Las mentiras de los académicos

Desde la RAE parecen justificar lo injustificable: las acepciones machistas y ofensivas que contiene el diccionario y mintieron en sus argumentaciones.

No pidieron disculpas. Tampoco rectificaron. Ayer, durante la presentación del libro El buen uso del español, nacido de la Real Academia, tanto el presidente de la misma, José Manuel Blecua, como el académico Salvador Gutiérrez, justificaron lo injustificable: las acepciones machistas y ofensivas que contiene el diccionario y mintieron en sus argumentaciones.

José Manuel Blecua aseguró que “el diccionario no es fijo, sino que lleva en continua evolución desde 1713, y añadió que no se puede buscar en el diccionario “la solución para las injusticias de una sociedad machistas como es ésta”. Sus palabras suenan bien pero esconden la realidad. El diccionario de la RAE, en la entrada de la palabra mujer, mantiene hasta seis acepciones de prostituta. Mujer del arte, prostituta; mujer del partido, prostituta; mujer pública, prostituta… así hasta seis. ¿De verdad Blecua considera que esa entrada refleja evolución? ¿Cuando Blecua dice mujer del partido está llamando prostituta a la susodicha?

No contento con ello, Blecua aseguró que no se puede pretender que un libro modifique el léxico, sino que lo que hay que modificar son las estructuras sociales que hacen posible que se use en un determinado sentido, algo que no es tarea de un diccionario. La pirueta argumental de Blecua es notable. Difícilmente encontraremos a alguien que utilice mujer del arte como sinónimo de prostituta, por ejemplo. El listado sería interminable. Sólo un ejemplo más. Huérfano, según el DRAE: 1. adj. Dicho de una persona de menor edad: A quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre. U. t. c. s.

La coletilla “especialmente el padre” ni responde a ninguna evolución ni responde a ninguna estructura social, sólo evidencia la institución ideologizante que es la Real Academia, una institución humana que crea normas y se otorga una autoridad que no sólo no refleja el uso actual de la lengua y su evolución sino que se resiste a los cambios sociales en todo lo que concierne a las mujeres.

La lengua lo permite, por supuesto, quienes no lo permiten son algunos académicos. Mintió ayer Salvador Gutiérrez, no cuando dijo que “el diccionario tiene la obligación de registrar lo que está en la lengua”. Mintió al añadir: “Si una acepción tiene respaldo en el uso, se incluye”. No es cierto. La RAE estuvo cerrada a las mujeres durante 300 años y cuando abrió las puertas a algunas de ellas no cambió ni su ideología, ni sus formas, ni sus normas en lo que a las mujeres se refiere. La RAE continúa siendo esa institución especialmente ideologizante que, entre otras muchas mujeres brillantes y cultas, ya denunciara María Moliner cuando señaló los prejuicios, olvidos y errores de la Academia y se propuso construir un diccionario que sirviera para todo el mundo.

El lenguaje no es capaz de imponer o reprochar nada por sí mismo, como diría Lewis Carroll. Son los académicos quienes lo hacen. El femenino está buscando su sitio y en vez de ayudar y apoyar, la RAE se resiste e incluso se enfada, y lejos de registrar lo que está ocurriendo -como aseguran que hacen-, reprochan los cambios, los nuevos usos y las nuevas expresiones que se van popularizando con la intención de hacer un uso más inclusivo, de nombrar lo que está oculto, de visibilizar lo que durante mucho tiempo se ha pretendido esconder.

No es cierto que el masculino sea genérico. El masculino es masculino. No es cierto que sea un género no marcado e inclusivo. El masculino no tiene esa capacidad. Si acaso la tendría el femenino por el remitir a persona. Nombrar en femenino no daña, todo lo contrario, revitaliza y enriquece. Usar genéricos no entorpece la comunicación, la mejora. Los académicos se equivocan al pretender mantener una visión masculina del mundo. Por mucho que se empeñen en disimularlo, es obvio que sus normas son reflejo de su ideología no del uso de la lengua ni de la realidad cotidiana de los hombres y mujeres actuales.

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Comentarios

22 respuestas a “Las mentiras de los académicos

  1. Lamentablemente los de la RAE tienen que adaptarse al lenguaje que se utiliza, no pueden inventarse una neolengua ideal que a todos contente.
    Respeto la preparación y la labor de los académicos y entiendo que si esta en el diccionario sera porque en algun lugar se habla.

    Que algunas coletillas os parecen machistas? Solo son el reflejo de lo que la gente habla, y no creo acertado exigirles una disculpa por algo que no controlan.

    Esta bien que se exponga el machismo en el lenguaje como manifestación del machismo subyacente en la sociedad, pero de ahi a criticar la herramienta utilizada y a sus técnicos me parece demasiado.

    P.D: yo siempre he oido la expresión “huerfano de padre”, generalmente para referir objetos abandonados o sin dueño.

  2. Creo que no se puede hablar del genérico sin saber nada de historia de la lengua española y en este artículo se refleja la falta de estos conocimientos. Además, en mi opinión, Salvador Gutiérres está luchando mucho por el cambio de la lengua.

