Dejad de pedirnos la solución a vuestro caos

Manifestación por el clima el viernes en Madrid. Foto: Eduardo Robaina

"Tan solo estamos repitiendo lo que dice la ciencia. Nuestra única exigencia es que empecéis a escucharla, y que después empecéis a actuar".

El viernes 15 de marzo de 2019, más de un millón y medio de estudiantes se pusieron en huelga por el clima en 2.083 lugares de 125 países de todos los continentes.

El principal argumento que escuchamos aquí en Suecia (y en todo el resto del mundo…) es que no importa lo que hagamos, porque somos demasiado pequeñas para marcar la diferencia. La manifestación del viernes ha significado, según 350.org, el mayor día de acción global por el clima de la historia. Tuvo lugar porque unos cuantos niños de países pequeños como Suecia, Bélgica y Suiza decidimos no ir a la escuela, porque no se estaba haciendo nada para resolver la crisis climática. Demostramos que sí importa lo que hagas, y que nadie es demasiado pequeño como para no poder marcar la diferencia.

La gente no deja de preguntarme por “la solución a la crisis del clima”, y por “cómo podemos arreglar este problema”. Esperan que sepa la respuesta.

Pero eso es más que absurdo, porque no hay “soluciones” que puedan encuadrarse dentro de nuestros sistemas actuales. Nadie “sabe” exactamente qué hacer. Esa es exactamente la cuestión. No podemos limitarnos a subir o bajar determinados impuestos o invertir en “fondos” verdes y seguir actuando como siempre.

Sí, hay muchas cosas que son buenas y necesarias, y que mejoran la situación. Por ejemplo, la energía solar y eólica, la economía circular, el veganismo, la agricultura sostenible, etc. Pero incluso esas cosas son solo partes del panorama completo.

Ya no podemos concentrarnos tan solo en asuntos individuales y separados, como los coches eléctricos, la energía nuclear, la carne, la aviación o los biocombustibles. Necesitamos una visión holística que se enfrente a la crisis de sostenibilidad y al desastre ecológico al completo. Y por eso no dejo de repetir que tenemos que empezar a tratar la crisis como la crisis que es. Porque solo entonces, y solo con la guía de la mejor ciencia que tenemos a nuestra disposición (como se indica claramente en todo el Acuerdo de París) podremos empezar a crear juntos ese camino global hacia adelante.

Sin embargo, eso nunca ocurrirá mientras permitamos que siga el interminable debate sobre “ya-pero-entonces-qué-pasa-con-la-energía-nuclear”. Estamos perdiendo el tiempo con eso. Es retrasismo climático. Tenemos que pensar en más cosas al mismo tiempo, y aun así, llevar a cabo los cambios a una velocidad sin precedentes.

De acuerdo con el IPCC, la energía nuclear puede ser una parte pequeña de una nueva gran solución energética sin carbono, sobre todo para áreas donde sea imposible tener un suministro de energía renovable a gran escala, aunque es extremadamente peligrosa y cara en dinero y en tiempo. Pero dejemos ese debate de lado hasta que empecemos a tener presente la visión global.

Algunas personas parecen tan desesperadas por seguir viviendo con las comodidades y los lujos de su vida diaria que dicen a otras personas que no tengan hijos. Como niños y niñas, hablando por nuestras hermanas y hermanos pequeños, no nos parece que eso sea muy alentador. No somos nosotras, ni las generaciones futuras, las que hemos creado el problema. Y sin embargo, una vez más, nos culpáis.

Si ni siquiera las personas científicas, los políticos, los medios de comunicación ni la ONU puede, de momento, decir con claridad qué hay que hacer exactamente para “resolver” la crisis climática (en otras palabras, para reducir dramáticamente nuestras emisiones a partir de hoy), ¿cómo vamos a saberlo los niños? ¿Cómo podéis dejarnos esa responsabilidad a nosotras?

