La ciudad que se proclamó independiente en 1873

El cantón de Cartagena se separó del Estado español durante 185 días en los que hizo reformas revolucionarias y pidió la adhesión a EEUU.

Cuentan los libros de Historia que, en 1873, Cartagena pidió ser incluida en los Estados Unidos de América. La ciudad, establecida como cantón, llevaba varios meses fuera del Estado español y buscaba así un reconocimiento internacional. Los estadounidenses no llegaron a contestar a la petición, el asedio de las tropas españolas acabó con el cantón y el puerto cartagenero volvió a manos españolas tras 185 días fuera de ellas. Pero, ¿cómo se llegó a esa situación? El 12 de julio de ese año, una bandera roja (símbolo de revolución) se izaba sobre el castillo de San Julián. Así nacía el cantón de Cartagena, un amago de estado independiente. Seis meses después, España sofocaba con especial crueldad ese proyecto soberanista.

Pero para llegar al origen de la “independencia” cartagenera, hay que remontarse a febrero de 1873, cuando se proclamó la Primera República y se convocaron las elecciones, que ganaron los republicanos federales. El Gobierno elegido estableció entonces que el Estado se dividiera en 17 regiones soberanas (15 en la metrópoli, más las islas de Cuba y Puerto Rico) con “autonomía completa para dotarse de Constitución y de sus propios órganos de Gobierno”. Todo promesas.

Finalmente, las buenas intenciones del primer Gobierno republicano no llegaron a concretarse, una situación de estancamiento que provocó nerviosismo en algunos territorios y propició varias decenas de revueltas en todo el Estado. Entre estas, la única que triunfó y que perduró en el tiempo más allá de algunos días o semanas fue la que se dio en Cartagena.

Sin enseñanza religiosa ni pena de muerte
La ciudad entera se proclama cantonalista el 12 de julio. El Ejército y su flota, también. Los marineros y oficiales que no quieren unirse a la revolución se van libremente. Es la segunda alegría en pocos meses: primero, la República; luego, el cantonalismo.

Una vez conseguida la victoria llega el momento de organizarse. La Junta Soberana toma el poder e inicia las reformas. Se prohíbe la enseñanza religiosa y empiezan las colectivizaciones. Se confiscan los bienes a la Iglesia y aquellos adquiridos por herencia y con origen de gracia y donación real, tales como vinculaciones, mayorazgos o capellanías, entre otros. Se decreta el divorcio y se deroga la pena de muerte. En pleno siglo XIX se reconoce el derecho al trabajo, se establece la jornada de ocho horas e incluso se diseña un plan educativo propio.

Además, el nuevo Gobierno cantonal decide acuñar una moneda propia. La plata que se necesita es extraída de las minas de Mazarrón y de objetos incautados. Las nuevas monedas no llevaban figura alguna, solo dos inscripciones: por un lado “Cartagena sitiada por los centralistas, septiembre de 1873”, y por el otro “Revolución Cantonal, cinco pesetas”. Este era el duro cantonal nacido de la autogestión.

El final del sueño
Pero, desde el principio, el cantón sufre el asedio de las tropas españolas. El Estado no ve con buenos ojos perder uno de sus puertos más importantes y comienzan las hostilidades, que se incrementan tras asumir la presidencia del Consejo de Ministros el general Francisco Serrano. Y es que, tras 185 días, con una República Española ya bajo el mando del general Serrano y sin republicanos federales en los puestos altos, se impone la ley del más fuerte.

El asedio acabará por echar por tierra los deseos soberanistas de Cartagena. La ciudad estaba sitiada por tierra y mar. Los bombardeos se sucedían, llegándose a lanzar más de 1.000 proyectiles al día sobre el casco urbano. El 12 de enero de 1874 se produjo la capitulación definitiva tras miles de muertos, más de 300 edificios totalmente destruidos y 1.500 con grandes destrozos; solo 27 quedaron indemnes en toda la ciudad. El Cantón de Cartagena había llegado a su fin.

No será hasta un siglo después cuando volverán al poder los cantonalistas. Entre 1987 y 1991, gobiernan en el Ayuntamiento con diez concejales y más de 22.000 votos, bajo las siglas del Partido Cantonal. Pero el poder duró muy poco y, en la actualidad, carecen de representación municipal. En las elecciones 2011, solo le votaron 367 personas.

Del Cantón de Cartagena ya nadie se acuerda, tampoco en EEUU, que nunca contestó a la petición de la ciudad española. Todo quedó en una historia más, la historia de la voluntad de una ciudad.