  3. De acuerdo con este necesario artículo, lo del uso del genérico quizá sea más complicado pero en líneas generales gran reflexión. Gracias Nuria. El que no vea que en el lenguaje hay otra lucha pendiente, no verá el “todo”, sino una “parte” (y me refiero más a las acepciones que al genérico).

  4. No me puedo creer lo que estoy leyendo. Por un lado estoy deacuerdo en que el lenguaje en general es machista, pero eso de que tildarlo de machista para luego decir “Si acaso la tendría el femenino por el remitir a persona. Nombrar en femenino no daña, todo lo contrario, revitaliza y enriquece.” echa por tierra toda tu argumentación. Tan malo es irse hacia el masculino como hacia lo femenino. ¿En base a qué el masculino es malo y el femenino bueno?

    Además, antes que cambiar la lengua o lo que dice el diccionario creo que es más urgente atacar a muchas otras injusticias que se cometen contra la mujer y aún están presentes en nuestra sociedad. Es más, estoy convencido que cuando esos problemas se solucionen el lenguaje se modificará por sí solo, y lo que puedan pensar o no unos catedráticos caerá por su propio peso.

    Y siempre poniendo a masculino y femenino en el mismo nivel, y no a unos sobre otros.

    • Totalmente de acuerdo contigo Alberto. Es lo que se llama discriminación positiva, lo cual sí que es una auténtica perversión del lenguaje, ya que por definición una discriminación siempre es negativa; es como decir “esta soleada noche” o “este mezquino bonachón”. Creo que en esto estaremos todos de acuerdo.

  5. “No es cierto que el masculino sea genérico” dice el articulo, pero luego la autora lo usa en varias ocasiones al hablar de “los académicos”. ¿qué pasa, que no incluye a las académicas? ¿Acaso ellas no están de acuerdo con lo expresado por sus compañeros? ¿o es que en realidad sí que existe el masculino como genérico? Aclárate Nuria.

    • Como me ponga a contestar todos los comentarios no acabaríamos nunca. Yo expongo mis opiniones y no pretendo convencer a nadie. Me gustaría un poco más de respeto en los comentarios, eso es cierto, pero esto es lo que hay, qué le vamos a hacer. En este caso respondo porque es una alusión concreta y a mi entender a una cuestión obvia a lo largo del artículo. Me refiero en todo momento a dos académicos a los que cito con nombres y apellidos porque son quienes han hecho las declaraciones que comento. Cuando no son ellos los aludidos hablo de la institución. Yo no tengo dudas en lo que escribo, otra cosa es que no te guste, a ti y a otra mucha gente pero estaba convencida de que de eso se trataba, de intercambiar opiniones, ¿no es cierto?

      • Tan solo tienes como 13 comentarios, no creo que sea tan complicado ni que lleve tanto tiempo contestar a todos, otro problema es que te parezcan más o menos interesantes según lo que comenten…

  6. Sugiero la lectura de:

    http://www.medtrad.org/panacea/PanaceaPDFs/Panacea3_Marzo2001.pdf

    resumen del libro del mismo autor, ya fallecido, por cierto esposo de una líder feminista; y

    http://hispanismo.cervantes.es/documentos/11773-Sexismo%20en%20el%20lenguaje-1.pdf

    Creo que aclaran muchos conceptos básicos sobre el asunto. Naturalmente la RAE comete errores, como cualquier persona o institución, pero puede darse el caso de que acepciones de una palabra signifiquen cosas muy distintas según la zona, región o país en que se empleen. Un solo ejemplo (los hay a cientos): llamar Concha (sinónimo de coño allí) a una mujer en Argentina es un insulto, algo que nadie pensaría en España.

    Sobre el binarismo en el lenguaje, ya hay en el movimiento feminista quien lo considera obsoleto. Fue debatido en el congreso que hubo en Granada en 2009. Ver:

    http://transgranadafeminista.blogspot.com.es/2010/01/mesa-reflexiones-feministas-sobre-el-no.html

    No tenía ni idea de quién es la autora del artículo, de modo que he mirado en la wiki y me ha llamado la atención que haya trabajado ¡13 años! en Interviú ¿revista feminista? Nunca la he comprado, pero viendo las portadas y hojeándola en la peluquería
    alguna vez, mi opinión es que trata a las mujeres como objetos, tal que esos anuncios de la tele que tanto se critican, con razón, por las organizaciones feministas.

    En suma, me parece un debate innecesario (y antidemocrático, porque trata de desmontar, sin bases de rigor científico, lo que cientos de millones de personas han elaborado durante siglos) que desvía la atención de los problemas serios que nos preocupan a quienes vivimos día a día el feminismo desde hace décadas, el principal de los cuales es que CAMBIE LA SOCIEDAD, con lo que cambiaría el lenguaje, supongo.

