No hay 400.000 fascistas en Andalucía, pero sí tenemos problemas

Mitin de VOX el pasado 2 de diciembre de 2018. REUTERS/Marcelo Del Pozo

Tras la irrupción de Vox en Andalucía: "Aún podemos ganar, y debemos hacer lo necesario para lograrlo: esto incluye analizar correctamente la situación", argumenta David Karvala.

Hace unos días, La Marea publicó el artículo 400.000 fascistas en Andalucía, donde Antonio Maestre afirmó que “El votante fascista puede ser el camarero que te sirve el café, (…) tu tía con la que cenas en Navidad. (…) Y todos ellos serán responsables de cualquier medida lesiva (…) de VOX». Con estas declaraciones, Maestre ignora sus propios consejos: sólo unas semanas antes, había escrito: “hay que dejar de gritar fascista”.

Su nuevo texto es una reacción contra “una corriente exculpatoria en la opinión pública sobre (…) la ciudadanía que votó a VOX en Andalucía”. Parece que con esto se refiere a los bandazos de Podemos sobre este tema.

La noche electoral, Pablo Iglesias gritó “alerta antifascista” y llamó a “movilizarse” contra VOX. Su llamada llegó tarde y, en todo caso, no duró mucho. Íñigo Errejón declaró que “VOX es un síntoma pero no es el mal. No hay 400.000 andaluces fascistas… hay que escuchar, hay que tener humildad.” Otro dirigente podemista rechazó un choque entre “izquierda y derecha, (…) fascistas y antifascistas”.

Todo esto revela mucha confusión. VOX no es estrictamente fascista, pero sí es una extrema derecha incubadora para fascistas. Por tanto, quizá no sea ‘el mal’, el Apocalipsis, pero un mal sí que lo es. Y lo de ‘escuchar’ a los votantes de VOX recuerda a muchos dirigentes socialdemócratas en Europa, para los cuales es un eufemismo para copiar las políticas de la extrema derecha.

Maestre tiene razón al rechazar esto, pero se equivoca al sugerir que todos los votantes de VOX podrían ser fascistas. Si tienes un (antiguo) amigo que ha votado a VOX sí debes pedirle cuentas, pero ante los 400.000 votantes del 2 de diciembre hace falta una respuesta más global y política. Por esto, hay que bajar de las abstracciones a la lucha real contra la extrema derecha.

Derrotando el fascismo

Hace 8 años, parecía que el partido fascista trajeado, Plataforma per Catalunya (PxC), crecía sin parar. Con 75.000 votos casi entró en el Parlament catalán y en 2011 obtuvo 67 concejales. Sin embargo, en 2015, perdió casi todos sus ediles.

¿Qué había pasado? A finales de 2010, se formó Unitat Contra el Feixisme i el Racisme (UCFR), un movimiento unitario creado con el objetivo de parar a PxC. El partido fascista recibió la noticia con risas; al cabo de un año estaba culpando a este movimiento de sus malos resultados y las risas se convirtieron en insultos y una serie de denuncias judiciales (todas fracasaron).

La lucha unitaria contra el fascismo se basa en unas ideas clave.

Primero, hay que combatir su normalización. Tienen elementos en su discurso que pueden coincidir con otros partidos, pero el fascismo representa una amenaza específica. No es solo una cara del neoliberalismo o capitalismo. Los partidos de extrema derecha se esfuerzan para normalizarse, fingiendo ser simplemente una opción más; la izquierda no debe ayudarles en esto. (En las redes sociales hubo comentarios respaldando el argumento de Maestre, pero afirmando que los votantes del PP, Cs, e incluso del PSOE, también eran fascistas. Argumentos que sólo ayudan a la extrema derecha de verdad).

Segundo, que un votante de uno de estos partidos, especialmente un nuevo votante, no es lo mismo que un militante convencido. Maestre reconoce que los votantes de VOX pueden tener diversas motivaciones, pero le quita importancia a este hecho: “Todos son igualmente responsables de sus decisiones”. Esta es una actitud jurídica, religiosa incluso, pero políticamente no sirve para nada.

Las personas trabajadoras típicamente tienen una combinación de ideas reaccionarias y progresistas. Pueden rechazar la inmigración y luego mostrar solidaridad con una persona migrada; pueden despotricar contra los sindicatos y luego ir a la huelga. Las ideas del sistema predominan, pero las luchas sociales fomentan ideas que contradicen esta ideología dominante. Lo que el marxista italiano Gramsci llamó consciencia contradictoria nos ayuda a entender por qué la gente vota a partidos que actúan contra sus intereses sin asumir toda su ideología. Debemos aprovechar estas contradicciones para aislar al núcleo duro fascista del partido de la gente más variada de su entorno.