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Comentarios

30 respuestas a “La ciudad que se proclamó independiente en 1873”

  1. ¡Qué idílico! Sólo faltaría olvidar las incursiones de la marina cantonal a las localidades de los alrededores exigiendo adhesión (y compromiso económico) o bombardeo y saqueo. Así podriamos añorar esos tiempos con menos cargo de conciencia.

  2. La historia se repite con nuevos personajes. A,Mas A.Galvez-PUg demont Contreras,En España la proxmidad de dos ciudades nos lleva a despreciarnos, esto es ampliable a las autonomias,a las regiones.Estrenamos un nuevo canton CATALAN

  3. Buen resumen, un par de datos:
    La bandera roja era en un principio la bandera turca que según cuenta la historia se tapó todo el dibujo blanco con la sangre un sublevado.
    Leí hace mucho que francia, inglaterra y alemania, declararon la guerra al cantón, esto implica reconocimento de estado, la razón era no obstante quedarse con el botín de los barcos cantonales, a los que madrid declara piratas para que estos barcos sean devueltos a manos de los centralistas. Por cierto el cantón nunca se rindió a estos paises por lo que sigue en guerra “teoricamente” con ellos…
    Lo de quitar la enseñanza religiosa no está tan claro, la plata se sacaba de las minas de la unión, en mazarrón se sacaba oro.
    El puerto de la Cadena que separa murcia del campo de cartagena, se cuenta que se llama así porque en el cantón se llevó una cadena de barco para evitar que nadie pasara por ahí.

    • Se llama puerto de la cadena (entre Murcia y Cartagena) por que se tenía que pagar un impuesto llamado portazgo, para poder pasar de un lado a otro previo pago, entonces apartaban la cadena, vamos lo que se llama hoy un peaje. No tiene nada que ver con el canton de Cartagena

    • En los años treinta, Manuel Cárceles Sabater declaró “que él compró unas varas de tela roja y las hijas de Ortuño confeccionaron la bandera durante la noche”. Esto se carga la leyenda de la bandera turca y la sangre del soldado…
      (ver: PEDRO GUTIERREZ DE LA PUENTE, un campurriano en el Cantón” de E. G. Pedraja

  4. La novela “Mr Witt en el cantón” de Ramón J Sender, escrita en 1935, narra este proceso. Cuando la leí no había internet y me resultó complicadillo averiguar si se trataba de un hecho real o una ficción literaria.
    Muy interesante este trabajo de divulgación histórica.

  5. Otra cosa que no se suele recordar es que en origen no fue el canton de Cartagena, sino el canton murciano, que rapidamente se convirtio en el canton de Cartagena por el repliegue que tuvieron que hacer al lugar militarmente mas adecuado para su defensa: Cartagena

    • Desde Murcia, hirviendo por la envidia y de la efimera existencia del Cantón de Murcia se quiere y se intenta por todos los medios hacer creer que el origen era el Cantón murciano, otro error histórico y otro intento más de tapar a Cartagena de la historia por parte de la capital murciana.

      • Si no se recuerda sera porque murcia fue otra de las ciudades a las que se invitó a unirse al Canton de Cartagena. Una cosa es que Antoñete Galvez tomara partido en dicha sublevación y otra que el origen fue en esa ciudad, que por cierto al primer disparo enarboló la bandera blanca.

      • Antonete Gálvez Árce, era originario del Barrio de San Blas, en Torreagüera, Murcia. No digas tampoco que fue solo cosa de Cartagena

        • Como dijo Aquiles, las personas seremos recordadas por nuestra batallas, por eso los murcianos no seréis recordados nunca…

    • Por favor juanjo, documéntate un poco antes de decir las cosas. El denominado cantón murciando comenzó en Cartagena y luego se extendió a Murcia.

      En el apartado “La proclamación del Cantón Murciano en Cartagena y Murcia” de la Wikipedia esta todo muy claro (http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_Cantonal).

      “La insurrección comenzó en Cartagena a las cinco de la madrugada del 12 de julio […]”.

      “[…] el 15 de julio se constituyó la “Junta revolucionaria” de Murcia, presidida por el diputado Jerónimo Poveda, quien izó la bandera roja en el Ayuntamiento y luego en el palacio arzobispal que quedó convertido en sede de la Junta.”

  6. Este artículo muestra el lado bondadoso de la revolución cantonal, pero lo que no cuenta es que sus líderes eran militares y, por tanto, no representantes de la ciudadanía: cabe esperar que la revolución cantonal se les impuso a los civiles; que fueron especialmente masacrados por ambos bandos. Hasta que no explotó el edificio con un enorme polvorín, los militares no se dieron por vencidos: les daban más importancia a sus municiones que a las personas.

