreciarse la magnitud de la asistencia. La plaza quedó totalmente abarrotada, cubierta de pancartas denunciando la inacción climática de gobiernos, corporaciones y, en general, un sistema contra el que se corearon himnos constantemente.

“Pedimos acción política urgente. El cambio climático es una emergencia que ya está aquí, y vemos que los políticos no hacen lo suficiente, no se implican demasiado e incluso lo usan para sus campañas y poco más,” afirmó Mario Álvarez, uno de los coordinadores de la huelga. “Esto es más importante de lo que te hacen creer. Está en juego nuestro futuro”, concluía.

En el resto de Andalucía ha destacado la manifestación de Granada, donde la asistencia ha sido muy similar a la de la capital.

El próximo viernes, Fridays for Future Sevilla ha convocado una concentración en Plaza Nueva para decidir en asamblea si se unen a la huelga semanal que ya se celebra en centenares de ciudades de todo el mundo.

Cabecera manifestación Madrid. Foto: Eduardo Robaina.

Madrid

La hora programada era la misma que para el resto, pero decenas de estudiantes se empezaron a congregar desde mucho antes en la emblemática Puerta del Sol. Cuando se cumplía la hora de salida fijada, la cabecera ya llevaba unos minutos de un recorrido cuya meta fue el Congreso de los Diputados, donde acabaron por hacer una sentada. La mayoría de asistentes fueron estudiantes de instituto, además de veinteañeros y algunas niñas y mayores que también decidieron formar parte de la protesta. En cuanto al número de asistentes, según datos de la Policía Nacional facilitados por la Delegación de Gobierno de Madrid y publicados por Europa Press, la manifestación atrajo a 4.500 personas, unos datos más realistas de los 50.000 que gritaron representantes del sindicato de estudiantes en el transcurso del recorrido.

Durante el trayecto, las proclamas fueron dirigidas en gran parte a la clase política y su pasividad. Tampoco se libraron personalidad del mundo empresarial y sus respectivas empresas, a las que señalaron como “culpables” de los efectos climáticos. Unas consecuencias a las que hizo referencia Alejandro Martínez, integrante de Fridays For Future Madrid, quien aseguraba a La Marea que el motivo de salir hoy a la calle era la imposibilidad “de seguir posponiendo” durante más tiempo los daños: “estamos a solo 11 años de superar el grado y medio a nivel global, punto de no retorno”, se quejaba. Pide a los políticos “que cumplan el Acuerdo de París” y que “se reúnan con los científicos”, ya que “[los estudiantes] no nos consideramos los intermediarios adecuados para negociar con ellos qué leyes se deben imponer”.

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Eduardo Robaina, Aida Cuenca y Santiago Sáez

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