Internacional – lamarea.com https://www.lamarea.com Periodismo para gente independiente Tue, 11 Dec 2018 16:33:51 +0000 es-ES hourly 1 COP24: ¿Qué es el Diálogo de Talanoa? https://www.lamarea.com/2018/12/11/cop24-que-es-el-dialogo-de-talanoa/ https://www.lamarea.com/2018/12/11/cop24-que-es-el-dialogo-de-talanoa/#respond Tue, 11 Dec 2018 15:25:01 +0000 https://www.lamarea.com/?p=111161 Una sesión del Diálogo de Talanoa, en Bonn durante la COP23. Foto: Presidencia de la COP23/Flickr. (Dominio Público)

La empatía es una de las mejores armas de la diplomacia

Esa es la idea detrás de la propuesta de Fiyi, país que presidió las negociaciones climáticas de 2017, de reunir a gobiernos y sociedad civil a través de la plataforma anticonvencional del Diálogo de Talanoa.

¿Qué es Talanoa?

En Fiyi, “talanoa” significa mantener una conversación en un espacio inclusivo y receptivo. Es un sistema tradicional de resolución de diferencias en el Pacífico. El Diálogo de Talanoa busca una salida al callejón sin salida del clima acercando a quienes participan, al permitir que compartan sus historias de cambio climático. Se ha invitado a los gobiernos, pero también a la sociedad civil, ONG, empresas, ciudades y otras entidades, a enviar sus historias respondiendo a tres preguntas: ¿Dónde estamos? ¿A dónde queremos ir? ¿Cómo llegamos allí?

Hasta la fecha, cientos de países, organizaciones y personas han enviado sus historias, que fueron leídas en abril y mayo en Bonn durante un primer intercambio, y que han resonado en docenas de salas de conferencias desde que se inició el proceso el pasado mes de enero.

Talanoa, conocido originalmente como el “diálogo facilitador”, busca esquivar la lucha de poder que es inherente a las negociaciones. La confrontación y la crítica de otros participantes están prohibidas y abundan las mesas redondas.

¿Por qué hacemos esto?

El objetivo del diálogo es doble. Por una parte, trata de monitorizar la meta del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a “bastante por debajo de 2ºC”, y, si es posible, 1,5ºC. Y por otra, informa de la siguiente ronda de compromisos nacionales, también conocidos como “contribuciones determinadas nacionalmente” (NDC en sus siglas en inglés). Por el momento, las NDCs nos dirigen a un calentamiento global de entre 3 y 4 grados para finales de siglo, peligrosamente lejos de los objetivos de París.

¿Qué ocurrirá en Polonia?

La llamada fase preparatoria del diálogo, que sirvió para reunir historias y pruebas sobre el cambio climático, finalizó el pasado 6 de diciembre. Los ministros y ministras se reunirán el 12 y el 13 de diciembre para trabajar en la fase política. Se sentarán en siete mesas redondas y se les informará del informe científico de la ONU sobre el calentamiento de 1,5ºC, repasando el progreso realizado hasta ahora. Esta introducción, junto con las lecciones aprendidas durante la fase preparatoria, está diseñada para inspirarles a impulsar la acción climática en sus países.

Sin embargo, Gebru Jember Endalew, presidente del grupo de países menos desarrollados, no cree que el proceso vaya a dar resultados ya en la sala: “No esperamos [que los gobiernos] prometan incrementar sus ambiciones”.

Endalew afirma que podemos esperar, razonablemente, una declaración política al final de la conferencia que “nos lleve más allá de 2018”. Las declaraciones políticas son instrumentos que preparan el camino para políticas concretas.

¿Cómo ha funcionado hasta ahora?

Los y las participantes pudieron enviar sus ideas antes de la reunión de Bonn en mayo y también antes de la COP24 de Polonia. En la primera ronda se recogieron 417 envíos, 369 de los cuales fueron de actores no gubernamentales.

Aunque no hay datos del número de envíos recibidos en esta segunda ronda, David Waskow, del Instituto Mundial de los Recursos, afirmó, en declaraciones a Climate Home News, que el foco estaba cambiando de ONG a actores nacionales.

Fiyi y las Islas Marshall se han convertido en los primeros países en comprometerse a incrementar sus NDCs.

¿Cómo sabremos si el diálogo ha sido un éxito?

El diálogo estará justificado si durante los próximos 12 meses los países cambian sus compromisos con el Acuerdo de París para hacerlos más ambiciosos.

¿Quiénes son los actores clave y qué quieren?

De acuerdo con con el Instituto Mundial de los Recursos (WRI) y el think tank francés Iddri, Fiyi y las Islas Marshall han sido los más participativos en las discusiones de Talanoa.

Los Estados Unidos, por el contrario, parecen estar menos involucrados en las negociaciones del Diálogo de Talanoa que en aquellas que rodean a la normativa. Esto, según Lola Vallejo, líder del programa climático de Iddri, tiene lógica, ya que no tendría mucho sentido que los Estados Unidos fortalecieran su compromiso con un acuerdo que están a punto de abandonar. Después de que el diálogo fuera ignorado por el gobierno federal, estados, ciudades y empresas estadounidenses enviaron sus propios documentos, mostrando que están realizando esfuerzos para limitar en cierto modo el impacto de la inacción de Washington DC.

La UE aún tiene que llegar a un consenso en cuanto a sus compromisos climático. El comisario de Clima, Miguel Arias Cañete, ha afirmado que el bloque ha elevado sus ambiciones de facto al incrementar sus objetivos de eficiencia energética y energías renovables, pero existe división entre los estados miembro en cuanto a si incrementar formalmente el objetivo de emisiones de 2030. Polonia, que organiza las negociaciones de la COP24, es uno de los países más reticentes.

El Reino Unido también ha mostrado iniciativa, habiendo destinado 1,7 millones de libras esterlinas (unos 1,9 millones de euros) para apoyar a la presidencia de Fiyi de la COP 23 y habiendo organizado su propio Diálogo de Talanoa.

Este artículo se publicó originalmente en Climate Home News. Traducido por Santiago Sáez.

La entrada COP24: ¿Qué es el Diálogo de Talanoa? se publicó primero en lamarea.com.

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Una sesión del Diálogo de Talanoa, en Bonn durante la COP23. Foto: Presidencia de la COP23/Flickr. (Dominio Público)

La empatía es una de las mejores armas de la diplomacia Esa es la idea detrás de la propuesta de Fiyi, país que presidió las negociaciones climáticas de 2017, de reunir a gobiernos y sociedad civil a través de la plataforma anticonvencional del Diálogo de Talanoa. ¿Qué es Talanoa? En Fiyi, “talanoa” significa mantener una conversación en un espacio inclusivo y receptivo. Es un sistema tradicional de resolución de diferencias en el Pacífico. El Diálogo de Talanoa busca una salida al callejón sin salida del clima acercando a quienes participan, al permitir que compartan sus historias de cambio climático. Se ha invitado a los gobiernos, pero también a la sociedad civil, ONG, empresas, ciudades y otras entidades, a enviar sus historias respondiendo a tres preguntas: ¿Dónde estamos? ¿A dónde queremos ir? ¿Cómo llegamos allí? Hasta la fecha, cientos de países, organizaciones y personas han enviado sus historias, que fueron leídas en abril y mayo en Bonn durante un primer intercambio, y que han resonado en docenas de salas de conferencias desde que se inició el proceso el pasado mes de enero. Talanoa, conocido originalmente como el “diálogo facilitador”, busca esquivar la lucha de poder que es inherente a las negociaciones. La confrontación y la crítica de otros participantes están prohibidas y abundan las mesas redondas. ¿Por qué hacemos esto? El objetivo del diálogo es doble. Por una parte, trata de monitorizar la meta del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a “bastante por debajo de 2ºC”, y, si es posible, 1,5ºC. Y por otra, informa de la siguiente ronda de compromisos nacionales, también conocidos como “contribuciones determinadas nacionalmente” (NDC en sus siglas en inglés). Por el momento, las NDCs nos dirigen a un calentamiento global de entre 3 y 4 grados para finales de siglo, peligrosamente lejos de los objetivos de París. ¿Qué ocurrirá en Polonia? La llamada fase preparatoria del diálogo, que sirvió para reunir historias y pruebas sobre el cambio climático, finalizó el pasado 6 de diciembre. Los ministros y ministras se reunirán el 12 y el 13 de diciembre para trabajar en la fase política. Se sentarán en siete mesas redondas y se les informará del informe científico de la ONU sobre el calentamiento de 1,5ºC, repasando el progreso realizado hasta ahora. Esta introducción, junto con las lecciones aprendidas durante la fase preparatoria, está diseñada para inspirarles a impulsar la acción climática en sus países. Sin embargo, Gebru Jember Endalew, presidente del grupo de países menos desarrollados, no cree que el proceso vaya a dar resultados ya en la sala: “No esperamos [que los gobiernos] prometan incrementar sus ambiciones”. Endalew afirma que podemos esperar, razonablemente, una declaración política al final de la conferencia que “nos lleve más allá de 2018”. Las declaraciones políticas son instrumentos que preparan el camino para políticas concretas. ¿Cómo ha funcionado hasta ahora? Los y las participantes pudieron enviar sus ideas antes de la reunión de Bonn en mayo y también antes de la COP24 de Polonia. En la primera ronda se recogieron 417 envíos, 369 de los cuales fueron de actores no gubernamentales. Aunque no hay datos del número de envíos recibidos en esta segunda ronda, David Waskow, del Instituto Mundial de los Recursos, afirmó, en declaraciones a Climate Home News, que el foco estaba cambiando de ONG a actores nacionales. Fiyi y las Islas Marshall se han convertido en los primeros países en comprometerse a incrementar sus NDCs. ¿Cómo sabremos si el diálogo ha sido un éxito? El diálogo estará justificado si durante los próximos 12 meses los países cambian sus compromisos con el Acuerdo de París para hacerlos más ambiciosos. ¿Quiénes son los actores clave y qué quieren? De acuerdo con con el Instituto Mundial de los Recursos (WRI) y el think tank francés Iddri, Fiyi y las Islas Marshall han sido los más participativos en las discusiones de Talanoa. Los Estados Unidos, por el contrario, parecen estar menos involucrados en las negociaciones del Diálogo de Talanoa que en aquellas que rodean a la normativa. Esto, según Lola Vallejo, líder del programa climático de Iddri, tiene lógica, ya que no tendría mucho sentido que los Estados Unidos fortalecieran su compromiso con un acuerdo que están a punto de abandonar. Después de que el diálogo fuera ignorado por el gobierno federal, estados, ciudades y empresas estadounidenses enviaron sus propios documentos, mostrando que están realizando esfuerzos para limitar en cierto modo el impacto de la inacción de Washington DC. La UE aún tiene que llegar a un consenso en cuanto a sus compromisos climático. El comisario de Clima, Miguel Arias Cañete, ha afirmado que el bloque ha elevado sus ambiciones de facto al incrementar sus objetivos de eficiencia energética y energías renovables, pero existe división entre los estados miembro en cuanto a si incrementar formalmente el objetivo de emisiones de 2030. Polonia, que organiza las negociaciones de la COP24, es uno de los países más reticentes. El Reino Unido también ha mostrado iniciativa, habiendo destinado 1,7 millones de libras esterlinas (unos 1,9 millones de euros) para apoyar a la presidencia de Fiyi de la COP 23 y habiendo organizado su propio Diálogo de Talanoa. Este artículo se publicó originalmente en Climate Home News. Traducido por Santiago Sáez.

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COP 24: La normativa del Acuerdo de París, explicada https://www.lamarea.com/2018/12/06/cop-24-la-normativa-del-acuerdo-de-paris-explicada/ https://www.lamarea.com/2018/12/06/cop-24-la-normativa-del-acuerdo-de-paris-explicada/#comments Thu, 06 Dec 2018 21:50:24 +0000 https://www.lamarea.com/?p=111118 La líder de la sección de cambio climático de la ONU, durante la apertura de la ceremonia. Foto: Oficina del Primer Ministro de Polonia/Flickr. (Dominio Público)

Después de tres años de conversaciones, los delegados han llegado a Katowice, Polonia, para alcanzar un acuerdo sobre el llamado reglamento del Acuerdo de París.

Lo conforman las líneas maestras que definirán cómo se implementa y se contabiliza la acción climática durante las próximas décadas. ¿Alguna pregunta?