Cuando hayáis hecho los deberes, os daréis cuenta de que necesitamos una política nueva. Necesitamos una nueva economía, en la que todo se base en nuestro presupuesto de carbono, que es extremadamente limitado y que disminuye a toda velocidad.

Pero eso no es suficiente. Necesitamos una manera de pensar completamente nueva. El sistema político que hemos creado se basa por completo en la competencia. Hacéis trampas cuando podéis, porque lo único que importa es ganar. Conseguir poder. Eso tiene que acabarse. Tenemos que dejar de competir entre nosotras. Tenemos que empezar a cooperar y compartir los recursos que quedan en este planeta de una manera justa. Tenemos que empezar a vivir dentro de los límites del planeta, con la vista en la igualdad y la justicia y dar unos pasos atrás por el bien de todas las especies vivientes.

Tan solo estamos repitiendo lo que dice la ciencia. Nuestra única exigencia es que empecéis a escucharla, y que después empecéis a actuar.

Así que, por favor, dejad de pedir a vuestros hijos las soluciones a vuestro propio caos.

Greta Thunberg es activista por el clima y fundadora del movimiento Fridays For Future.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en la cuenta de Facebook de Greta Thunberg. Traducido por Santiago Sáez.

Greta Thunberg

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Comentarios

3 respuestas a “Dejad de pedirnos la solución a vuestro caos”

  1. Los científicos, los políticos, la ONU, todos ellos saben perfectamente lo que hay que hacer para devolver la salud al Planeta; simplemente vivir con sencillez, no consumir innecesariamente y REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR.
    ¿que por qué no lo dicen? pues porque forman parte de la dictadura capitalista que está montada en el egoísmo y en la acumulación y manipula y confunde. Hay algunas voces disidentes; cuyo eco el sistema se ocupa rápidamente de silenciar.
    Greta, eres una “enviada” de la nueva Era.
    ========
    NUCLEARES NUNCA MAIS. RECUERDA FUKUSHIMA.
    El 11 de marzo es el aniversario del accidente nuclear de Fukushima-Daiichi, tan grave como el de Chernóbil, aunque de características diferentes.
    Cuando se cumplen ocho años del accidente de Fukushima-Daiichi, los efectos del escape radiactivo siguen sin estar bajo control. Todavía queda el difícil trabajo de desmantelar los reactores y gestionar los abundantes residuos radiactivos producidos.
    El desastre nuclear de Fukushima en 2011 demostró que la energía nuclear es demasiado peligrosa, demasiado sucia y demasiado cara para que se continúe usando. No se puede permitir que estos desastres vuelvan a ocurrir.

  2. Bayer se hunde en Bolsa tras sentenciar un juzgado que su herbicida con glifosato Roundup causa cáncer.
    Este veredicto ha supuesto una nueva derrota judicial para Monsanto, fabricante de dicho herbicida, que fue adquirida por la compañía alemana en junio de 2018 por 55.501 millones de euros.
    Los títulos del grupo químico y farmacéutico Bayer han finalizado la jornada con una caída del 9,61% en la Bolsa de Fráncfort, hasta situarse en 63 euros, después de que un jurado de Estados Unidos dictaminara que el glifosato presente en el herbicida Roundup fue un “factor sustancial” en el origen de un cáncer detectado en un hombre que usó dicho producto.
    “Estamos decepcionados con la decisión inicial del jurado, pero seguimos creyendo firmemente que la ciencia confirma que los herbicidas a base de glifosato no causan cáncer”, ha señalado la multinacional, expresando su confianza en que en la segunda fase del juicio quedará demostrado que la conducta de Monsanto ha sido apropiada y que la compañía no debe ser responsable del cáncer del demandante.
    La mortalidad del glifosato era cosa sabida: Nos hemos quedado sin fauna, especialmente de aves, gracias al glifosato de Monsanto.
    En este corrupto país la multinacional, Monsanto ó Bayer, hubiera comprado al juez para que declarara “inofensivo” su producto.

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