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jueves 23 noviembre 2017

Opinión

La controvertida legitimidad del Rey Felipe

“¿Cómo podría reeditar el Rey Felipe la legitimación ciudadana que logró, y comenzó a perder, el Rey Juan Carlos?”, se pregunta el autor

<em>La controvertida legitimidad del Rey Felipe</em>

Este relato comienza en Turquía. Allí todavía (cada vez menos) se considera a Kemal Atatürk como ‘el padre de la Turquía moderna’. De hecho, eso es lo que significa ‘Atatürk’: Padre de los turcos. En el trazo grueso de la Historia, Juan Carlos de Borbón puede percibirse de igual manera respecto de la España moderna. Dejando a un lado matices importantes, puntualizaciones e incógnitas, esta España deficitariamente democrática (pero democrática al fin y al cabo) no habría sido posible sin el concurso de Juan Carlos. El refrendo popular de la Constitución de 1978 y la reacción ante el enigmático golpe de Estado del 23F de 1981 hicieron que la figura del Rey quedara legitimada ante la ciudadanía, incluso ante muchos de los que se consideraban republicanos.

La palabra ‘rey’, etimológicamente, tiene que ver con ‘rectitud’. Desde la antigüedad se suponía (y ya es mucho suponer) que quien llegaba a ser rey era, ante todo, por su conducta ejemplar, ‘recta’. La legitimidad de Juan Carlos empezó a resquebrajarse en cuanto la ciudadanía comenzó a percibir que la conducta del Rey era de todo menos ‘recta’. Juan Carlos había dejado de ser un ejemplo. El discurso de abdicación del Rey, sin embargo, sí me parece en algunos pasajes, digno de alguien que se preocupa por su país. Viene a decir que los cambios necesarios no se acaban en que él deje el trono. Hay un aviso a navegantes (a la clase política, a los agentes sociales y empresariales) sobre la urgente necesidad de cambio en todas las esferas de la vida pública. El ya ‘exrey’ percibe esa urgencia. El PP no.

No voy a hablar, ya lo hace mucha gente y mejor que yo, sobre la legitimidad o no de la institución monárquica. A este respecto me limitaré a apuntar que en griego (la lengua del país que inventó la democracia), la palabra ‘república’ se dice precisamente ‘democracia’. El nombre oficial de Grecia es el de ‘República griega’, pero en la lengua helena se dice ‘Democracia griega’. República y democracia son sinónimos. Si no hay república no hay, estrictamente, una democracia. Hasta aquí el paréntesis sobre la legitimidad de la monarquía.

Asumido el hecho de que Felipe de Borbón será el nuevo Rey, examinemos su legitimidad. Su proclamación como monarca es legal (en el marco legal vigente). Además de legal es legítima, aunque muy débilmente legítima, por aquel referéndum de 1978 que aceptó la monarquía como forma de Estado. Subrayo lo de ‘débilmente legítima’ porque la mayoría de la población sobre la que reinará Felipe no votó esa Constitución. La legitimidad del Rey Felipe es tan débil como la legitimidad de la propia Carta Magna. Y la legitimidad de la Constitución es débil fundamentalmente porque, durante décadas, los dos grandes partidos no han hecho demasiado por cumplirla en lo que respecta a los derechos sociales.

La figura del Rey Felipe, sin embargo, no ha sido legitimada por la ciudadanía, porque él no ha traído la democracia a España y porque tampoco ha frenado un golpe de Estado. Felipe de Borbón no es un padre de la patria. Más allá de lo que establezca un mecanismo legal aprobado hace 36 años ¿qué legitimidad tiene el Rey Felipe? ¿Que está muy bien preparado? ¿Que, atendiendo a lo que sabemos oficialmente de él, todavía no ha tenido un comportamiento ‘no recto’?

¿Cómo podría reeditar el Rey Felipe la legitimación ciudadana que logró, y comenzó a perder, el Rey Juan Carlos? Yo sólo veo dos opciones que deberían darse simultáneamente. Una, que sea él el que decida abrir el melón de la reforma constitucional (o de un nuevo proceso constituyente) y, dos, que en esa nueva Constitución se establezca el automatismo de que todo cambio en la Jefatura del Estado deba ser sometido a referéndum con una doble pregunta. Una sobre la forma de Estado (monarquía o república) y otra sobre la figura del pretendiente al trono.

Hay quien dirá que contraviene las esencias de la institución monárquica que la ciudadanía pueda votar a cada nuevo Rey. Dirán que la institución monárquica es esencialmente hereditaria, cuestión de sangre. Puestos a entrar en ese discurso, entonces también contraviene las esencias de la institución monárquica que Felipe se haya casado con una civil. Es paradójico que el nuevo Rey vaya a poder disfrutar de un privilegio de cualquier ciudadano (poder elegir con quién se casa) y, también, de los privilegios de la monarquía: heredar un trono. En aras del respeto a la institución monárquica, o bien debería haber renunciado al trono por amor a Letizia, o bien debería haberse casado con alguien de sangre real. Una vez violentado el carácter consanguíneo de la institución monárquica, ¿por qué no violentar también su carácter hereditario, máxime cuando ello significa más democracia?