¿No hay ya un acuerdo? ¿Por qué siguen negociando?

Los Estados lograron armar el esqueleto de un acuerdo en París. Al decidir cómo implementar y monitorizar el tratado, los delegados y delegadas de la COP 24 añadirán carne y dientes al texto.

Es por eso que muchas personas han descrito esta ronda de negociaciones como la más importante de la ONU desde París. En palabras David Waskow, director de Iniciativa Climática en el Instituto Mundial de los Recursos (WRI), es “el momento de insuflar vida a todas las dimensiones del Acuerdo de París”.

¿Cuántas normas necesita el Acuerdo de París?

No hay un número exacto. Sabemos, sin embargo, que todas las negociaciones previas que han conducido a esta conferencia han desembocado en un borrador de 200 páginas, y que las personas encargadas de la negociación elaborarán normas en torno a nueve temas generales.

Entre estos están las líneas maestras sobre cómo articular y monitorizar los compromisos climáticos de cada país o, en jerga de la ONU, las contribuciones determinadas nacionalmente (NDC en sus siglas en inglés). También se elaborarán reglas sobre cómo alcanzar las metas nacionales ayudando a otros países a reducir sus emisiones, o cómo comunicar las iniciativas nacionales de adaptación al cambio climático.

Sobre la mesa también estarán normas sobre cómo informar sobre las finanzas relacionadas con la acción climática y cómo equipar a países al desarrollo con tecnología que les permita combatir el cambio climático. Finalmente, ya hay una gran sección dedicada a hacer de los informes más transparentes y definir los procesos de revisión, como el balance mundial o el comité de cumplimiento.

Hasta el momento se ha gastado más tinta en mecanismos internacionales de compensación que en ningún otro asunto (67 páginas por 45 páginas de transparencia).

¿Algún ejemplo de alguna de estas líneas maestras?

¿Sabías que los compromisos nacionales se han establecido, hasta ahora, para 2025 o 2030? ¿O que la manera en que estos compromisos se articulaban variaban de un país a otro? El país, por ejemplo, podía dar objetivos de reducción de carbono en toda la economía, mientras que potros trataban de reducir las emisiones por sectores.

Pues al menos una de las líneas maestras de París se dedicará a estandarizar el formato de los NDCs. Esto ayudará a hacer que la implementación del Acuerdo sea más transparente a lo largo del tiempo, y facilite que cada país confíe en los esfuerzos de los demás. Si se asegura a los estados que los demás están aportando su parte de acción climática, a su vez se preparará el terreno para un ambición mayor.

¿Cuáles son las mayores dificultades?

Una normativa exitosa será aquella que asegure que la implementación del Acuerdo de París está a la vista de todo el mundo, sin dejar espacio a los tramposos.

Por consiguiente, se puede esperar que algunos países ofrezcan resistencia a un régimen de mayor transparencia. No todo el mundo dará saltos de alegría con la idea de sacar sus trapos sucios a airear. Además, la transparencia cuesta dinero. Muchos países en desarrollo preferirían invertir en acción climática tangible (por ejemplo, generadores eólicos o centrales hidroeléctricas) que en recoger, almacenar y analizar datos.

A cambio de una mayor transparencia, los países en desarrollo esperan recibir asistencia financiera de los Estados ricos. Particgularmente los países pobres buscarán clarificar qué ayudas tendrán a su disposición a largo plazo. Este es uno de los puntos en los que las negociaciones podrían calentarse: muchos países donantes se muestran reacios a adquirir compromisos claros a largo plazo, ya que a sus tesorerías no les gusta tener que reservar fondos.

Muchos de los debates sobre la normativa pondrán el foco en cómo se revisa la acción climática. El Artículo 15, por ejemplo, establece los cimientos del llamado mecanismo de aplicación y cumplimiento, lo que esencialmente es un comité de 12 personas expertas encargadas de ayudar a los miembros a cumplir el acuerdo. Queda por definir cómo intervendría el comité, y podría ir desde ayudar a los estados miembro a alcanzar sus objetivos o monitorizar sus avances, hasta castigar a los rezagados. O una mezcla de las tres.

De igual manera, la representación de cada país discutirá la influencia del balance global, una cumbre que permitirá a los países informar de sus progresos a la comunidad internacional cada cinco años. El Instituto Mundial de los Recursos ha pedido que las personas negociadoras reduzcan los objetivos potencialmente abstractos, como la adaptación al cambio climático, por objetivos más tangibles, como temperatura, resiliencia o metas financieras, con la intención de fortalecer el proceso de revisión.

¿Serán las normas iguales para todos los países?

No. Aunque es de esperar que los procesos de revisión se agudicen para todos, las declaraciones de los países desarrollados seguirán debiendo ser mayores que las de los países en desarrollo, bajo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas (CBDR en sus siglas en inglés).

Desde la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro en 1992, este principio de la ONU significa que los países ricos tienen el deber de liderar los esfuerzos climáticos, así como de prestar asistencia a los que están en desarrollo, dada su riqueza y su contribución histórica al cambio climático. El Acuerdo de París añadió la línea “considerando las distintas circunstancias nacionales” a la CBDR, lo que difuminó la frontera entre las naciones desarrolladas y en desarrollo.

La manera en que esto se desarrolle en la normativa es una cuestión de profunda tensión política. La UE y los Estados Unidos están de acuerdo en permitir “flexibilidad” para que los países más pequeños y pobres puedan cumplir estándares menos rigurosos, pero no para grandes economías emergentes como China. Estas últimas, en cambio, se agarran a una definición binaria de desarrollados y en desarrollo que se estableció en lo 90, y han pedido normas distintas para países ricos y pobres.

¿Cómo afectaría el resultado a la contaminación global por carbono?

Sería complicado, si no directamente imposible, cuantificar el impacto en carbono de la normativa. Como decíamos, lo único claro es que reglas más fuertes conllevan mayores rendiciones de cuentas, lo que a su vez crea las condiciones adecuadas para que los países confíen los unos en los otros y aumente la ambición.

 

Este artículo se publicó originalmente en Climate Home News. Traducido por Santiago Sáez.

La entrada COP 24: La normativa del Acuerdo de París, explicada se publicó primero en lamarea.com.

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La líder de la sección de cambio climático de la ONU, durante la apertura de la ceremonia. Foto: Oficina del Primer Ministro de Polonia/Flickr. (Dominio Público)

Después de tres años de conversaciones, los delegados han llegado a Katowice, Polonia, para alcanzar un acuerdo sobre el llamado reglamento del Acuerdo de París. Lo conforman las líneas maestras que definirán cómo se implementa y se contabiliza la acción climática durante las próximas décadas. ¿Alguna pregunta? ¿No hay ya un acuerdo? ¿Por qué siguen negociando? Los Estados lograron armar el esqueleto de un acuerdo en París. Al decidir cómo implementar y monitorizar el tratado, los delegados y delegadas de la COP 24 añadirán carne y dientes al texto. Es por eso que muchas personas han descrito esta ronda de negociaciones como la más importante de la ONU desde París. En palabras David Waskow, director de Iniciativa Climática en el Instituto Mundial de los Recursos (WRI), es “el momento de insuflar vida a todas las dimensiones del Acuerdo de París”. ¿Cuántas normas necesita el Acuerdo de París? No hay un número exacto. Sabemos, sin embargo, que todas las negociaciones previas que han conducido a esta conferencia han desembocado en un borrador de 200 páginas, y que las personas encargadas de la negociación elaborarán normas en torno a nueve temas generales. Entre estos están las líneas maestras sobre cómo articular y monitorizar los compromisos climáticos de cada país o, en jerga de la ONU, las contribuciones determinadas nacionalmente (NDC en sus siglas en inglés). También se elaborarán reglas sobre cómo alcanzar las metas nacionales ayudando a otros países a reducir sus emisiones, o cómo comunicar las iniciativas nacionales de adaptación al cambio climático. Sobre la mesa también estarán normas sobre cómo informar sobre las finanzas relacionadas con la acción climática y cómo equipar a países al desarrollo con tecnología que les permita combatir el cambio climático. Finalmente, ya hay una gran sección dedicada a hacer de los informes más transparentes y definir los procesos de revisión, como el balance mundial o el comité de cumplimiento. Hasta el momento se ha gastado más tinta en mecanismos internacionales de compensación que en ningún otro asunto (67 páginas por 45 páginas de transparencia). ¿Algún ejemplo de alguna de estas líneas maestras? ¿Sabías que los compromisos nacionales se han establecido, hasta ahora, para 2025 o 2030? ¿O que la manera en que estos compromisos se articulaban variaban de un país a otro? El país, por ejemplo, podía dar objetivos de reducción de carbono en toda la economía, mientras que potros trataban de reducir las emisiones por sectores. Pues al menos una de las líneas maestras de París se dedicará a estandarizar el formato de los NDCs. Esto ayudará a hacer que la implementación del Acuerdo sea más transparente a lo largo del tiempo, y facilite que cada país confíe en los esfuerzos de los demás. Si se asegura a los estados que los demás están aportando su parte de acción climática, a su vez se preparará el terreno para un ambición mayor. ¿Cuáles son las mayores dificultades? Una normativa exitosa será aquella que asegure que la implementación del Acuerdo de París está a la vista de todo el mundo, sin dejar espacio a los tramposos. Por consiguiente, se puede esperar que algunos países ofrezcan resistencia a un régimen de mayor transparencia. No todo el mundo dará saltos de alegría con la idea de sacar sus trapos sucios a airear. Además, la transparencia cuesta dinero. Muchos países en desarrollo preferirían invertir en acción climática tangible (por ejemplo, generadores eólicos o centrales hidroeléctricas) que en recoger, almacenar y analizar datos. A cambio de una mayor transparencia, los países en desarrollo esperan recibir asistencia financiera de los Estados ricos. Particgularmente los países pobres buscarán clarificar qué ayudas tendrán a su disposición a largo plazo. Este es uno de los puntos en los que las negociaciones podrían calentarse: muchos países donantes se muestran reacios a adquirir compromisos claros a largo plazo, ya que a sus tesorerías no les gusta tener que reservar fondos. Muchos de los debates sobre la normativa pondrán el foco en cómo se revisa la acción climática. El Artículo 15, por ejemplo, establece los cimientos del llamado mecanismo de aplicación y cumplimiento, lo que esencialmente es un comité de 12 personas expertas encargadas de ayudar a los miembros a cumplir el acuerdo. Queda por definir cómo intervendría el comité, y podría ir desde ayudar a los estados miembro a alcanzar sus objetivos o monitorizar sus avances, hasta castigar a los rezagados. O una mezcla de las tres. De igual manera, la representación de cada país discutirá la influencia del balance global, una cumbre que permitirá a los países informar de sus progresos a la comunidad internacional cada cinco años. El Instituto Mundial de los Recursos ha pedido que las personas negociadoras reduzcan los objetivos potencialmente abstractos, como la adaptación al cambio climático, por objetivos más tangibles, como temperatura, resiliencia o metas financieras, con la intención de fortalecer el proceso de revisión. ¿Serán las normas iguales para todos los países? No. Aunque es de esperar que los procesos de revisión se agudicen para todos, las declaraciones de los países desarrollados seguirán debiendo ser mayores que las de los países en desarrollo, bajo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas (CBDR en sus siglas en inglés). Desde la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro en 1992, este principio de la ONU significa que los países ricos tienen el deber de liderar los esfuerzos climáticos, así como de prestar asistencia a los que están en desarrollo, dada su riqueza y su contribución histórica al cambio climático. El Acuerdo de París añadió la línea “considerando las distintas circunstancias nacionales” a la CBDR, lo que difuminó la frontera entre las naciones desarrolladas y en desarrollo. La manera en que esto se desarrolle en la normativa es una cuestión de profunda tensión política. La UE y los Estados Unidos están de acuerdo en permitir “flexibilidad” para que los países más pequeños y pobres puedan cumplir estándares menos rigurosos, pero no para grandes economías emergentes como China. Estas últimas, en cambio, se agarran a una definición binaria de desarrollados y en desarrollo que se estableció en lo 90, y han pedido normas distintas para países ricos y pobres. ¿Cómo afectaría el resultado a la contaminación global por carbono? Sería complicado, si no directamente imposible, cuantificar el impacto en carbono de la normativa. Como decíamos, lo único claro es que reglas más fuertes conllevan mayores rendiciones de cuentas, lo que a su vez crea las condiciones adecuadas para que los países confíen los unos en los otros y aumente la ambición.   Este artículo se publicó originalmente en Climate Home News. Traducido por Santiago Sáez.

