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viernes 21 septiembre 2018

Cultura

Las maestras de la República

Un nuevo documental resalta el papel de las profesionales de la enseñanza en la Segunda República como las primeras mujeres independientes y libres que rompieron con el prototipo femenino de aquella época.

07 abril 2013
23:50
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Las maestras de la República
Una de las imágenes del documental Maestras de la república.

“Yo les sonreí. Soy la nueva maestra, dije, como si alguno lo ignorara, como si no hubieran estado el día antes acechando mi llegada”. El documental Maestras de la República, estrenado por la FETE-UGT, rinde homenaje a la figura de estas mujeres comprometidas con la enseñanza en una época incierta pero valiente para la historia. El libro Historia de una maestra de Josefina Aldecoa se convierte en el hilo conductor de esta cinta que se proyectará por universidades españolas y en conferencias durante los próximos meses de 2013.

Una ardua labor llevada a cabo durante años por historiadoras como Luz Martínez Ten o Carmen Agulló ha permitido desvelar en fotogramas sus nombres e historias. María Sánchez Arbós, Julia Vigre, Hilda Farfante son algunas de ellas. “Fumaban, iban en metro. Eran mujeres independientes que chocaban en aquella época con el machismo tradicional”. Así lo destaca la directora y guionista del documental Pilar Pérez Solano. El retrato de estas mujeres republicanas se impone como una lección al panorama de la educación pública actual. Recordadas en el silo XXI como auténticas heroínas.

En 1931, la enseñanza republicana consideraba a las maestras como la auténtica alma de la escuela. “La República apoyó a la educación y a las mujeres y, como consecuencia, al final lo que florecieron fueron las maestras”, relata Pilar Pérez Solano. Su figura se dignificó hasta tal punto que se creó un nuevo plan de formación donde hombres y mujeres estudiaban juntos, creando claustros mixtos, pioneros en la historia. Y aumentó su participación en todos los espacios públicos y privados. “Si los profesores no estaban bien preparados y no eran el alma de la escuela, esta institución no tenía futuro, algo muy diferente a lo que ocurre en la actualidad”.

Dentro de aquella etapa y en medio del hilo documental de la película surgen historias como la de María Sánchez Arbós. Una maestra consagrada en la Institución Libre de Enseñanza que plasmó sus vivencias a modo de cuaderno en un libro que escribiría en su exilio a México, Mi diario. En él, la maestra narraba las vivencias de las clases, de sus alumnos, sus impresiones e incluso los problemas a los que tenía que hacer frente.  Aquellas maestras no podían olvidar su importante labor social en una época de cambio, la Segunda República.

“Para la formación de estas mujeres, el magisterio era una carrera corta, barata y, encima, con salida laboral”, destaca Luz Martínez Ten. Se consolidó como la primera salida profesional donde la mujer trabajaba dentro del sistema público como trabajadora independiente y funcionaria. Con un perfil muy variado, procedían desde la clase media a la alta sociedad, aunque todas ellas, según destaca la historiadora Martínez Ten, “se acercaban a un modelo de mujer en el primer auge del feminismo”.

Y así las describe también la directora Pilar López. “Las maestras de la República no tenían que depender de los hombres para vivir. No necesitaban casarse. Tenían su dinero. Representan a un tipo de mujer muy diferente al prototipo de la época.” Podían elegir ser madres o tener su propia vida. “Se cortaron el cabello y se cortaron las faldas”, destaca la historiadora Carmen Agulló. Se convirtieron en verdaderas mujeres de su tiempo.

Con la llegada de la Guerra Civil, muchas de aquellas maestras partieron al exilio, como fue el caso de María Sánchez Arbós. Otras sufrieron silencio y represión por parte del aparato franquista como Julia Vigre, que fue presidenta de FETE. Martínez Ten cuenta cómo Julia “enterró en la carnicería de su padre sus cuadernitos de clase, sus diarios”. Cuando volvieron a levantar la tierra muchos años después todo estaba podrido. Tal eran las ganas de pensar que volverían a dar clase, que volverían a la democracia, que podrían hablar de los ideales de la República, que guardaban “sus cuadernos como un intento contra el olvido”.

La actriz Laura de Pedro aparece en todo momento vestida como una mujer de la época, como una auténtica maestra. Y en un escenario casi intacto como es el Instituto Isabel la Católica, sede del Instituto Escuela en 1928. Para no crear un documental tradicional basado en entrevista y testimonios, el recorrido de la protagonista nos permite saltar de una historia a otra a lo largo de la proyección. Entre fotograma y entrevista aparece también la historia de Hilda Farfante. Una mujer hija de maestros republicanos asesinados en 1936. “Conocer a Hilda es una experiencia inigualable porque ella tuvo que vivir muchos años en silencio. Sin embargo ahora cuenta su historia con voz alta y clara y con tanta dignidad que consigue emocionarnos una y otra vez”, señala la directora.

La proyección del documental tiene una amplia cartelera por universidades y conferencias del país. En el mes de abril, llegará a importantes centros como la Filmoteca Nacional (día 25). La última proyección del programa tendrá lugar en Albacete el 6 de junio.

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María Serrano

María Serrano

4 comentarios

  1. Maribel
    Maribel 28/11/2017, 18:45

    Donde podría verlo? Por Internet en algún sitio?

    Responder a este comentario
  2. Pilar
    Pilar 02/01/2014, 14:40

    Si te gustó el documental LAS MAESTRAS DE LA REPUBLICA, estamos preparando la segunda parte porque queremos seguir recordando a estas mujeres valientes que lucharon por la defensa de sus ideales y de la escuela pública.

    Necesitamos ayuda económica, por eso hemos creado un crowdfunding en esta dirección:

    http://www.verkami.com/locale/es/projects/6871-las-maestras-de-la-republica-ii-parte

    Ayúdanos, se puede participar desde 5€ y difúndelo, las maestras republicanas y nosotras te lo agradecemos muchísimo.

    Gracias!!!!

    Responder a este comentario
  3. Ansicc
    Ansicc 10/04/2013, 20:30

    Ser maestra significa una gran responsabilidad.De esto no eres consciente hasta que unes tus inquietudes con las de tus alumnos y sus familias,cuando traspasas la barrera del conocimiento.
    Sin una mente humanista y consciente de la realidad que vives,no es posible ilusionar.
    Nunca sabes si estás haciendo lo adecuado a cada situación.Tan sólo debes tener muy claro lo que nunca debes hacer.
    Te motivas con el día a día,con disfrutar de que saben volar sin las alas que tú les prestaste.

    Responder a este comentario
  4. María
    María 07/04/2013, 21:55

    En la segunda República el pueblo empezaba a desperezarse, y los maestr@s enseñaban a pensar por uno mismo.
    El caciquismo y las fortunas de aquella época empezaban a inquietarse, no fuera que la gente se despabilara demasiado y se les acabaran los privilegios.
    Por eso el golpe de estado.
    Tambien ahora asistimos a un golpe de estado; pero sin armas, más sutil.
    Los maestros de la República creo que fueron el gremio con el que más salvajemente se ensañaron. Ahora, si nos descuidamos, volverán a ir a la Universidad solo los hijos de papá, como en los tiempos del franquismo.

    Responder a este comentario

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