Las campañas de UCFR contra PxC —con cientos de miles de octavillas, actos públicos, manifestaciones…— se centraron en señalar que tras su imagen, era un partido fascista. Quizá sea simplista, pero funcionó: a partir de 2011 perdieron votos continuamente, y a partir de 2015 casi dejaron de presentarse a elecciones; al saber lo que era, poca gente quería votar a un partido fascista.

Esto no es una teoría, son hechos. Hay experiencias parecidas en Gran Bretaña donde se ha derrotado a una serie de organizaciones fascistas. Incluso en Grecia, el grupo neonazi Amanecer Dorado ha perdido la mayoría de sus locales y ahora está siendo juzgado como una banda criminal, gracias a la lucha unitaria contra el fascismo.

Ahora paremos a VOX

La noche de las elecciones andaluzas, UCFR presentó una llamada para la creación de movimientos unitarios contra la extrema derecha en diferentes territorios del Estado español. Se está preparando un encuentro de movimientos en Barcelona el 26 de enero.

Se trata de aplicar las lecciones de estas luchas unitarias exitosas ante la amenaza de VOX. No será fácil, pero sí podemos derrotarlos.

VOX se presenta con diferentes caras, desde el racismo, machismo y españolismo, hasta las llamadas populistas contra el establishment. Pero bajo ninguna circunstancia quieren que se les identifique como extrema derecha.

Esto no tendría sentido si todos sus votantes fueran fascistas, pero la dirección de VOX es consciente de que muchos de ellos no apoyarían, de saberlo, a una opción de extrema derecha.

Nuestra tarea, entonces, es hacer que se sepan los hechos. Que cada potencial votante vea la foto de Santiago Abascal con Marine Le Pen, dirigente ultra francesa. Que sepa que conocidos fascistas están asumiendo responsabilidades en VOX, como la antigua militante de la organización neonazi Democracia Nacional, que ahora impulsa VOX en Terres de l’Ebre. Si las noticias son ciertas, y PxC se disuelve para que sus militantes entren individualmente en VOX, significará la derrota definitiva de esa formación fascista, pero a la vez supondrá la llegada a VOX de más activistas con abultados historiales de militancia ultra.

¿Actuamos o nos lamentamos?

La lucha unitaria contra el fascismo es una estrategia que ha demostrado su efectividad. En cambio, no sabemos si Maestre o el liderazgo de Podemos tienen alguna propuesta ante el problema. Es cierto que algo como UCFR no soluciona todos los problemas sociales y económicos que sufrimos. No elimina la causa fundamental del fascismo, que algunas personas pensamos que es el capitalismo. Pero para eso, hay otros movimientos, otras luchas.

En todo caso, mirando cómo va Europa y el mundo, mejor que paremos a la extrema derecha ahora, mientras vamos preparando las otras luchas. Hay un problema, sí, y no sólo andaluz o español. Pero por suerte no hay 400.000 fascistas en Andalucía, ni tan siquiera en todo el Estado. Aún podemos ganar, y debemos hacer lo necesario para lograrlo: esto incluye analizar correctamente la situación.


David Karvala es activista de UCFR y militante de la red anticapitalista Marx21.net

aportacion la marea

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Comentarios

5 respuestas a “No hay 400.000 fascistas en Andalucía, pero sí tenemos problemas”

  1. Desde luego que no hay que descuidarse, David.
    Yo creo que esta vez NO PASARAN.
    La energía no se pierde y la energía de valor, de experiencia, de lucha, de aquellos que combatieron al fascismo en el 36 está con nosotrxs. Es su lucha. Esta vez NO PASARAN.

  2. Muy bueno, de lo mejor que he leido de lucha anti fascista.
    Pero falta añadir que hay que crear TAMBIÉN una alternativa de IZQUIERDAS REPUBLICANA y DEMOCRÄTICA-AUTODETERMINISTA para los ABSTENCIONISTAS que antes votaron alternativas que les engañaron diciendo que eran eso y que cuando gobiernan u opositan no lo son.