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Glosario para no perderte en las negociaciones del clima https://www.lamarea.com/2018/12/03/cop-24-glosario-para-no-perderte-en-las-negociaciones-del-clima/ https://www.lamarea.com/2018/12/03/cop-24-glosario-para-no-perderte-en-las-negociaciones-del-clima/#respond Mon, 03 Dec 2018 21:44:13 +0000 https://www.lamarea.com/?p=111046

Las negociaciones climáticas son endiabladamente complejas, y están llenas de jerga, pero estamos aquí para ayudarte. Este es un glosario de conceptos clave, foros y alianzas que necesitarás para comprender las negociaciones de la ONU y la diplomacia que las rodea.

Este documento ha sido desarrollado por Climate Home News, y traducido al castellano por La Marea. La versión original está aquí, y podría ser actualizada durante las negociaciones, así que vuelve a consultarla si encuentras un término que no entiendes. Podría haber sido añadido.

Acuerdo de París: es el tratado internacional adoptado en 2015 y en vigor desde 2016. Su objetivo es contener el calentamiento global “bastante por debajo de 2ºC”, apuntando a 1,5ºC. Hay también episodios dedicados a la adaptación, las pérdidas y el daño, las finanzas climáticas, la transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidad. Se basa en compromisos climáticos voluntarios de cada país, junto con un acuerdo marco para revisarlos y ampliarlos cada cinco años.

Compromisos determinados nacionalmente (NDCs en sus siglas en inglés): son los objetivos climáticos presentados por cada país como contribución al Acuerdo de París, los cuales se revisan cada cinco años.

Balance mundial: un evento que se celebrará cada cinco años, a partir de 2023, para evaluar el progreso colectivo hacia los objetivos del Acuerdo de París.

Protocolo de Kyoto: adoptado en 1997, este tratado ha sido, en su mayor parte, reemplazado por el Acuerdo de París. Comprometía a los países desarrollados a realizar recortes de emisiones. La Enmienda de Doha mantiene en vigor sus objetivos hasta 2020, pero aún tiene que ser ratificada por suficientes partes para entrar en vigor.

Mitigación: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la potenciación de los sumideros de carbono para frenar el calentamiento global y, finalmente, estabilizar el clima. En el mundo real, la mitigación conlleva medidas que van desde sustituir la generación de energía a partir de carbón por placas solares hasta plantar árboles.

Adaptación: es la gestión de los impactos del cambio climático, como por ejemplo el aumento del nivel del mar, la sequía y las inundaciones, en los sistemas humanos y naturales. Es una de las mayores preocupaciones para países pobres, costeros o insulares, y podría incluir medidas como el desarrollo de semillas resistentes a la sequía o la construcción de defensas anti-inundaciones.

Daños y pérdidas: son los perjuicios infligidos por el cambio climático que superan aquellos a los que las comunidades pueden adaptarse, y que pueden incluir desde pérdida de cosechas hasta migraciones climáticas. En París, los países ricos reconocieron estas causas de sufrimiento, pero rechazaron la idea de que tuvieran responsabilidad para compensar a las víctimas.

Medios de implementación: un término general para las finanzas climáticas, la transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidad — los tres pilares en los que se apoyan los países en desarrollo para poder desempeñar su papel en este desafío global.

Finanzas climáticas: la financiación es un elemento central (y polémico) de la cooperación internacional en cambio climático. Los países ricos y los pobres se enfrentan para decidir quién debe proporcionar la financiación, cómo debe ser y para qué: ¿pública o privada? ¿Aportaciones o préstamos? ¿Mitigación o adaptación?

Transferencia de tecnología: proceso que lleva a potenciar el acceso a tecnología respetuosa con el clima, por ejemplo, promoviendo la investigación, eliminando barreras comerciales o compartiendo la propiedad intelectual.

Desarrollo de capacidad: se refiere a la creación de instituciones y a la formación de personas, particularmente en países pobres, para avanzar hacia los objetivos del clima, como por ejemplo la monitorización y el informe de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Transparencia: se refiere al conjunto de reglas para monitorizar, informar y verificar el cumplimiento de cada país con respecto a sus objetivos climáticos. Existe tensión entre países desarrollados y emergentes sobre cómo de universales o flexibles deberían ser estas reglas.

Medidas de respuesta: un espacio para que los países productores de petróleo puedan expresar sus inquietudes acerca del impacto que la acción climática pueda tener en sus economías. Bajo el auspicio del Acuerdo de París, todos los firmantes estuvieron de acuerdo en “considerar” estas preocupaciones.

Artículo 6: es la sección del Acuerdo de París que trata del comercio de carbono. Administra los sistemas de derechos de emisión, como el que existe entre los miembros de la UE, y, lo que es más polémico, el futuro de los sistemas de compensación de carbono, en los que los países ricos podrían pagar a otros más pobres para recortar emisiones.

UTCUTS: usos de la Tierra, Cambio de Uso de la Tierra y la Silvicultura (LULUCF en sus siglas en inglés) — es la parte del inventario de gases de efecto invernadero que cubren la interferencia humana con el ciclo del carbono de la vida vegetal. Incluye la absorción de carbono como consecuencia de plantar árboles y las emisiones derivadas de la destrucción de vegetación.

CMNUCC: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC en sus siglas en inglés). Fundada en 1992. Su secretariado, con base en Bonn (Alemania) ha cambiado de nombre a ONU Cambio Climático, pero formalmente se sigue llamando igual.

Conferencia de las Partes (COP): es la gran cumbre climática anual de la ONU. Normalmente dura dos semanas, y se inicia con la presencia de equipos técnicos que ponen las bases. Los ministros y ministras llegan más tarde para ocuparse de los temas políticos. Las conferencias están numeradas: el Acuerdo de París se alcanzó en la COP 21, en 2015.

Diálogo de Cartagena: un encuentro informal de países con distintos niveles de desarrollo, que apoyan una acción climática ambiciosa. Rota entre países organizadores y ofrece un espacio para que los negociadores encuentren terreno común sobre asuntos complicados, en un foro alejado de la presión de las negociaciones formales.

Diálogo Climático de Petersberg: con una concepción similar al Diálogo de Cartagena, este es un encuentro de unos 30 a 40 ministros y ministras que organiza cada año el gobierno alemán en Petersberg.

Grupos de negociación: los países que asisten a las negociaciones del clima de la ONU forman distintos grupos con posiciones similares en general. Cuando llega el momento de realizar declaraciones en el plenario, tener bloques en lugar de casi 200 países, hace que el proceso sea manejable. Los bloques también permiten a los países más pobres, con menor capacidad negociadora, defender mejor sus intereses. Algunos de los bloques son: África, Alianza de Pequeños Estados Insulares (Aosis en sus siglas en inglés), Umbrella, Grupo de Afines.

Grupo Africano de Negociadores: defiende los intereses del continente, incluyendo financiación, tecnología y formación para implementar políticas climáticas.

Alianza de Pequeños Estados Insulares (Aosis): aunque son pequeños en tamaño, estas naciones tienen una voz importante en las negociaciones climáticas de la ONU, donde representan a algunas de las comunidades más vulnerables del mundo a los impactos del cambio climático. Basculan entre la alianza con algunos socios desarrollados para fomentar una ambición elevada y el resto del mundo en desarrollo en la petición de apoyo.

Estados Árabes: Arabia Saudí, Argelia, Bahrein, Comoros, Djibouti, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Marruecos, Mauritania, Omán, Palestina, Qatar, Somalia, Siria, Sudán, Túnez y Yemen. Muchos de ellos son productores de petróleo y/o gas, pero también son vulnerables al calor extremo y la escasez de agua que conlleva un mundo cada vez más cálido.

Grupo BASIC: Brasil, Sudáfrica, China e India. Responsables de alrededor del 40% de las emisiones globales, el grupo de las cuatro grandes economías emergentes son cada vez más importantes contra el desafío climático. Subrayan la responsabilidad histórica de los países industrializados, al tiempo que tratan de alcanzar la máxima flexibilidad para sí mismos.

Países menos desarrollados (LDCs en sus siglas en inglés): como Aosis, los países menos desarrollados tienen poca responsabilidad en las causas del cambio climático, pero sufren mucho sus impactos. Típicamente defienden altos niveles de ambición y apoyan el desarrollo de manera sostenible.

Grupo de Afines (Like-minded developing countries): un bloque de países con ingresos bajos y medios, muchos de los cuales tienen intereses en los combustibles fósiles. Al igual que BASIC, presionan al mundo desarrollado para que tome acciones tempranas, incluyendo el apoyo financiero.

Unión Europea: el bloque coordinado de los 28 Estados miembro normalmente pide un alto nivel de ambición en cuanto a recorte de emisiones, al tiempo que trata de someter a las economías emergentes a estándares más rígidos.

Umbrella: Australia, Bielorrusia, Canadá, Estados Unidos, Islandia, Israel, Japón, Kazajistán, Noruega, Nueva Zelanda, Rusia y Ucrania. Se suele alinear con la UE para acabar con la división entre los países desarrollados y en desarrollo, pero sus los niveles de ambición de sus miembros varían mucho.

ALBA: La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América es un grupo de gobiernos socialistas que promueve, de manera general, una estrategia anticapitalista y basada en derechos, al tiempo que defiende los intereses petroleros de algunos de sus miembros. Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Granada y San Cristóbal y Nieves.

AILAC: Alianza Independiente de América Latina y el Caribe. Es un bloque generalmente pro-ambición y partidario de las soluciones de mercado, formado por ocho países: Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú.

Grupo de Integridad Ambiental: es una coalición pequeña, notoria por conectar a países tanto desarrollados como en desarrollo. México y Corea del Sur (con ingresos medios) están aliados con Suiza, Georgia y los principados europeos de Mónaco y Liechtenstein.

G77+China: a pesar de su nombre, este grupo tiene 134 miembros. Comprende un rango de países que va desde los más pobres del mundo a exportadores de petróleo ricos que, sin embargo, están definidos como “países en desarrollo” por la convención climática de la ONU. A menudo tienen intereses encontrados, pero se unen en torno a ciertas posiciones comunes.

Este artículo se publicó originalmente en Climate Home News. Traducido por Santiago Sáez.

La entrada Glosario para no perderte en las negociaciones del clima se publicó primero en lamarea.com.