    Otra cosa a mencionar son las sombras de sospecha que había con la independencia: al restaurarse Cartagena se descubrieron muchas nuevas minas de plata que la llenaron de edificios barrocos (palacios). Eso huele a que la guerra la inició…, como siempre, el cochino dinero.

  7. ¡pero que bonita historia!
    me recuerda a los reyes godos pegándose y conspirando unos contra otros hasta ser invadidos por los musulmanes. O a los reyes de taifas traicionandose unos a otros y siendo invadidos por los cristianos.
    Asi que la solución es que cada ciudad/pueblo/aldea se convierta en un miniestado, para que se respeten los derechos y libertades en lugar de unirse y hacer que se haga en la verdadera nación.
    Supongo que entenderas que eso solo sucedera hasta que siguente ciudad mas grande, le de por ocupar a la de al lado… eso sale hasta en las películas chato.
    ¡asi nos luce el pelo!

    • Estoy contigo, Miguel. La España de ahora no es comparable a la del XIXFrente a la querencia “taifista” de este sufrido país, ¿por qué no superar esa tendencia al cantonalismo y plantear un Sueño de Progreso, compartido por todos, al estilo norteamericano? Su lema es “ex pluribus Unum” (de muchos, Uno). Nosotros parecemos emperrarnos en el contrario: “Ex Uno, plures”, (de Uno, muchos). Pena.

    • Estoy contigo, Miguel. La España de ahora no es comparable a la del XIX, que propició el estallido del cantonalismo. Frente a la querencia “taifista” de este sufrido país, ¿por qué no superar esa tendencia al cantonalismo y plantear, echando mano a la inteligencia, un Sueño de Progreso, compartido por todos, al estilo norteamericano? Su lema es “ex pluribus Unum” (de muchos, Uno). Nosotros parecemos emperrarnos en el contrario: “Ex Uno, plures”, (de Uno, muchos). Lástima.

  8. Don Antonio Galvez Arce fué el lider del tinglado. En el monte miravete, en Torreagüera (pueblecito cerca de Murcia), podemos encontrar las cuevas que Antonete Galvez utilizaba para burlar a las fuerzas del estado. Con la de posibilidades que tiene este episodio de nuestra historia, ¡seguro que daría para una buena serie!

    • Tienes toda la razón, Ardie. Hubo más poblaciones que participaron en la “revolución cantonal”. De hecho, en el artículo se habla de esas otras revueltas, aunque no se profundice en ellas:

      “(…) propició varias decenas de revueltas en todo el Estado. Entre estas, la única que triunfó y que perduró en el tiempo más allá de algunos días o semanas fue la que se dio en Cartagena”.

      Muchas gracias por el enlace.

      Un saludo

  9. No se trata de declarar la independencia de 1 ciudad, se trata de que se prometió la republica federal y no se cumplió con ella. Eso propicio diversos cantones de los que solamente aguanto el de Cartagena. El federalismo inclumplido de la primera republica propició este levantamiento… y… el ser puerto militar hizo que perdurara propiciando la gestión y autonomía que pudo aguantar.

  10. Yo voy a pedir la independencia de Algete. De verdad que cada día entiendo menos. ¿Esto qué es ahora, lo más guay de revolucionario pata negra?

    • José Luís pues si con la independencia los ciudadanos de Alguete viven mejor, se respetan susderechos, se cubren sus necesidades básicas y hay una mayor justicia social en Algete, bienvenida sea la autodeterminación de ese pueblo.

    • Los de Algete sois los pata negra de los pagafantas?

      A mi me pareceis una panda de gilipollas que manteneis a borbones e hijosdeputa corruptos, y si viviese en españa estaria deseando salir de IV Reich y asociarme son los EEUU

    • Jose Luis, hace poco leí una entrevista a un diputado electo de las CUP de Cataluña que explicaba muy bien la diferencia. Se trata de darte las leyes no de que te las imponga un nuevo amo, tanto da tirar de la yunta de Moncloa como del yugo del Bundeskanzleramt. No se trata de cambiar de amo, se trata de ser soberano (RAE: Que ejerce o posee la autoridad suprema e independiente). Lo que valía hace 140 años para los cartageneros sigue valiendo para los españoles.

  11. Antoñete Galvez fue su líder y “Frasquito” su lugarteniente (quien se hizo pasar por Antoñete para salvarle la vida) que fue llevado andando de Cartagena a Murcia por las tropas reales, juzgado y condenado a muerte, sentencia conmutada por cadena perpetua por intercesión de la nobleza murciana y años después indultado, regresando ya mayor a casa, a casa de mis bisabuelos…

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