La Galicia que vuelve a las urnas (IV): ocho años perdidos en Cultura

Stand de Galicia en la Feria del Libro de Frankfurt.

La política de recortes del PP en Galicia han afectado de manera dramática al mundo de la cultura y al ámbito de la lengua gallega.

SANTIAGO // «Las dos legislaturas de Feijóo fueron totalmente perdidas para la cultura, la lengua y la educación en Galicia. Produjeron un retroceso evidente porque fueron sectores considerados por el presidente como absolutamente sacrificables en su política de recortes y de consolidación fiscal», denuncia Manuel Bragado, director de Edicións Xerais de Galicia y expresidente de la Asociación Galega de Editores, que pone como ejemplo el recorte de un 80% en el presupuesto de la Xunta para la compra de libros para bibliotecas públicas. «Eso ya no es un recorte, es una amputación», lamenta.

En el caso de los fondos destinados desde la Dirección Xeral de Política Lingüística se vivió una situación similar: una reducción de cerca del 75% del presupuesto. Sumada a la puesta en marcha del famoso decreto del plurilingüismo –recurrido ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por la Real Academia Galega– abanderado por el actual Ejecutivo que, como apunta Bragado, «sitúa el futuro del gallego como lengua vehicular en la frontera del abismo». Aunque, en momento determinados, también se utilizaron las industrias culturales como síntoma de buena ventura, como es el caso del cine y los libros, reconocidos con premios nacionales.

«La cultura es un sector estratégico que puede suponer hasta un 3% del PIB español pero en Galicia no está siendo considerada así. Feijóo no quiso recibir a la Asociación de Editores cuando con Manuel Fraga y Touriño nos reuníamos dos veces al año porque ellos estaban interesados en lo que sucedía en esta industria», afirma Bragado.

Regalos envenenados al medio ambiente

Los regalos para Galicia no solo proceden de Feijóo. Desde que Mariano Rajoy reside en La Moncloa, los gallegos han recibido noticias como la ampliación de la concesión franquista a la celulosa Ence, una fábrica que ha destruido el ecosistema de la ría de Pontevedra. Ence fue inaugurada por Franco en 1963 como empresa pública. Cuando se acercaba el final de la concesión, Rajoy, ya como presidente del Gobierno en funciones, firmó una ampliación por 60 años y se ganó ser dclarado persona non grata en la ciudad que le vio crecer.

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Ana González Liste

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