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Las negociaciones climáticas son endiabladamente complejas, y están llenas de jerga, pero estamos aquí para ayudarte. Este es un glosario de conceptos clave, foros y alianzas que necesitarás para comprender las negociaciones de la ONU y la diplomacia que las rodea. Este documento ha sido desarrollado por Climate Home News, y traducido al castellano por La Marea. La versión original está aquí, y podría ser actualizada durante las negociaciones, así que vuelve a consultarla si encuentras un término que no entiendes. Podría haber sido añadido. Acuerdo de París: es el tratado internacional adoptado en 2015 y en vigor desde 2016. Su objetivo es contener el calentamiento global “bastante por debajo de 2ºC”, apuntando a 1,5ºC. Hay también episodios dedicados a la adaptación, las pérdidas y el daño, las finanzas climáticas, la transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidad. Se basa en compromisos climáticos voluntarios de cada país, junto con un acuerdo marco para revisarlos y ampliarlos cada cinco años. Compromisos determinados nacionalmente (NDCs en sus siglas en inglés): son los objetivos climáticos presentados por cada país como contribución al Acuerdo de París, los cuales se revisan cada cinco años. Balance mundial: un evento que se celebrará cada cinco años, a partir de 2023, para evaluar el progreso colectivo hacia los objetivos del Acuerdo de París. Protocolo de Kyoto: adoptado en 1997, este tratado ha sido, en su mayor parte, reemplazado por el Acuerdo de París. Comprometía a los países desarrollados a realizar recortes de emisiones. La Enmienda de Doha mantiene en vigor sus objetivos hasta 2020, pero aún tiene que ser ratificada por suficientes partes para entrar en vigor. Mitigación: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la potenciación de los sumideros de carbono para frenar el calentamiento global y, finalmente, estabilizar el clima. En el mundo real, la mitigación conlleva medidas que van desde sustituir la generación de energía a partir de carbón por placas solares hasta plantar árboles. Adaptación: es la gestión de los impactos del cambio climático, como por ejemplo el aumento del nivel del mar, la sequía y las inundaciones, en los sistemas humanos y naturales. Es una de las mayores preocupaciones para países pobres, costeros o insulares, y podría incluir medidas como el desarrollo de semillas resistentes a la sequía o la construcción de defensas anti-inundaciones. Daños y pérdidas: son los perjuicios infligidos por el cambio climático que superan aquellos a los que las comunidades pueden adaptarse, y que pueden incluir desde pérdida de cosechas hasta migraciones climáticas. En París, los países ricos reconocieron estas causas de sufrimiento, pero rechazaron la idea de que tuvieran responsabilidad para compensar a las víctimas. Medios de implementación: un término general para las finanzas climáticas, la transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidad — los tres pilares en los que se apoyan los países en desarrollo para poder desempeñar su papel en este desafío global. Finanzas climáticas: la financiación es un elemento central (y polémico) de la cooperación internacional en cambio climático. Los países ricos y los pobres se enfrentan para decidir quién debe proporcionar la financiación, cómo debe ser y para qué: ¿pública o privada? ¿Aportaciones o préstamos? ¿Mitigación o adaptación? Transferencia de tecnología: proceso que lleva a potenciar el acceso a tecnología respetuosa con el clima, por ejemplo, promoviendo la investigación, eliminando barreras comerciales o compartiendo la propiedad intelectual. Desarrollo de capacidad: se refiere a la creación de instituciones y a la formación de personas, particularmente en países pobres, para avanzar hacia los objetivos del clima, como por ejemplo la monitorización y el informe de las emisiones de gases de efecto invernadero. Transparencia: se refiere al conjunto de reglas para monitorizar, informar y verificar el cumplimiento de cada país con respecto a sus objetivos climáticos. Existe tensión entre países desarrollados y emergentes sobre cómo de universales o flexibles deberían ser estas reglas. Medidas de respuesta: un espacio para que los países productores de petróleo puedan expresar sus inquietudes acerca del impacto que la acción climática pueda tener en sus economías. Bajo el auspicio del Acuerdo de París, todos los firmantes estuvieron de acuerdo en “considerar” estas preocupaciones. Artículo 6: es la sección del Acuerdo de París que trata del comercio de carbono. Administra los sistemas de derechos de emisión, como el que existe entre los miembros de la UE, y, lo que es más polémico, el futuro de los sistemas de compensación de carbono, en los que los países ricos podrían pagar a otros más pobres para recortar emisiones. UTCUTS: usos de la Tierra, Cambio de Uso de la Tierra y la Silvicultura (LULUCF en sus siglas en inglés) — es la parte del inventario de gases de efecto invernadero que cubren la interferencia humana con el ciclo del carbono de la vida vegetal. Incluye la absorción de carbono como consecuencia de plantar árboles y las emisiones derivadas de la destrucción de vegetación. CMNUCC: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC en sus siglas en inglés). Fundada en 1992. Su secretariado, con base en Bonn (Alemania) ha cambiado de nombre a ONU Cambio Climático, pero formalmente se sigue llamando igual. Conferencia de las Partes (COP): es la gran cumbre climática anual de la ONU. Normalmente dura dos semanas, y se inicia con la presencia de equipos técnicos que ponen las bases. Los ministros y ministras llegan más tarde para ocuparse de los temas políticos. Las conferencias están numeradas: el Acuerdo de París se alcanzó en la COP 21, en 2015. Diálogo de Cartagena: un encuentro informal de países con distintos niveles de desarrollo, que apoyan una acción climática ambiciosa. Rota entre países organizadores y ofrece un espacio para que los negociadores encuentren terreno común sobre asuntos complicados, en un foro alejado de la presión de las negociaciones formales. Diálogo Climático de Petersberg: con una concepción similar al Diálogo de Cartagena, este es un encuentro de unos 30 a 40 ministros y ministras que organiza cada año el gobierno alemán en Petersberg. Grupos de negociación: los países que asisten a las negociaciones del clima de la ONU forman distintos grupos con posiciones similares en general. Cuando llega el momento de realizar declaraciones en el plenario, tener bloques en lugar de casi 200 países, hace que el proceso sea manejable. Los bloques también permiten a los países más pobres, con menor capacidad negociadora, defender mejor sus intereses. Algunos de los bloques son: África, Alianza de Pequeños Estados Insulares (Aosis en sus siglas en inglés), Umbrella, Grupo de Afines. Grupo Africano de Negociadores: defiende los intereses del continente, incluyendo financiación, tecnología y formación para implementar políticas climáticas. Alianza de Pequeños Estados Insulares (Aosis): aunque son pequeños en tamaño, estas naciones tienen una voz importante en las negociaciones climáticas de la ONU, donde representan a algunas de las comunidades más vulnerables del mundo a los impactos del cambio climático. Basculan entre la alianza con algunos socios desarrollados para fomentar una ambición elevada y el resto del mundo en desarrollo en la petición de apoyo. Estados Árabes: Arabia Saudí, Argelia, Bahrein, Comoros, Djibouti, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Marruecos, Mauritania, Omán, Palestina, Qatar, Somalia, Siria, Sudán, Túnez y Yemen. Muchos de ellos son productores de petróleo y/o gas, pero también son vulnerables al calor extremo y la escasez de agua que conlleva un mundo cada vez más cálido. Grupo BASIC: Brasil, Sudáfrica, China e India. Responsables de alrededor del 40% de las emisiones globales, el grupo de las cuatro grandes economías emergentes son cada vez más importantes contra el desafío climático. Subrayan la responsabilidad histórica de los países industrializados, al tiempo que tratan de alcanzar la máxima flexibilidad para sí mismos. Países menos desarrollados (LDCs en sus siglas en inglés): como Aosis, los países menos desarrollados tienen poca responsabilidad en las causas del cambio climático, pero sufren mucho sus impactos. Típicamente defienden altos niveles de ambición y apoyan el desarrollo de manera sostenible. Grupo de Afines (Like-minded developing countries): un bloque de países con ingresos bajos y medios, muchos de los cuales tienen intereses en los combustibles fósiles. Al igual que BASIC, presionan al mundo desarrollado para que tome acciones tempranas, incluyendo el apoyo financiero. Unión Europea: el bloque coordinado de los 28 Estados miembro normalmente pide un alto nivel de ambición en cuanto a recorte de emisiones, al tiempo que trata de someter a las economías emergentes a estándares más rígidos. Umbrella: Australia, Bielorrusia, Canadá, Estados Unidos, Islandia, Israel, Japón, Kazajistán, Noruega, Nueva Zelanda, Rusia y Ucrania. Se suele alinear con la UE para acabar con la división entre los países desarrollados y en desarrollo, pero sus los niveles de ambición de sus miembros varían mucho. ALBA: La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América es un grupo de gobiernos socialistas que promueve, de manera general, una estrategia anticapitalista y basada en derechos, al tiempo que defiende los intereses petroleros de algunos de sus miembros. Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Granada y San Cristóbal y Nieves. AILAC: Alianza Independiente de América Latina y el Caribe. Es un bloque generalmente pro-ambición y partidario de las soluciones de mercado, formado por ocho países: Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú. Grupo de Integridad Ambiental: es una coalición pequeña, notoria por conectar a países tanto desarrollados como en desarrollo. México y Corea del Sur (con ingresos medios) están aliados con Suiza, Georgia y los principados europeos de Mónaco y Liechtenstein. G77+China: a pesar de su nombre, este grupo tiene 134 miembros. Comprende un rango de países que va desde los más pobres del mundo a exportadores de petróleo ricos que, sin embargo, están definidos como “países en desarrollo” por la convención climática de la ONU. A menudo tienen intereses encontrados, pero se unen en torno a ciertas posiciones comunes. Este artículo se publicó originalmente en Climate Home News. Traducido por Santiago Sáez.

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Bartolo Fuentes, acusado de organizar la caravana migrante: “Nunca he llevado a personas a otro país” https://www.lamarea.com/2018/11/10/bartolo-fuentes-caravana-migrante/ https://www.lamarea.com/2018/11/10/bartolo-fuentes-caravana-migrante/#comments Sat, 10 Nov 2018 18:39:25 +0000 https://www.lamarea.com/?p=110652 Bartolo Fuentes junto a una niña migrante de Honduras en abril de 2018.

Se llama Bartolo Antonio Fuentes, es periodista en Honduras y tanto el gobierno de su país como los principales medios le acusan de ser el principal organizador e instigador de la caravana de migrantes que ahora se encuentra en México con destino a Estados Unidos, y que los sectores conservadores y cadenas como la Fox usaron durante la última campaña electoral para favorecer a Donald Trump. Él niega estas acusaciones con rotundidad.

Fuentes empezó a trabajar con las personas migrantes en 1999 a través del programa 'Sin Fronteras' (Radio Regreso), dirigido por madres de migrantes. Entre 2013 y 2017 fue diputado por el partido izquierdista Libertad y Refundación, aunque antes de su elección ya era una figura notoria debido a su activismo a favor de la clase obrera y sus proyectos para educar a migrantes, mujeres y campesinos en el manejo de las tecnologías de la comunicación. También es conocido por participar en protestas contra el trato que Estados Unidos da a los migrantes y por exigir medios para buscar los cadáveres de quienes mueren en el camino, principalmente en México. De aquella lucha nació un fondo estatal que financia la repatriación de sus cadáveres.

Este periodista, político y activista responde a las preguntas de La Marea desde El Salvador, a la espera espera de que haya garantías para su seguridad y la de su esposa, la periodista Dunia Montoya, y sus cuatro hijos.

¿Son ciertas las acusaciones del Gobierno hondureño que le señalan como instigador de la caravana de migrantes?

Acompañé la caravana que se convocó para el 12 de octubre desde el principio, pero yo no soy el organizar de la gente, no fui a invitar a nadie. Es una actividad que se organiza normalmente en Honduras. La gente se pone de acuerdo y se van. La diferencia esta vez es que se van en un grupo más grande y visible, no de 8 o 10 personas. En suma, salen a diario 300 o 400 personas por distintos rumbos y a escondidas. La suma de esos pequeños grupos es lo que conforma una caminata de unas 160 personas que pretendían salir de San Pedro Sula [Honduras]. La publicidad y ataques en televisión, en el canal HCH, insistiendo y atacando a la caravana y a mí, tratando de minimizar y ridiculizar, diciendo que iban a tener albergue, transporte, comida... Todo eso que era un ataque se convirtió en una especie de campaña publicitaria e hizo que mucha gente se enterara de la caravana y creyera que iba a tenerlo todo. Por eso de casi 200 personas que había la mañana del 12 de octubre en el terminal de autobuses, por la noche ya eran 600 personas, a la hora de salir el 13 de octubre eran más de 1.200 personas al siguiente día en Santa Rosa del Copán ya pasaban las 2.000 personas. El 15 de octubre, al cruzar a Guatemala, eran ya más de 3.000. No había nadie en esas comunidades recogiendo gente para que se sumaran, sino que fue la televisión y su intento por atacar, tergiversar y ridiculizar la caravana lo que sirvió de publicidad. Gente que tenía ganas de irse por necesidad, vio la caravana y se sumó. Llegando al distrito federal ya hay 6.000 personas y se podrían sumar hasta llegar a 10.000 personas en Ciudad de México.

Usted afirmó que apoya a las personas migrantes y les da consejo, ¿en qué consiste ese asesoramiento?

Este año me propuse iniciar un programa de televisión sobre migrantes porque todavía no hay ninguno. En abril me incorporé a la caravana que salió de Tapachula a Tijuana [ambas en México], estuve un mes viajando con ellos en los albergues, caminando, en los trenes, recogiendo material para este programa que se está preparando. Fue una experiencia muy valiosa porque me permitió ver cómo al ir agrupados los migrantes pueden protegerse de las agresiones que sufren en el camino. Un ejemplo: van en el tren, pero no se subió nadie a agredirles porque se apoyaron entre todos y evitaron que hubiera asaltos o violaciones que se suelen dar. También evitaron accidentes porque se subieron y bajaron cuando el tren estaba estacionado. He compartido esta experiencia en directo a través de Facebook y esto me hace comprender que si la gente se va junta, en grupo visible, corren mucho menos riesgo de fallecer en la ruta migratoria, sufrir violaciones y otras agresiones. Para mí, la caravana de abril es como una escuela que ahora ha sido retomada por la gente que tiene la intención de huir de Honduras.

