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sábado 21 octubre 2017

Sociedad

España tiene el doble de presos de los que debería según su tasa de criminalidad

Un informe de la Red de Organizaciones Sociales del Entorno Penitenciario denuncia que un 50% de los reclusos deberían estar en libertad.

21 abril 2016
12:45
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España tiene el doble de presos de los que debería según su tasa de criminalidad

En España se encarcela a demasiadas personas, durante demasiado tiempo y por delitos no especialmente graves. Es una de las principales conclusiones del Estudio de la realidad penal y penitenciaria: una visión desde las entidades sociales, presentado este jueves en Madrid por la Red de Organizaciones Sociales del Entorno Penitenciario (ROSEP), de la que forman parte 55 entidades que trabajan por la reinserción de los presos y la justicia social.

Los datos, correspondientes a 2014 y basados en cifras oficiales, ponen de manifiesto que España tiene una tasa de criminalidad -número de delitos por cada 1.000 habitantes- de las más bajas de la Eurozona: 44,7, un 27% inferior a la media europea. Sin embargo, la tasa de personas privadas de libertad es de las más altas: 133 por cada 100.000 habitantes, frente a las 101 de la UE o, lo que es lo mismo, un 32% superior. Este exceso de población penitenciaria se corresponde, según los autores del informe, con un déficit en el estado del bienestar y con el hecho de que España sea uno de los países más desiguales de Europa.

“Queremos invitar a la reflexión profunda a partir de estos datos”, explicó Juan Carlos Jiménez, coordinador del Programa personas privadas de libertad de la Fundación Adsis. “En los últimos 13 años se ha producido un descenso constante en el número de delitos. De seguir esa tendencia, posiblemente en 2019 estaríamos por debajo de 40. Esto nos colocaría en los niveles de criminalidad de 1987, cuando la población penitenciaria era menos de la mitad de la actual”, añadió.

Para los responsables del estudio, la población penitenciaria de nuestro país, de acuerdo a su tasa de criminalidad, debería ser de 30.769 en vez de las 61.614 personas actuales, lo que en modo alguno incrementaría la inseguridad ciudadana o produciría una alarma social. “Tenemos unas penas que se sitúan entre las más altas de Europa”, explicó Jorge Ollero Perán, coordinador del Área Jurídica y de Justicia Restaurativa de la Federación Andaluza Enlace. “El promedio de las condenas en España es de 18 meses, mientras que en Europa es de 7,1”.

Una mayoría de delitos no violentos

El estudio arroja otros datos muy ilustrativos sobre la naturaleza de los delitos que llevan a engrosar el número de presos en las cárceles. Un 76% son delitos contra el patrimonio, un 16% contra las personas o la libertad, un 5% otras infracciones penales y un 3% corresponden a delitos contra la seguridad colectiva. “Las cifras ponen de manifiesto que el número de delitos que entrañan violencia son una minoría”, explicó Jiménez.

Además, una parte importante de los presos están en la cárcel por delitos derivados de trastornos adictivos, lo que según Jiménez “evidencia que la falta de recursos hace que la prisión sea la alternativa para muchas personas cuyo delito viene derivado de un problema de carácter sociosanitario”. Asimismo, hay una elevada tasa de reclusos, un 25,6%, con problemas de salud mental, un porcentaje que se eleva hasta el 50% si se consideran los antecedentes de abuso de drogas, lo que supone entre dos y siete veces por encima de la población general.

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Dani Cabezas

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