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lunes 18 diciembre 2017

cambio climático

La neolengua climática de Donald Trump

En Estados Unidos, el Departamento de Agricultura (USDA) ha ordenado a parte de sus empleados que dejen de usar, entre otros, el término “cambio climático”. La orden está recogida en una serie de correos electrónicos que ha obtenido el medio británico The Guardian.

08 agosto 2017
18:35
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La neolengua climática de Donald Trump
Donald Trump, presidente de los Estados Unidos. FOTO: G. SKIDMORE.

Uno de los conceptos más aterradores de 1984, la novela de George Orwell, es el de neolengua. En el Londres distópico del escritor británico, el gobierno autoritario se esfuerza en eliminar términos y palabras, sustituyéndolos por otros más simples. El objetivo, en la novela, es controlar el pensamiento de la población, eliminando y tergiversando los conceptos que representan esas palabras.

En Estados Unidos, el Departamento de Agricultura (USDA) ha ordenado a parte de sus empleados que dejen de usar, entre otros, el término “cambio climático”. La orden está recogida en una serie de correos electrónicos que ha obtenido el medio británico The Guardian. Fue emitida el pasado mes de febrero y firmada por Bianca Mobius-Clune, directora de calidad del suelo del Servicio Nacional de Conservación de Recursos (NCRS), la unidad que se dedica a la supervisión del terreno agrario del país norteamericano.

En el correo se ordena a los empleados que eviten el término “cambio climático” y lo sustituyan por “meteorología extrema“. Además, hay otras palabras prohibidas por la agencia, como “adaptación al cambio climático”, que pasa a ser “resiliencia frente a la meteorología extrema”, o “reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”, que se convierte en “construcción de materia orgánica en el suelo”.

En otro de los correos filtrados a The Guardian, Jimmy Bramblett, subdirector de programas de la NCRS informa a los encargados y mandos medios de la agencia de que deben dirigir los equipos bajo su supervisión en la dirección del nuevo ejecutivo estadounidense. “Está claro que una de las prioridades de la administración anterior no es consistente con las de la nueva administración. En concreto, esa prioridad es el cambio climático”, afirma Bramblett en el e-mail, pidiendo que se informe al personal a su cargo de “este cambio de perspectiva en la rama ejecutiva”.

Causa, consecuencia y solución

Los agricultores son una de las comunidades más escépticas en cuanto a la ciencia del cambio climático en Estados Unidos. Según un estudio de la Universidad de Purdue, tan sólo un 8% del colectivo acepta el consenso científico internacional, que señala a la emisión de gases de efecto invernadero. Además, un tercio de los productores agrarios no considera que el clima esté cambiando.

El sector de la agricultura y la ganadería se encuentra en el centro de la ciencia climática, pues es tanto una de las industrias más contaminantes, como una de las víctimas más claras. Asimismo, un nuevo modelo agrario más sostenible es condición indispensable para paliar los efectos más graves del calentamiento global. Según un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, introducir mecanismos de captura de carbono en suelos agrícolas es “necesario para asegurar niveles seguros de carbono atmosférico y mitigar el cambio climático”.

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Santiago Sáez

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