¿Por qué le deportaron de Guatemala? ¿Existe alguna coordinación entre los gobiernos de Honduras y Estados Unidos para acusarle?

Yo acompañé a la caravana de migrantes hasta el 15 de octubre, cuando entraron a Guatemala. Por cierto, yo no entré con la caravana sino que fui dos horas después, haciendo mi trámite de salida en la aduana de Honduras en Agua Caliente, pero no había nadie en la ventanilla de migración de Guatemala. Regresé por la noche y tampoco vi personal. Al día siguiente, cuando fui a formalizar mi ingreso en Guatemala, fui detenido por la policía de fronteras en presencia del subdirector de Migración. Según los policías, también había dos empleados de la embajada de Estados Unidos. Me trasladaron hasta la capital y me tuvieron encerrado en un centro de detención de migrantes. Creo que la intención de la policía era judicializarme por las declaraciones del presidente Jimmy Morales diciendo que yo había sido detenido y que yo era el cabecilla de la caravana. Reforzaron el centro de detención porque el gobierno de Honduras le dijo al de Guatemala que yo era un peligroso traficante de personas y de niños. Pero cuando la policía pretendió actuar en mi contra, encontró que eso es falso, que soy un periodista que trabaja en solidaridad con los migrantes dede hace 20 años. Por lo tanto, no hubo ninguna acusación en mi contra. Me llevaron de vuelta a Tegucigalpa en avión en compañía de una persona de la Dirección de Migración de Guatemala.

Cuando estaba saliendo del aeropuerto, ocho efectivos de la policía nacional intentaron retenerme y los compañeros periodistas prácticamente me arrebataron de sus manos. Una compañera escuchó a una fiscal hablando por teléfono diciendo "sí, cabe la figura de tráfico de personas y de poner niños en riesgo". Días antes, la Canciller de Honduras me mencionó seis veces en rueda de prensa, acusándome de hechos en los que yo no tengo nada que ver, y señalando otros en los que sí he participado, por ejemplo orientando a los migrantes y opinando a favor de ellos, algo a lo que tengo derecho como ciudadano y como periodista, y que no constituye ningún delito. Después [el presidente] Juan Orlando Hernández dijo que iban a pasar de las palabras a los hechos en contra de los responsables de ese fenómeno social, pero sin mencionar a nadie más, solo a mí. Supe después que el Ministerio Público [Fiscalía General] tenía recortes de periódico y pantallazos de mis redes sociales para sacar un requerimiento fiscal y una orden de captura contra mí.

¿Se plantea pedir asilo en El Salvador?

Por recomendación del Comité por la Libre Expresión salí de país y me vine a El Salvador, porque en Honduras hay cientos de personas judicializadas que están presas sin haber cometido ningún delito. A mí podrían capturarme, meterme en la cárcel, tener audiencias retardadas y liberarme dos años después diciendo que soy inocente. Además, fui invitado al Foro Mundial para las Migraciones en México. Al terminar me reencontré con la caravana de migrantes, pero regresé a El Salvador. A Honduras regresaré cuando haya condiciones. No estoy pidiendo asilo ni refugio en ningún país. Quiero garantías para mi seguridad, para mi vida y la de mi familia en Honduras, que es donde yo quiero estar.

¿Está en contacto con las autoridades hondureñas para solucionar su situación?

Nadie del gobierno de Honduras me ha llamado para que hablemos. Ni del gobierno de Estados Unidos tampoco. Puedo acudir a la Embajada de Estados Unidos o de Honduras en cualquiera de estos países para que hablemos directamente, pero no lo van a hacer porque saben que todas sus calumnias están encaminadas al ataque, el desprestigio y la criminalización. No pueden probar nada de lo que han dicho. No tienen interés en analizar el fenómeno social, solo quieren justificarlo e inventar causas para no reconocer que es la pobreza y miseria de la población, y su repudio al gobierno y desesperación, lo que les empuja a marcharse del país.

El Gobierno hondureño le acusa de instigar la caravana de migrantes...

Debe quedar claro, y en eso soy enfático: yo nunca, jamás me he dedicado a actividades de tráfico de personas. Nunca he llevado a personas a otro país, y mucho menos a Estados Unidos. Desde hace 19 años estoy involucrado en la promoción y defensa de los derechos de los migrantes. He estudiado las políticas migratorias, me saqué un diplomado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de Guatemala para entender esta problemática. Tengo conocimiento de este asunto a través de la academia y de la experiencia propia. He estado en México y en la frontera mexicana trayendo cuerpos de migrantes que han fallecido en el camino. He compartido con migrantes que han regresado con discapacidad o mutilados, he escuchado sus experiencias, llevo mucho tiempo viviendo el sufrimiento de las madres de migrantes desaparecidos, que buscan a sus hijos y a las que el gobierno de Honduras no les da apoyo. Yo no soy coyote [traficante de personas], soy un periodista involucrado en la defensa de los derechos de los migrantes. El gobierno de Honduras me criminaliza porque saben de mi posición política de oposición, y como militante de izquierdas, porque me reconozco como tal, me vinculan directamente para decir que esto es una conspiración de la izquierda, cuando lo que hay es un éxodo masivo de gente que no encuentra posibilidades de sobrevivir en su país y se va a cualquier parte del mundo a buscar esas posibilidades. Los medios insisten en decir que van a EEUU, y es cierto que la mayoría tiene allí a un pariente o alguien que le puede ayudar, pero la gente que huye de Honduras se va a donde sea que pueda trabajar dignamente y mandar sustento para su familia. Le aseguro que lo sé porque así me lo ha contado la gente. Yo quisiera que no se fuera nadie de Honduras. Luchamos para transformar el país y para que las personas, cuando salgan de Honduras, sea para pasear o para superarse, pero no escapando de la inseguridad y de la miseria, como está pasando ahora.

¿En qué acabará esta caravana migrante?

No sé cuál es el destino que va a tener la caravana. Me impidieron seguir cubriéndola como periodista y acompañándola como defensor de los derechos de los migrantes. Me encontré con ellos en Ciudad de México, pude hacer declaraciones a la prensa, pero no estoy metido en la toma de decisiones, ni soy representante de ellos, ni pretendo continuar con ellos ni como dirigente, ni como acompañante, porque no puedo. Sí seguiré muy solidario y peleando en contra de las actitudes de estos gobiernos represivos que no solo criminalizan a los migrantes, sino que también pretenden criminalizar y encarcelar a quienes somos solidarios con los migrantes en su viacrucis. Tienen derechos, no necesitan un pasaporte para tener derechos. Eso tienen que entenderlo los gobiernos. No son los documentos los que dan derechos a las personas, es el simple hecho de ser humano lo que confiere esos derechos, por eso son derechos humanos. Eso es lo que le explicamos a la gente, hacemos que se empoderen y reclamen los derechos que les pertenecen, y lo vamos a seguir haciendo. No organicé la caravana, no financio la caravana, ni hay ninguna organización financiándola, pero somos muchos, miles, los que vamos a seguir siendo solidarios y acompañándoles desde nuestras posibilidades.

Déjeme preguntarle ahora por Berta Cáceres. Se cumple un año desde la publicación del informe que denuncia las negligencias del Estado para esclarecer las causas de su asesinato...

Fui compañero de lucha de Berta Cáceres. Bertita, como la llamábamos, estuvo en la lucha por los derechos de pueblo en general, particularmente en la zona de Intibucá y con los indígenas. Se la reconoce como luchadora por el medio ambiente, pero en realidad era más que eso, ella era una luchadora popular. Coincidimos en la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular que organizamos en 2003, en medio de una protesta masiva que hicimos en Tegucigalpa. Todo este tiempo Berta fue una compañera muy combativa, y nosotros sabemos que el Estado y las empresas contra las que luchaba la mandaron a matar. Acá el Estado es un instrumento de estas empresas destructoras del medio para reprimir a quienes se oponen a sus proyectos.

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Bartolo Fuentes junto a una niña migrante de Honduras en abril de 2018.