  3. Nación Andaluza dice NO a la celebración de la Toma de Granada (mañana, 2 de enero)
    Nación Andaluza considera que la celebración de este día ensalza una visión colonial de nuestro país al reproducirnos nuevamente como pueblo conquistado. Consideramos que la invasión del Reino de Granada por parte de los reyes llamados católicos constituyó un genocidio no contra “moras”, sino contra granadinas, malagueñas, almerienses, bastetanas… Contra andaluzas en definitiva perseguidas y expoliadas porque podían cuestionar el poder y el imperio que estaba construyendo la nobleza castellana. Los actos públicos promovidos por las instituciones del Estado no son simples celebraciones de hechos históricos; representan el discurso del poder que nos vienen a recordar que el Pueblo Andaluz somos un pueblo conquistado y sometido.
    Denunciamos la hipocresía de quienes se alarman ante la llegada de la ultraderecha a las instituciones andaluzas pero tienen planteamientos similares con respecto a la historia de Granada y de Andalucía. Hay plena coincidencia entre la interpretación de la historia de Andalucía del Ayuntamiento granadino y la de la ultraderecha. Mientras los grupos municipales de PSOE, PP, C’s o Vamos Granada celebran nuestra conquista desde Vox coincidían con ellos cuando en la pasada campaña electoral declaraban que su modelo es “la Andalucía de Fernando III”. Es decir la Andalucía conquistada.

    Desde Nación Andaluza seguimos proponiendo la sustitución del 2 de enero como fiesta local por el 26 de mayo, día del asesinato de Mariana Pineda ordenada por los Borbones. Mariana Pineda es una heroína granadina que representa la libertad y los derechos populares, es una figura reconocida por todas las granadinas y además el 26 de mayo fue fiesta local durante la II República.
    https://insurgente.org/nacion-andaluza-dice-no-a-la-celebracion-de-la-toma-de-granada-manana-2-de-enero/

  4. Pero en Cataluña el fascismo siempre ha tenido muy poco que hacer y además estáis la UCFR.
    En Cataluña no caló como en la España interior (en algunos sitios más que en otros) el adoctrinamiento franco-fascista y nacional-católico.
    Un adoctrinamiento que, como la Transición fue una continuación maquillada de lo anterior, apenas ha sido rechazado o denunciado a día de hoy a excepción de Asociaciones Memorialistas, genuinos demócratas, escritores, historiadores, resistentes, y personas que no cambiaron de chaqueta. (y UCFR una alegría saber de movimientos como éste).
    En Aragón, vemos que los que votan estas opciones son, más que fascistas gente que se limita a hacer «lo que siempre se ha hecho», no se cuestiona nada ni parece que piense por sí misma. Y lo que ha visto que se ha hecho hasta ahora es una continuación, en tiempos de la Transición más sutil que ahora, ahora se ha sacado la careta con arrogancia y sin complejo alguno, del franco-fascismo y del nacional-catolicismo.
    Que los golpistas del 36 y genocidas dictatoriales se cocinaran ellos mismos la Transición y gocen de total impunidad y hasta de respeto a día de hoy y a pesar de la corrupción «marca de la casa»; que por manipulación e ignorancia estemos todavía bajo su control no puede traer nada bueno.

    Buenaventura Durruti también tenía claro que la causa del fascismo estaba creada y fomentada por el capitalismo. Y sino mirar lo que pasa también en el mundo, incluso en naciones que no tienen asentada su forma de gobierno en una dictadura impune como es el caso de este país.
    Mil gracias David por vuestra interesante iniciativa, por vuestra labor en beneficio de un mundo más libre y justo, mil gracias.
    Un placer leerte.

    • Hola Chorche y gracias por tus comentarios. Por supuesto que hay diferencias entre Catalunya y otras partes del Estado. Pero hace unos años algunos expertos argumentaban que Catalunya era más vulnerable al crecimiento de la extrema derecha.
      Este artículo en El País por ejemplo. Hablando del peligro de la extrema derecha, dicen “la mayor se asienta en Cataluña de la mano de Plataforma per Catalunya (PxC). En las elecciones municipales de 2007, y especialmente en las autonómicas de 2010, el partido de Josep Anglada, con un programa que arremete contra el inmigrante desde su prefacio, dio un susto morrocotudo al espectro político.”
      https://elpais.com/diario/2011/05/01/domingo/1304221960_850215.html

      Si pasamos de los expertos podemos ver que en más o menos cualquier territorio, pueden construir un proyecto de extrema derecha si saben adecuar el mensaje a la audiencia que buscan (y les da igual enforcar en el tema nacional, contra las mujeres y gente LGBTI, supuestamente a favor de las mujeres y gente LGBTI para atacar a la gente musulmana, contra la gente judía…).

      Pero también vemos que en cualquier territorio, un movimiento unitario puede pararlos, porque los fascistas siempre son minoría.

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