  7. Este artículo pone sobre la mesa datos y argumentos. Y me parecen tan interesantes como contundentes. La integridad intelectual de la Academia queda gravemente dañada. Algo que, por desgracia, tampoco es ninguna novedad. En este país nos hemos acostumbrado a conocer decisiones de nuestras Reales Academias que carecen de la menor justificación científica y que han contribuido, por méritos propios, a su notable desprestigio.

    Para las personas que nos consideramos de izquierdas valores como la justicia o la igualdad adquieren una importancia cardinal. Son dos fundamentos de cualquier sociedad que se precie. El feminismo, no lo olvidemos, es una teoría de igualdad. Pero por desgracia, en pleno siglo XXI, los prejuicios siguen campando a sus anchas. Algunos de los comentarios de este foro son la mejor prueba.

    Intentar descalificar la denuncia de este artículo como un episodio más de lo políticamente correcto o, más inexplicable aún, como una nueva acción de un sector de la izquierda que nos quiere imponer como debemos expresarnos es, sencillamente, no haber comprendido nada.

    La izquierda denuncia la injusticia que supone que una mujer cobre menos que su compañero y no puede mirar a otro lado mientras se oculta, silencia o maltrata a la mujer en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Defendemos la igualdad y la justicia. Y lo hacemos con todas las consecuencias. ¿O no?

    • Hombre… el argumento del inglés es un poco endeble, ¿no? Sí que hay masculino y femenino en inglés (se puede apreciar en algunas profesiones regias, por ejemplo), pero la mayoría de sustantivos carecen de género, al igual que los artículos (“a” y “the”), no es que sean masculinos y no exista el femenino.

  8. El pensamiento no sólo se refleja en el lenguaje sino que lo determina.
    El lenguaje precisa del pensamiento.
    El lenguaje transmite los conceptos, juicios y raciocinios del pensamiento.
    El pensamiento se conserva y se fija a través del lenguaje
    El lenguaje ayuda al pensamiento a hacerse cada vez más concreto.

  9. Es cierto que determinadas acepciones tienen tufillo machista y el incluirlas en el diccionario ayuda a perpetuarlas, por lo que sería interesante su eliminación el próximas ediciones. Pero con lo que no estoy de acuerdo es con el empeño en utilizar siempre los dos géneros en según qué frases. El maasculino es también genérico e inclusivo, aunque les pese a cierto sector intolerante. Ninguna feminista se rasga las vestiduras cuando oye que la DGT incrementará las sanciones a los infractores, o que la clase política está llena de corruptos, o que recientemente se han excarcelado asesinos confesos. Según la hipótesis políticamente correcta habría que decir siempre infractores e infractoras, corruptos y corruptas, asesinos y asesinas, etc, lo que complicaría el lenguaje haciéndolo enfarragoso.
    Por otro lado, hay palabras neutras cuyo género depende del artículo: el/la edil, el/la concejal, el/la juez, el/la logopeda, el/la atleta… Es absurdo feminizar unas como absurdo y malsonante sería masculinizar otras. ¿Diría alguien “mi psiquiatro es un gran profesionalo”?

  10. […] LA MAREA | Nuria Valera | No pidieron disculpas. Tampoco rectificaron. El jueves, durante la presentación del libro ‘El buen uso del español’, nacido de la Real Academia, tanto el presidente de la misma, José Manuel Blecua, como el académico Salvador Gutiérrez, justificaron lo injustificable: las acepciones machistas y ofensivas que contiene el diccionario y mintieron en sus argumentaciones. […]

  11. “No es cierto que el masculino sea genérico”. Porque yo lo valgo. Tan machistas unos como anticientíficas y mendaces las otras.

  12. Me considero una persona progresista, pero estoy en contra de la dictadura de lo políticamente correcto y de que gran parte de la izquierda nos aleccione de como debemos pensar y como debemos expresarnos. Por eso, sintiéndolo mucho, no estoy de acuerdo con el artículo. El lenguaje simplemente sirve para entenderse, no para satisfacer las demandas de ningún grupo especifico de personas en este caso del feminismo, aunque podría ser cualquier otro colectivo.
    Si bien es cierto que el DRAE contiene algunas coletillas que francamente están de más, no creo ni útil ni necesario el uso del artículo masculino y femenino en cada palabra que se utilice, porque convierte el lenguaje en algo farragoso y pesado. Es cierto que hay pocas mujeres en la RAE, máxime cuando está demostrado que en cualquier filología o estudio de la lengua, hay muchas más mujeres que hombres; pero ninguna mujer de las que componen la RAE se ha manifestado a favor de las demandas del feminismo y en cambio todas coinciden con los planteamientos de esa institución.

    • No me cuadra que seas progresita y veas en este sencillo artículo a una izquierda aleccionandote.”Paranoia”,por una vez el DRAE acierta plenamente.

      • Yo mismo decido como es mi progresismo. ¿En el momento que alguien se sale un poco de las pautas que marcan otros, automáticamente ya no es progresista y pasa a ser un carca?
        Este “sencillo” artículo increpa a unos académicos, y muchos (y muchas) pensamos como ellos (y ellas), les tachan de mentirosos y se asombra de que no pidieran perdón por el simple hecho de defender que los españoles hablemos el español.

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