Se llama Bartolo Antonio Fuentes, es periodista en Honduras y tanto el gobierno de su país como los principales medios le acusan de ser el principal organizador e instigador de la caravana de migrantes que ahora se encuentra en México con destino a Estados Unidos, y que los sectores conservadores y cadenas como la Fox usaron durante la última campaña electoral para favorecer a Donald Trump. Él niega estas acusaciones con rotundidad. Fuentes empezó a trabajar con las personas migrantes en 1999 a través del programa 'Sin Fronteras' (Radio Regreso), dirigido por madres de migrantes. Entre 2013 y 2017 fue diputado por el partido izquierdista Libertad y Refundación, aunque antes de su elección ya era una figura notoria debido a su activismo a favor de la clase obrera y sus proyectos para educar a migrantes, mujeres y campesinos en el manejo de las tecnologías de la comunicación. También es conocido por participar en protestas contra el trato que Estados Unidos da a los migrantes y por exigir medios para buscar los cadáveres de quienes mueren en el camino, principalmente en México. De aquella lucha nació un fondo estatal que financia la repatriación de sus cadáveres. Este periodista, político y activista responde a las preguntas de La Marea desde El Salvador, a la espera espera de que haya garantías para su seguridad y la de su esposa, la periodista Dunia Montoya, y sus cuatro hijos. ¿Son ciertas las acusaciones del Gobierno hondureño que le señalan como instigador de la caravana de migrantes? Acompañé la caravana que se convocó para el 12 de octubre desde el principio, pero yo no soy el organizar de la gente, no fui a invitar a nadie. Es una actividad que se organiza normalmente en Honduras. La gente se pone de acuerdo y se van. La diferencia esta vez es que se van en un grupo más grande y visible, no de 8 o 10 personas. En suma, salen a diario 300 o 400 personas por distintos rumbos y a escondidas. La suma de esos pequeños grupos es lo que conforma una caminata de unas 160 personas que pretendían salir de San Pedro Sula [Honduras]. La publicidad y ataques en televisión, en el canal HCH, insistiendo y atacando a la caravana y a mí, tratando de minimizar y ridiculizar, diciendo que iban a tener albergue, transporte, comida... Todo eso que era un ataque se convirtió en una especie de campaña publicitaria e hizo que mucha gente se enterara de la caravana y creyera que iba a tenerlo todo. Por eso de casi 200 personas que había la mañana del 12 de octubre en el terminal de autobuses, por la noche ya eran 600 personas, a la hora de salir el 13 de octubre eran más de 1.200 personas al siguiente día en Santa Rosa del Copán ya pasaban las 2.000 personas. El 15 de octubre, al cruzar a Guatemala, eran ya más de 3.000. No había nadie en esas comunidades recogiendo gente para que se sumaran, sino que fue la televisión y su intento por atacar, tergiversar y ridiculizar la caravana lo que sirvió de publicidad. Gente que tenía ganas de irse por necesidad, vio la caravana y se sumó. Llegando al distrito federal ya hay 6.000 personas y se podrían sumar hasta llegar a 10.000 personas en Ciudad de México. Usted afirmó que apoya a las personas migrantes y les da consejo, ¿en qué consiste ese asesoramiento? Este año me propuse iniciar un programa de televisión sobre migrantes porque todavía no hay ninguno. En abril me incorporé a la caravana que salió de Tapachula a Tijuana [ambas en México], estuve un mes viajando con ellos en los albergues, caminando, en los trenes, recogiendo material para este programa que se está preparando. Fue una experiencia muy valiosa porque me permitió ver cómo al ir agrupados los migrantes pueden protegerse de las agresiones que sufren en el camino. Un ejemplo: van en el tren, pero no se subió nadie a agredirles porque se apoyaron entre todos y evitaron que hubiera asaltos o violaciones que se suelen dar. También evitaron accidentes porque se subieron y bajaron cuando el tren estaba estacionado. He compartido esta experiencia en directo a través de Facebook y esto me hace comprender que si la gente se va junta, en grupo visible, corren mucho menos riesgo de fallecer en la ruta migratoria, sufrir violaciones y otras agresiones. Para mí, la caravana de abril es como una escuela que ahora ha sido retomada por la gente que tiene la intención de huir de Honduras. ¿Por qué le deportaron de Guatemala? ¿Existe alguna coordinación entre los gobiernos de Honduras y Estados Unidos para acusarle? Yo acompañé a la caravana de migrantes hasta el 15 de octubre, cuando entraron a Guatemala. Por cierto, yo no entré con la caravana sino que fui dos horas después, haciendo mi trámite de salida en la aduana de Honduras en Agua Caliente, pero no había nadie en la ventanilla de migración de Guatemala. Regresé por la noche y tampoco vi personal. Al día siguiente, cuando fui a formalizar mi ingreso en Guatemala, fui detenido por la policía de fronteras en presencia del subdirector de Migración. Según los policías, también había dos empleados de la embajada de Estados Unidos. Me trasladaron hasta la capital y me tuvieron encerrado en un centro de detención de migrantes. Creo que la intención de la policía era judicializarme por las declaraciones del presidente Jimmy Morales diciendo que yo había sido detenido y que yo era el cabecilla de la caravana. Reforzaron el centro de detención porque el gobierno de Honduras le dijo al de Guatemala que yo era un peligroso traficante de personas y de niños. Pero cuando la policía pretendió actuar en mi contra, encontró que eso es falso, que soy un periodista que trabaja en solidaridad con los migrantes dede hace 20 años. Por lo tanto, no hubo ninguna acusación en mi contra. Me llevaron de vuelta a Tegucigalpa en avión en compañía de una persona de la Dirección de Migración de Guatemala. Cuando estaba saliendo del aeropuerto, ocho efectivos de la policía nacional intentaron retenerme y los compañeros periodistas prácticamente me arrebataron de sus manos. Una compañera escuchó a una fiscal hablando por teléfono diciendo "sí, cabe la figura de tráfico de personas y de poner niños en riesgo". Días antes, la Canciller de Honduras me mencionó seis veces en rueda de prensa, acusándome de hechos en los que yo no tengo nada que ver, y señalando otros en los que sí he participado, por ejemplo orientando a los migrantes y opinando a favor de ellos, algo a lo que tengo derecho como ciudadano y como periodista, y que no constituye ningún delito. Después [el presidente] Juan Orlando Hernández dijo que iban a pasar de las palabras a los hechos en contra de los responsables de ese fenómeno social, pero sin mencionar a nadie más, solo a mí. Supe después que el Ministerio Público [Fiscalía General] tenía recortes de periódico y pantallazos de mis redes sociales para sacar un requerimiento fiscal y una orden de captura contra mí. ¿Se plantea pedir asilo en El Salvador? Por recomendación del Comité por la Libre Expresión salí de país y me vine a El Salvador, porque en Honduras hay cientos de personas judicializadas que están presas sin haber cometido ningún delito. A mí podrían capturarme, meterme en la cárcel, tener audiencias retardadas y liberarme dos años después diciendo que soy inocente. Además, fui invitado al Foro Mundial para las Migraciones en México. Al terminar me reencontré con la caravana de migrantes, pero regresé a El Salvador. A Honduras regresaré cuando haya condiciones. No estoy pidiendo asilo ni refugio en ningún país. Quiero garantías para mi seguridad, para mi vida y la de mi familia en Honduras, que es donde yo quiero estar. ¿Está en contacto con las autoridades hondureñas para solucionar su situación? Nadie del gobierno de Honduras me ha llamado para que hablemos. Ni del gobierno de Estados Unidos tampoco. Puedo acudir a la Embajada de Estados Unidos o de Honduras en cualquiera de estos países para que hablemos directamente, pero no lo van a hacer porque saben que todas sus calumnias están encaminadas al ataque, el desprestigio y la criminalización. No pueden probar nada de lo que han dicho. No tienen interés en analizar el fenómeno social, solo quieren justificarlo e inventar causas para no reconocer que es la pobreza y miseria de la población, y su repudio al gobierno y desesperación, lo que les empuja a marcharse del país. El Gobierno hondureño le acusa de instigar la caravana de migrantes... Debe quedar claro, y en eso soy enfático: yo nunca, jamás me he dedicado a actividades de tráfico de personas. Nunca he llevado a personas a otro país, y mucho menos a Estados Unidos. Desde hace 19 años estoy involucrado en la promoción y defensa de los derechos de los migrantes. He estudiado las políticas migratorias, me saqué un diplomado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de Guatemala para entender esta problemática. Tengo conocimiento de este asunto a través de la academia y de la experiencia propia. He estado en México y en la frontera mexicana trayendo cuerpos de migrantes que han fallecido en el camino. He compartido con migrantes que han regresado con discapacidad o mutilados, he escuchado sus experiencias, llevo mucho tiempo viviendo el sufrimiento de las madres de migrantes desaparecidos, que buscan a sus hijos y a las que el gobierno de Honduras no les da apoyo. Yo no soy coyote [traficante de personas], soy un periodista involucrado en la defensa de los derechos de los migrantes. El gobierno de Honduras me criminaliza porque saben de mi posición política de oposición, y como militante de izquierdas, porque me reconozco como tal, me vinculan directamente para decir que esto es una conspiración de la izquierda, cuando lo que hay es un éxodo masivo de gente que no encuentra posibilidades de sobrevivir en su país y se va a cualquier parte del mundo a buscar esas posibilidades. Los medios insisten en decir que van a EEUU, y es cierto que la mayoría tiene allí a un pariente o alguien que le puede ayudar, pero la gente que huye de Honduras se va a donde sea que pueda trabajar dignamente y mandar sustento para su familia. Le aseguro que lo sé porque así me lo ha contado la gente. Yo quisiera que no se fuera nadie de Honduras. Luchamos para transformar el país y para que las personas, cuando salgan de Honduras, sea para pasear o para superarse, pero no escapando de la inseguridad y de la miseria, como está pasando ahora. ¿En qué acabará esta caravana migrante? No sé cuál es el destino que va a tener la caravana. Me impidieron seguir cubriéndola como periodista y acompañándola como defensor de los derechos de los migrantes. Me encontré con ellos en Ciudad de México, pude hacer declaraciones a la prensa, pero no estoy metido en la toma de decisiones, ni soy representante de ellos, ni pretendo continuar con ellos ni como dirigente, ni como acompañante, porque no puedo. Sí seguiré muy solidario y peleando en contra de las actitudes de estos gobiernos represivos que no solo criminalizan a los migrantes, sino que también pretenden criminalizar y encarcelar a quienes somos solidarios con los migrantes en su viacrucis. Tienen derechos, no necesitan un pasaporte para tener derechos. Eso tienen que entenderlo los gobiernos. No son los documentos los que dan derechos a las personas, es el simple hecho de ser humano lo que confiere esos derechos, por eso son derechos humanos. Eso es lo que le explicamos a la gente, hacemos que se empoderen y reclamen los derechos que les pertenecen, y lo vamos a seguir haciendo. No organicé la caravana, no financio la caravana, ni hay ninguna organización financiándola, pero somos muchos, miles, los que vamos a seguir siendo solidarios y acompañándoles desde nuestras posibilidades. Déjeme preguntarle ahora por Berta Cáceres. Se cumple un año desde la publicación del informe que denuncia las negligencias del Estado para esclarecer las causas de su asesinato... Fui compañero de lucha de Berta Cáceres. Bertita, como la llamábamos, estuvo en la lucha por los derechos de pueblo en general, particularmente en la zona de Intibucá y con los indígenas. Se la reconoce como luchadora por el medio ambiente, pero en realidad era más que eso, ella era una luchadora popular. Coincidimos en la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular que organizamos en 2003, en medio de una protesta masiva que hicimos en Tegucigalpa. Todo este tiempo Berta fue una compañera muy combativa, y nosotros sabemos que el Estado y las empresas contra las que luchaba la mandaron a matar. Acá el Estado es un instrumento de estas empresas destructoras del medio para reprimir a quienes se oponen a sus proyectos.

La entrada Bartolo Fuentes, acusado de organizar la caravana migrante: “Nunca he llevado a personas a otro país” se publicó primero en lamarea.com.

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Victoria Sandino: “La paz es un sueño para Colombia” https://www.lamarea.com/2018/11/02/victoria-sandino-la-paz-es-un-sueno-para-colombia/ https://www.lamarea.com/2018/11/02/victoria-sandino-la-paz-es-un-sueno-para-colombia/#comments Fri, 02 Nov 2018 09:20:39 +0000 https://www.lamarea.com/?p=110551

Durante 20 años estuvo enmontañada, es decir, fue guerrillera y combatió fusil en ristre al Estado, históricamente ausente en gran parte de las tierras colombianas. Judith Simanca Herrera, más conocida como Victoria Sandino, excomandante de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), es hoy senadora y forma parte de la dirección de Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido fundado en agosto de 2017 por los excombatientes de la guerrilla tras firmar la paz con el Gobierno. Además de a la guerra, su nombre quedará asociado a la perspectiva de género que se incluyó en el acuerdo, el primero en entender que la paz es cuestión de hombres y de mujeres.

Victoria –su nombre– sería hoy hablar de paz, pero la realidad del país no lo permite, sobre todo si una sale de los despachos ministeriales de Bogotá. El ELN, como otra de las guerrillas históricas del país, ha ocupado los espacios donde se encontraban las FARC y amenaza a los hombres y mujeres del campo, un espacio que se disputa con los narcos mexicanos, ya en la zona, los disidentes de las FARC, los paramilitares y las bandas criminales (bacrims). En ese caos y con un país tremendamente polarizado, caen los pobres y los defensores de los derechos humanos, que inoportunan. También los antiguos miembros de la guerrilla.

¿Qué habría que hacer para que se dé una reinserción exitosa de todos esos excombatientes? ¿Cómo se vuelve a una vida normal tras no haber conocido otra realidad que la guerra?

Para que se dé una reinserción exitosa hace falta mucha voluntad política, la que pactamos en La Habana, la que queremos y soñamos los hombres y mujeres de las FARC. Lo que hay que hacer es concretar lo pactado. Y eso hay que hacerlo en muchas facetas. En política, garantizándose que todo nuestro personal pueda participar en una esfera cualquiera como ciudadano; en lo económico, haciendo que se materialicen los proyectos productivos, que se asignen las tierras ya que la mayoría de nuestra gente tiene vocación agropecuaria y es lo que pactamos y soñamos. En cuanto a seguridad, debemos hablar desde dos planos: el jurídico y el personal. Por una parte, según lo que pactamos, la Ley de Amnistía debía permitir la salida de la cárcel de más de 4.000 de nuestros integrantes. Pero hoy, después de casi dos años del acuerdo, más de 370 personas siguen en prisiones. Y así y todo, el Gobierno –en contra de lo establecido– quiere cambiar esas reglas que habíamos previsto. Es decir, se quiere derogar que la gente pueda amnistiarse, que pueda pasar a la JEP (Jurisprudencia Especial para la PAZ), que tenga las garantías de las que hablamos allí. El Congreso pretende cambiar esa reglamentación para mandar a toda la dirección [de las FARC] a la cárcel o a la extradición.

Y por supuesto hay que hablar de seguridad personal. Desde la firma, han asesinado a 76 de nuestros compañeros, a 20 de sus familiares y hay 6 desaparecidos. Nuestra integridad física está en riesgo.

En los territorios las comunidades están amenazadas por el ELN, los paras, los narcos de Sinaloa, la disidencia de las FARC… Eso no es paz.

Sí, la barbarie de la guerra sigue allí. Aquí siempre se ha pretendido ver una sola parte de la guerra, la de las FARC, pero la historia es otra y en ella entran muchos más actores. Para que se dé la paz el Estado debe estar presente en los territorios, pero no solo con fuerzas militares sino con inversión social. La institucionalidad debe resolver los problemas de las comunidades, donde hoy faltan profesores, carreteras, servicios médicos y programas de nutrición para que los niños no se desvanezcan en las escuelas.

¿Qué sería entonces la paz?

La paz es un sueño para nosotros, pero también una esperanza. La paz es que pare la persecución contra los líderes y lideresas sociales, que la lucha por los derechos sociales no nos cueste la vida. La paz es también que se amplíe la democracia y podamos disfrutar de este país tan hermoso, tan inmenso y diverso.

¿Están más preparadas las víctimas para mirarse cara a cara con el otro que los excombatientes?

