lamarea.com

domingo 27 mayo 2018

Política

Rouco Varela, 30 años influyendo en política

El hasta ahora presidente de la Conferencia Episcopal defiende el derecho a la vida de los no nacidos a la vez que la pena de muerte.

12 marzo 2014
16:51
Compartir
Rouco Varela, 30 años influyendo en política

Antonio María Rouco Varela deja la presidencia de la Conferencia Episcopal después de influir en la vida política española desde que la democracia llegó al país. El primado español dejó evidencia de su deseo de querer ejercer influencia “extramuros” en la política española desde el mismo día en que prohibió a los religiosos gallegos que participaran en política a través de las listas electorales. En 1977, Antonio María Rouco Varela, como obispo auxiliar de Santiago de Compostela, hizo pública una orden de los obispos gallegos que prohibía a los sacerdotes y religiosos formar parte de cualquier lista electoral al Congreso y al Senado. A pesar de esta prohibición, Rouco Varela dejó claro que la participación de la iglesia en la política era irrenunciable. “La Iglesia no debe permanecer neutral en el campo político, sino que está obligada a recordar y promover la dimensión trascendente de la existencia humana que mira a Dios como creador y salvador”, dijo entonces.

El hecho de que no quería mantener una posición neutral en los asuntos políticos quedó patente desde que en 1985 cuando, como Arzobispo de Santiago, se pronunció de forma muy dura contra la ley despenalizadora del aborto. Atribuyó esta reforma al ingreso de España en la Comunidad Económica Europea y la relativización de valores cristianos que ello implicaba. Ese mismo año, el arzobispo Rouco Varela, fue el máximo valedor para que se retirara un documento de los obispos contra la entrada de España en la OTAN y el uso de armas nucleares. Rouco Varela consideraba que el documento pecaba de “exceso de pacifismo”.

Rouco nunca ocultó su carácter ultramontano, tampoco cuando aseguró que la democracia no era aplicable a la organización de la Iglesia. “El concepto político de democracia como soberanía del pueblo no es introducible directa y específicamente en la constitución y organización de la Iglesia. En la Iglesia, su realidad institucional no nace de ningún pueblo, nace por actuación de Dios en la historia de los hombres…Su soberanía es la del Señor, no hay más soberano”

Derecho a la “vida”.

El ya expresidente de la Conferencia Episcopal siempre se ha mostrado muy beligerante con las sucesivas leyes que regulaban el derecho de la mujer al aborto, incluso sin dudar en calificarlo de crimen. Así lo hizo en el discurso del debate inaugural del debate plenario de la Conferencia Episcopal en el año 2009, cuando afirmó que “el crimen del aborto ensombrece la historia de la humanidad”. Sin embargo, Rouco Varela era más laxo con el derecho a la vida a la hora de pronunciarse sobre la pena de muerte. El artículo 2267 del catecismo de la Iglesia Católica se pronuncia en los siguientes términos sobre la pena de muerte.

“La enseñanza tradicional de la Iglesia no excluye, supuesta la plena comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, el recurso a la pena de muerte, si ésta fuera el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas”.

En el año 1999 en una rueda de prensa que Rouco Varela concedió con motivo de su participación en la Segunda Asamblea para Europa del Sínodo de Obispos defendió esta aceptación de la pena de muerte por parte del catecismo de la Iglesia declarando que la pena de muerte es ilegítima si no es imprescindible.

Rouco y el papel de la Iglesia en la Guerra Civil.

El Cardenal Rouco Varela también dejó clara su posición sobre la implicación de la Iglesia en la Guerra Civil y el apoyo de la curia al dictador Francisco Franco. Rouco Varela consideraba que no sería justo ni oportuno reconocer la implicación de la Iglesia en el conflicto bélico fratricida español. Declaró que las causas de la Guerra Civil eran muy complejas y que reconocer la implicación de la Iglesia sería dar gusto a aquellos que llevan pidiendo muchos años el arrepentimiento de la jerarquía católica. La negativa de Rouco de la implicación de la Iglesia en la Guerra Civil no tuvo en cuenta “La carta colectiva de los obispos españoles con motivo de la Guerra Civil”, una misiva que salió publicada en agosto de 1937 en el que la curia española mostró su apoyo público a la cruzada de Franco y al bando nacional en la Guerra Civil. En el escrito de 23 páginas el obispado español no dejaba lugar a dudas sobre su posición. “…El Episcopado español está en su totalidad y sin reservas al lado del general y a favor del Movimiento”

Captura de pantalla 2014-03-12 a las 15.20.00

¿Sabes que 'La Marea' rechaza la publicidad sexista y la del Ibex35?

Un medio debe ser tan libre como coherente.

Protege nuestra independencia.

SuscríbeteHaz una donación

Antonio Maestre

Antonio Maestre

Periodista y Documentalista. Aspirante a imitador de Günter Wallraff.

2 comentarios

  1. Verbarte
    Verbarte 12/03/2014, 21:35

    Atado y bien atado deja Rouco todo: una España Mariana, varias vírgenes asesoras ministeriales y crucifijos presidiendo espacios y actos públicos de este santo país. http://wp.me/p2v1L3-tP

    Responder a este comentario
  2. ateo666666
    ateo666666 12/03/2014, 19:40

    Pero ¿qué se puede esperar del jefe de los amigos de genocidas, fascistas, pederastas y demás ralea santurrona y delictiva? http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2013/05/urgente-madrid-esta-en-manos-del-maligno.html

    Responder a este comentario

Escribir un comentario

No se publicará tu dirección de email.
Los campos obligatorios están marcados con *

LM60 – Mayo 2018

Cómprala 4 €

Última hora

Tus artículos

Las CUP, Torra y los carnés de izquierdista

La prioridad de las CUP no es la investidura de un presidente los textos del cual han causado náuseas a la mayoría de sus integrantes, como se pretende. La prioridad de las CUP, junto a ERC y Junts per Catalunya, es la lucha contra un estado y una mayoría política que tiene fobia a la diversidad existente en su propio territorio.

Los socios/as escriben

El último doctorado

"Esta es, por fin, mi última tesis doctoral. Tras 40 años trabajando como investigador, tengo mucho que agradecer y una buena pila de historias que compartir. Para los jóvenes de hoy, valgan estas líneas como excursión a un pasado remoto", escribe Àlex Gaita en esta serie de.ficción

El famoso chalet

"Podemos ya había dado un giro bastante difícil de explicar. Había pasado en unos pocos meses del discurso radical empleado a uno mucho más moderado, claramente posibilista."