El hecho de que las sucesiones en la jefatura del Estado fueran legitimadas en referéndum (y consultada la ciudadanía en cada ocasión por la forma de Estado ideal, monarquía o república) también tendría el efecto beneficioso de que los herederos se esforzarían al máximo en mantener una conducta transparente y ejemplar. Tendrían que vivir en una permanente campaña electoral. No merecemos menos.

Toño Fraguas

Toño Fraguas

4 comentarios

  1. ANYU
    ANYU 08/12/2014, 04:27

    LOS BORBONES DEL PERU
    El Dr. Nicolás Rebaza en su Libro ANALES DEL DEPARTAMENTO DE LA LIBERTAD EN LA GUERRA DE INDEPENDENCIA (Trujillo, Perú 1895) detalla la llegada de Don Carlos Lagomarsino a la Oficina de las Cajas Reales de Trujillo en 1790 portando un Real Decreto firmado por Carlos IV Rey de España en donde lo nombra como Subdelegado de Chota y Huambos (Cajamarca), y dice que es su hijo natural y que se le proporcione dinero y demás recursos para proseguir su viaje a Cajamarca a cumplir el real encargo, en dicho lugar se encontraban las recién descubiertas minas de oro de Hualgayoc que entonces eran las minas mas valiosas del Perú,despues de las de plata del Potosi, fue recibido por el Obispo de Trujillo, Doctor Madalengoitia y por el Tesorero de las Cajas Reales, Lavalle Conde de Premio Real.
    El Real Decreto forma parte del Archivo Histórico de La Libertad en Trujillo, también hay informes sobre su gestión enviados por Lagomarsino a Carlos IV y al Virrey del Perú.
    Don Carlos Lagomarsino era el hermano mayor de Fernando VII,hijo natural procreado en la hija de un músico italiano apellidado Lagomarsino radicado en la Corte de Madrid, cuando Carlos IV era aun soltero e infante de España.
    No confundir con los Lagomarsino inmigrantes de Argentina y fabricantes de sombreros y que una rama recién llego al Perú a partir de 1870.
    DESCENDENCIA
    Tuvo Don Carlos Lagomarsino varios hijos en Chota( Cajamarca):
    RAMA LAGOMARSINO GRADOS
    -Francisco Lagomarsino casado con Josefa Grados,padres de Francisco Lagomarsino Grados nacido y bautizado en Chota.Existe partidas bautismales y matrimoniales.
    RAMA LAGOMARSINO MORALES
    -Carlos Lagomarsino (hijo) casado con Juana Morales, padres de Jose Francisco Lagomarsino Morales nacido en San Fernando de Hualgayoc Cajamarca el 18 de Setiembre de 1824,de la rama Lagomarsino Morales.Existe partidas bautismales y matrimoniales
    RAMA SANCHEZ LAGOMARSINO
    -Josefa Lagomarsino casada con Juan Bernabe Sanchez y padres del Capitan de Fragata Jose Maria Sanchez Lagomarsino nacido en Santa Catalina Cajamarca 1833.Heroe de la Guerra del Pacifico. Ampliamente documentado y estudiado.
    El Doctor Rebaza obtuvo la información a través del Capitan José Sanchez Lagomarsino a quien conoció personalmente.
    Ademas el Dr.Rebaza era un respetado y minucioso historiador y su libro de consulta obligada para conocer sobre los sucesos de la historia del Norte Peruano y la independencia del Perú.
    Es posible que la familia Lagomarsino en el Perú no haya reivindicado su real parentesco a causa de la muerte de su padre y por la posterior campaña de independencia en el Perú que los desvinculaba de España.

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  2. María
    María 20/06/2014, 17:07

    Pués no opino que sea un país democrático.
    Está asentado sobre los crimenes de la dictadura y su falsa versión que, como vencedores, han hecho de la historia.
    Está asentado sobre crímenes y patrañas que no se han juzgado porque siguen gobernando los mismos del golpe de Estado contra la República y posterior dictadura.
    Los sótanos de esta “democracia” esconden cientos de miles de cadaveres de luchadores asesinados por defender nuestros derechos y libertades que están esperando que la historia les haga justicia.
    Al no haberse hecho justicia seguimos andando el “camino” impuesto y, cómo cada día vemos más claro, aunque nos despojen de todos nuestros derechos y libertades, cuidado con rechistar o te envían a la cárcel. Cuidado con grabar las agresiones de las fuerzas represivas a ciudadanos pacíficos. Cuidado, que lo tienen todo controlado.
    Cuando estamos gobernados por la dictadura de los borregos ¿se le puede llamar democracia?

    Responder a este comentario
    • Lelis
      Lelis 12/02/2015, 04:18

      Hay un óleo en algún templo o lugar del Rímac con la imagen de Don Carlos Lagomarsino, en cuya leyenda lo relaciona con Chota – Cajamarca.
      AYÚDENME A UBICARLO, ES IMPORTANTE PARA LA HISTORIA DE CHOTA – CAJAMARCA.

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