Yo creo que las víctimas han hecho un proceso absolutamente loable y admirable. Desde que estábamos en el proceso quisieron participar y lo primero que decían era: “No se levanten de la mesa. Terminen esta guerra, hagan la paz”. Las víctimas tienen mucha esperanzas en este proceso. Aunque también  incertidumbres y decepción. Ahora lo que hay que hacer es garantizar la restitución de los derechos que se les arrebataron. Porque tras la firma, quienes han hecho actos de reparación hemos sido nosotros, algo con lo que no ha cumplido todavía ni el Gobierno ni el Estado colombiano.

¿Es fácil mirarlos y reconocer el dolor que causaron?

Nosotros reconocemos ataques por parte de las FARC que no nos enorgullecen, pero que ocurrieron. Hoy decimos que se haga verdad y justicia. De hecho, las mujeres nos estamos reuniendo con las víctimas. Es duro pero es también un proceso muy bonito de sanación, de reconocimiento y de identificar que nosotros también tenemos dolores y padecimos el conflicto. Muchas nos fuimos a la guerra como consecuencia de un conflicto que no era político, era económico.

¿A usted qué le quitó la guerra?

(Respira) La guerra me quitó muchos afectos. La guerra me quitó a muchas personas que amaba. Y no solo en los años en que estuve como combatiente; antes también. Yo entré en la guerra empujada por la violencia, yo fui parte de la Unión Patriótica [partido de izquierdas], yo viví parte de ese genocidio en el que mataron a más de 5.000 personas.

Hablemos de género. ¿Qué significó incluir esa perspectiva en el acuerdo?

Supuso que por primera vez en la historia de un acuerdo de paz logramos incluir que se reconociera que las mujeres habíamos sido impactadas de manera diferencial y que era necesario tomar medidas específicas, tanto en la norma como en las políticas públicas. Ese enfoque significa garantizar sus derechos fundamentales y con los de ellas, los de la toda la población. Diría, además, con todo el respeto y humildad, porque esto es un acumulado del movimiento de mujeres colombianas, que, tras el derecho a voto de las mujeres, el acuerdo de paz y el enfoque de género es, para las colombianas, la segunda conquista más importante de la historia reciente del país.

¿Una mujer guerrillera tiene un estigma mayor a la hora de reincorporarse?

Definitivamente. El estigma que padecemos hombres y mujeres que hemos estado en la guerra y que estamos haciendo el tránsito a la vida civil es durísimo. Nos tratan de asesinos, de violadores, pero a nosotras en particular se nos castiga más. Y eso ocurre porque tuvimos la osadía de tomar un arma, de dejar a nuestros hijos, de no tenerlos… porque la maternidad era incompatible con aquello. Hoy tenemos, por ejemplo, unos problemas muy complejos cuando esas madres están queriendo recuperar a sus hijos. Algunos desaparecieron, otros fueron dados en adopción, otros… jamás lo entendieron.

Vayamos a otro punto, las mujeres utilizadas como botín de guerra.

Sí, definitivamente, las mujeres fueron utilizadas como botín de guerra. Tanto sus cuerpos como su propia existencia. Desde todos los ángulos. Cuando los paramilitares incursionaban, las principales víctimas eran las mujeres. Las abusaban, las violaban y luego las mataban. Hay pruebas, pero no hay justicia: esos delitos no se han juzgado.

Perdón, ¿y las FARC no violaron a las mujeres?

Voy. Voy por partes. Entiéndame que yo tengo una visión propia. Pero hoy, tras el acuerdo, se quiere olvidar de tajo lo que hicieron los paramilitares. Y en esto, también hay que acusar a las fuerzas militares [de abusos y violaciones]. Por nuestra parte, sí, tengo que señalar que es seguro, que a pesar de las normas rigurosas que teníamos que condenaban cualquier tipo de violencia contra las mujeres, en el contexto de la guerra ocurrieron hechos de ese tipo por parte de integrantes de nuestra organización.

Entonces, ¿reconocerán esas violaciones? Porque todos, también las fuerzas del Estado, cuentan con normas que dicen que no se puede violentar a las mujeres.

Sí. Tendrán que salir y hacerlo. Todos. Ahí está la JEP. El problema es el de siempre, que no hablamos solo de los actores armados. Aquí todo el mundo participaba. La clase política dirigente no tenía el fusil directamente, pero sí financiaba, promovía y facilitaba para que se crearan estas violencias contras las mujeres. Afortunadamente esos delitos no pueden ser amnistiados.

¿Qué papel puede jugar ahora la comunidad internacional?

La comunidad tiene un papel fundamental para que se logre este acuerdo. Primero, debe estar presente en el territorio. Y dos, tiene que estar conminando al Gobierno para que cumpla lo prometido: nosotros lo hemos hecho. Cumplimiento y puesta en marcha. Hacen falta resultados específicos en materia de implementación.

Aparte, puede ayudar con apoyo técnico y recursos económicos. Porque muchos países de la comunidad internacional aportaron para la guerra, para fortalecer a las fuerzas militares y al Estado que seguía atacando a las comunidades y territorios. Invitamos a esos países ricos, que tienen además intereses en el país, que aporten, que inviertan para que esta paz llegue a los territorios y a la Colombia profunda, a esa que nunca ha conocido un escenario distinto al olvido, a la miseria, a la pobreza y a la guerra.

A pesar de todo, ¿cómo ve el futuro?

Hay esperanza. Colombia ha cambiado y dado pasos importantes. Nunca antes se había pensado que la izquierda sacara ocho millones de votos. La gente ha empezado a perder el miedo. No obstante, se deben dar cambios estructurales para que haya justicia social. No se justifica que en este país, con un territorio tan rico y diverso, mueran niños de hambre y eso pasa en El Chocó, en la Guajira y en Bogotá. No se justifica que existiendo una población tan numerosa con vocación agropecuaria y tantas tierras, no se asignen tierras. Eso tiene que cambiar, pero repito, hay esperanza.

Por cierto, su partido aparece totalmente dividido, ¿se rompe?

Yo diría que no, que simplemente hay discusión.

La entrada Victoria Sandino: “La paz es un sueño para Colombia” se publicó primero en lamarea.com.

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Durante 20 años estuvo enmontañada, es decir, fue guerrillera y combatió fusil en ristre al Estado, históricamente ausente en gran parte de las tierras colombianas. Judith Simanca Herrera, más conocida como Victoria Sandino, excomandante de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), es hoy senadora y forma parte de la dirección de Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido fundado en agosto de 2017 por los excombatientes de la guerrilla tras firmar la paz con el Gobierno. Además de a la guerra, su nombre quedará asociado a la perspectiva de género que se incluyó en el acuerdo, el primero en entender que la paz es cuestión de hombres y de mujeres.

Victoria –su nombre– sería hoy hablar de paz, pero la realidad del país no lo permite, sobre todo si una sale de los despachos ministeriales de Bogotá. El ELN, como otra de las guerrillas históricas del país, ha ocupado los espacios donde se encontraban las FARC y amenaza a los hombres y mujeres del campo, un espacio que se disputa con los narcos mexicanos, ya en la zona, los disidentes de las FARC, los paramilitares y las bandas criminales (bacrims). En ese caos y con un país tremendamente polarizado, caen los pobres y los defensores de los derechos humanos, que inoportunan. También los antiguos miembros de la guerrilla.

¿Qué habría que hacer para que se dé una reinserción exitosa de todos esos excombatientes? ¿Cómo se vuelve a una vida normal tras no haber conocido otra realidad que la guerra?

Para que se dé una reinserción exitosa hace falta mucha voluntad política, la que pactamos en La Habana, la que queremos y soñamos los hombres y mujeres de las FARC. Lo que hay que hacer es concretar lo pactado. Y eso hay que hacerlo en muchas facetas. En política, garantizándose que todo nuestro personal pueda participar en una esfera cualquiera como ciudadano; en lo económico, haciendo que se materialicen los proyectos productivos, que se asignen las tierras ya que la mayoría de nuestra gente tiene vocación agropecuaria y es lo que pactamos y soñamos. En cuanto a seguridad, debemos hablar desde dos planos: el jurídico y el personal. Por una parte, según lo que pactamos, la Ley de Amnistía debía permitir la salida de la cárcel de más de 4.000 de nuestros integrantes. Pero hoy, después de casi dos años del acuerdo, más de 370 personas siguen en prisiones. Y así y todo, el Gobierno –en contra de lo establecido– quiere cambiar esas reglas que habíamos previsto. Es decir, se quiere derogar que la gente pueda amnistiarse, que pueda pasar a la JEP (Jurisprudencia Especial para la PAZ), que tenga las garantías de las que hablamos allí. El Congreso pretende cambiar esa reglamentación para mandar a toda la dirección [de las FARC] a la cárcel o a la extradición.

Y por supuesto hay que hablar de seguridad personal. Desde la firma, han asesinado a 76 de nuestros compañeros, a 20 de sus familiares y hay 6 desaparecidos. Nuestra integridad física está en riesgo.

En los territorios las comunidades están amenazadas por el ELN, los paras, los narcos de Sinaloa, la disidencia de las FARC… Eso no es paz.

Sí, la barbarie de la guerra sigue allí. Aquí siempre se ha pretendido ver una sola parte de la guerra, la de las FARC, pero la historia es otra y en ella entran muchos más actores. Para que se dé la paz el Estado debe estar presente en los territorios, pero no solo con fuerzas militares sino con inversión social. La institucionalidad debe resolver los problemas de las comunidades, donde hoy faltan profesores, carreteras, servicios médicos y programas de nutrición para que los niños no se desvanezcan en las escuelas.

¿Qué sería entonces la paz?

La paz es un sueño para nosotros, pero también una esperanza. La paz es que pare la persecución contra los líderes y lideresas sociales, que la lucha por los derechos sociales no nos cueste la vida. La paz es también que se amplíe la democracia y podamos disfrutar de este país tan hermoso, tan inmenso y diverso.

¿Están más preparadas las víctimas para mirarse cara a cara con el otro que los excombatientes?

Yo creo que las víctimas han hecho un proceso absolutamente loable y admirable. Desde que estábamos en el proceso quisieron participar y lo primero que decían era: “No se levanten de la mesa. Terminen esta guerra, hagan la paz”. Las víctimas tienen mucha esperanzas en este proceso. Aunque también  incertidumbres y decepción. Ahora lo que hay que hacer es garantizar la restitución de los derechos que se les arrebataron. Porque tras la firma, quienes han hecho actos de reparación hemos sido nosotros, algo con lo que no ha cumplido todavía ni el Gobierno ni el Estado colombiano.

¿Es fácil mirarlos y reconocer el dolor que causaron?

Nosotros reconocemos ataques por parte de las FARC que no nos enorgullecen, pero que ocurrieron. Hoy decimos que se haga verdad y justicia. De hecho, las mujeres nos estamos reuniendo con las víctimas. Es duro pero es también un proceso muy bonito de sanación, de reconocimiento y de identificar que nosotros también tenemos dolores y padecimos el conflicto. Muchas nos fuimos a la guerra como consecuencia de un conflicto que no era político, era económico.

¿A usted qué le quitó la guerra?

(Respira) La guerra me quitó muchos afectos. La guerra me quitó a muchas personas que amaba. Y no solo en los años en que estuve como combatiente; antes también. Yo entré en la guerra empujada por la violencia, yo fui parte de la Unión Patriótica [partido de izquierdas], yo viví parte de ese genocidio en el que mataron a más de 5.000 personas.

Hablemos de género. ¿Qué significó incluir esa perspectiva en el acuerdo?

Supuso que por primera vez en la historia de un acuerdo de paz logramos incluir que se reconociera que las mujeres habíamos sido impactadas de manera diferencial y que era necesario tomar medidas específicas, tanto en la norma como en las políticas públicas. Ese enfoque significa garantizar sus derechos fundamentales y con los de ellas, los de la toda la población. Diría, además, con todo el respeto y humildad, porque esto es un acumulado del movimiento de mujeres colombianas, que, tras el derecho a voto de las mujeres, el acuerdo de paz y el enfoque de género es, para las colombianas, la segunda conquista más importante de la historia reciente del país.

¿Una mujer guerrillera tiene un estigma mayor a la hora de reincorporarse?

Definitivamente. El estigma que padecemos hombres y mujeres que hemos estado en la guerra y que estamos haciendo el tránsito a la vida civil es durísimo. Nos tratan de asesinos, de violadores, pero a nosotras en particular se nos castiga más. Y eso ocurre porque tuvimos la osadía de tomar un arma, de dejar a nuestros hijos, de no tenerlos… porque la maternidad era incompatible con aquello. Hoy tenemos, por ejemplo, unos problemas muy complejos cuando esas madres están queriendo recuperar a sus hijos. Algunos desaparecieron, otros fueron dados en adopción, otros… jamás lo entendieron.

Vayamos a otro punto, las mujeres utilizadas como botín de guerra.

Sí, definitivamente, las mujeres fueron utilizadas como botín de guerra. Tanto sus cuerpos como su propia existencia. Desde todos los ángulos. Cuando los paramilitares incursionaban, las principales víctimas eran las mujeres. Las abusaban, las violaban y luego las mataban. Hay pruebas, pero no hay justicia: esos delitos no se han juzgado.

Perdón, ¿y las FARC no violaron a las mujeres?

Voy. Voy por partes. Entiéndame que yo tengo una visión propia. Pero hoy, tras el acuerdo, se quiere olvidar de tajo lo que hicieron los paramilitares. Y en esto, también hay que acusar a las fuerzas militares [de abusos y violaciones]. Por nuestra parte, sí, tengo que señalar que es seguro, que a pesar de las normas rigurosas que teníamos que condenaban cualquier tipo de violencia contra las mujeres, en el contexto de la guerra ocurrieron hechos de ese tipo por parte de integrantes de nuestra organización.

Entonces, ¿reconocerán esas violaciones? Porque todos, también las fuerzas del Estado, cuentan con normas que dicen que no se puede violentar a las mujeres.

Sí. Tendrán que salir y hacerlo. Todos. Ahí está la JEP. El problema es el de siempre, que no hablamos solo de los actores armados. Aquí todo el mundo participaba. La clase política dirigente no tenía el fusil directamente, pero sí financiaba, promovía y facilitaba para que se crearan estas violencias contras las mujeres. Afortunadamente esos delitos no pueden ser amnistiados.

¿Qué papel puede jugar ahora la comunidad internacional?

La comunidad tiene un papel fundamental para que se logre este acuerdo. Primero, debe estar presente en el territorio. Y dos, tiene que estar conminando al Gobierno para que cumpla lo prometido: nosotros lo hemos hecho. Cumplimiento y puesta en marcha. Hacen falta resultados específicos en materia de implementación.

Aparte, puede ayudar con apoyo técnico y recursos económicos. Porque muchos países de la comunidad internacional aportaron para la guerra, para fortalecer a las fuerzas militares y al Estado que seguía atacando a las comunidades y territorios. Invitamos a esos países ricos, que tienen además intereses en el país, que aporten, que inviertan para que esta paz llegue a los territorios y a la Colombia profunda, a esa que nunca ha conocido un escenario distinto al olvido, a la miseria, a la pobreza y a la guerra.

A pesar de todo, ¿cómo ve el futuro?

Hay esperanza. Colombia ha cambiado y dado pasos importantes. Nunca antes se había pensado que la izquierda sacara ocho millones de votos. La gente ha empezado a perder el miedo. No obstante, se deben dar cambios estructurales para que haya justicia social. No se justifica que en este país, con un territorio tan rico y diverso, mueran niños de hambre y eso pasa en El Chocó, en la Guajira y en Bogotá. No se justifica que existiendo una población tan numerosa con vocación agropecuaria y tantas tierras, no se asignen tierras. Eso tiene que cambiar, pero repito, hay esperanza.

Por cierto, su partido aparece totalmente dividido, ¿se rompe?

Yo diría que no, que simplemente hay discusión.

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El jaqueo de Anonymous a 70 webs institucionales en Gabón, entre lo más destacado en África subsahariana https://www.lamarea.com/2018/10/30/el-jaqueo-de-anonymous-a-70-webs-institucionales-en-gabon-entre-lo-mas-destacado-en-africa-subsahariana/ https://www.lamarea.com/2018/10/30/el-jaqueo-de-anonymous-a-70-webs-institucionales-en-gabon-entre-lo-mas-destacado-en-africa-subsahariana/#comments Tue, 30 Oct 2018 20:46:30 +0000 https://www.lamarea.com/?p=110457

La Marea ofrece resúmenes de actualidad de países que no suelen ocupar los titulares de los medios occidentales. En esta ocasión, recuperamos algunas de las noticias más destacadas de África subsahariana, una región compuesta por 53 países condenada a los estereotipos, el olvido y el silencio mediático, pero tan conectada al resto del mundo como cualquier otro continente. Si te interesa este tipo de información, colabora para que podamos seguir publicándola. Aquí van las noticias que marcaron la actualidad de esta región del 16 al 30 de octubre:

África Occidental y Sahel

#Gambia: Gambia ha puesto en marcha una comisión para esclarecer las violaciones de derechos humanos cometidas durante el régimen de Yahya Jammeh, presidente de Gambia desde 1994 hasta enero de 2017. Actualmente se encuentra en el exilio en Guinea Ecuatorial, cuyo gobierno prometió que no sería extraditado.

#GuineaConakry: Un joven de años 18 murió el 23 de octubre en una jornada de manifestaciones organizada por la oposición en la capital de Guinea Conakry. El jefe de la oposición, Cellou Dalein Diallo, acusó a las fuerzas del orden de “tentativa de asesinato” tras haber disparado contra su vehículo. Su chofer fue herido, indicó.

#Liberia: El presidente de Liberia desde enero y exfutbolista, George Weah, anunció el 24 de octubre la gratuidad de la enseñanza universitaria en todas las universidades públicas del país. Eliminará el coste de la matrícula que impide a muchos jóvenes estudiar.

#Mali: Las elecciones legislativas en Mali han vuelto a ser pospuestas. Programadas para noviembre-diciembre ahora se retrasan hasta 2019 sin fecha concreta. Además, se ha prolongado por un año más el estado de urgencia en Mali, que ha estado en vigor casi sin interrupción desde el atentado yihadista contra el hotel Radisson Blu en Bamako, la capital, en noviembre de 2015. Por otro lado, dos cascos azules burkineses murieron y varios resultaron heridos en un ataque contra la Misión de Naciones Unidas en Mali (MINUSMA) en la región de Tombuctú.

#BurkinaFaso: La gendarmería de Djibo, la capital de la provincia de Soum, al norte del país, fue atacada el 18 de octubre por individuos armados. No hubo víctimas pero es la primera vez que tiene lugar un ataque en esta ciudad de una región que vive bajo la amenaza yihadista desde 2015. Según los últimos datos oficiales, en tres años los ataques han ocasionado ya más de 118 víctimas. Por otro lado, unas 100 personas fallecieron en el derrumbe de una mina de oro en Kabonga, al este del país, el pasado 25 de octubre. También seis civiles fueron secuestrados en la provincia de Gourma, este del país, por hombres armados. Dos murieron y cuatro fueron liberados. 

#Niger: El ministro de finanzas anunció por la televisión pública que el Estado va a indemnizar con 3 millones de euros a miles de niños de la ciudad de Tibiri, en el centro-sur del país, que sufrieron malformaciones tras beber agua con un alto contenido de flúor entre 1985 y 2000. En 2001 el Centro de salud de Tibiri indicó que 4.918 niños y niñas sufrían diversas malformaciones. No obstante, el ministro no indicó ningún plazo para el pago de las indemnizaciones. Por otro lado, supuestos yihadistas quemaron tres escuelas y la casa de un guardabosques en la región de Tillabéri, cerca de la frontera con Burkina Faso. Un civil fue asesinado.


#CôtedIvoire: Costa de Marfil ha iniciado la construcción de cuatro estadios para la Copa Africana de Naciones (CAN) de 2021. El primer ministro puso la primera piedra el 19 de octubre.

#Benín: El opositor y empresario Sebastien Ajavon y otros tres acusados fueron sentenciados a 20 años de prisión por tráfico de cocaína. El caso se remonta a octubre de 2016 cuando Ajavon fue arrestado tras descubrirse unos 18 kg de cocaína en un contenedor destinado a una de sus empresas. Ninguno de los acusados estuvo presente en el juicio, del que uno de sus abogados denunció “graves irregularidades”. Durante la audiencia se emitió una orden de arresto internacional contra ellos. 

#Nigeria: Al menos 55 personas han muerto en una semana en Nigeria por enfrentamientos entre cristianos y musulmanes tras una disputa en un mercado del estado de Kaduna, al norte del país. Según testigos, el detonante habría sido el robo por parte de un joven en el mercado al que luego le dieron una paliza, lo que provocó que jóvenes de su misma religión acudieran a defenderlo. El gobernador de Kaduna impuso un toque de queda de 24 horas y el gobierno desplegó una fuerza policial especial para restablecer la calma. Además, al menos 20 personas han perdido la vida en un naufragio en el río Buruku, en el centro de Nigeria. Por otro lado, una segunda empleada del Comité Internacional de la Cruz Rojo, secuestrada por Boko Haram en marzo, fue asesinada por el grupo yihadista. Hauwa Liman tenía 24 años. Saifura Khorsa, matrona del CICR también secuestrada, fue asesinada en septiembre.

África Central

#Tchad: Dos de los seis rinocerontes negros sudafricanos reintroducidos el pasado mes de marzo en Chad murieron a mediados de octubre. Aún se desconoce la causa exacta de la muerte, aunque se descarta la caza furtiva. Su reintroducción en Chad es una iniciativa de los gobiernos de Sudáfrica y Chad para poblar de nuevo este país del Sahel con rinocerontes negros, desaparecidos hace casi medio siglo del país. Por otro lado, el 24 de octubre hubo un nuevo enfrentamiento entre el ejército y un grupo rebelde en el norte del país. 

#Camerún: El presidente en el poder desde 1982, Paul Biya, ha ganado las elecciones presidenciales con el 71% de los votos, según la Comisión Electoral Nacional. La oposición denunció fraudes pero las 18 peticiones presentadas para la anulación total o parcial de los comicios fueron desestimadas con el Tribunal Constitucional. Pocos días después, el gobierno aprobó la construcción de una residencia oficial para el presidente del Tribunal Constitucional que anunció el 22 de octubre la reelección que permite a Biya gobernar por un séptimo mandato. Además, días antes de conocerse los resultados oficiales, el presidente de Guinea Ecuatorial desde 1979 felicitó a Biya por su reelección. Mientras tanto, desde que se conocieron los resultados, los ataques en las zonas anglófonas se han incrementado y han costado la vida a al menos 50 personas entre rebeldes independentistas y soldados cameruneses. Finalmente, al menos unas cincuenta de personas, entre ellas un periodista, fueron detenidas el 27 de octubre en una marcha contra los resultados de las elecciones.

#RCA: Rusia anunció el 19 de octubre que planea enviar más equipamiento militar y entrenadores militares para colaborar con las fuerzas armadas del país. El papel de Rusia en República Centroafricana, en guerra civil desde marzo de 2013, es muy importante. Además de haber ayudado a armar a las fuerzas de seguridad, el consejero de seguridad del actual presidente, Faustin-Archange Touadéra, es ruso. Por otro lado, un diputado abrió fuego en la Asamblea Nacional sin causar heridos el 29 de abril mientras se reunían para elegir a un nuevo presidente para la Asamblea tras la destitución de Karim Meckassoua.

#RDC: 25 mineros murieron en el este del país a causa de un deslizamiento de tierras. Sus cuerpos en descomposición fueron encontrados el 17 de octubre. Además, al menos 12 personas han muerto y ocho han sido secuestradas en un ataque de rebeldes en la ciudad de Beni, al este del país. Por otro lado, cinco periodistas del periódico AfricaNews fueron detenidos el 19 de octubre y liberados al día siguiente, tras publicar una serie de artículos sobre apropiaciones indebidas de raciones de cadetes. Otra periodista, del semanario La Percée, fue arrestada el 10 de octubre acusada de difamar contra los funcionarios del Banco Comercial del Congo tras publicar dos artículos sobre el despido de 958 empleados. En cuanto al ébola en la región este del país, a 27 de octubre son 267 los casos y 170 las personas fallecidas.

Finalmente, se ha firmado un acuerdo con el Gobierno para desarrollar un gran proyecto hidroeléctrico en el río Congo, bautizado como Inga III. Aunque sólo en torno al 10% de los congoleños tiene acceso a la electricidad más de la mitad de los megavatios que produzca se venderá a Sudáfrica y la otra parte alimentará las minas de la región de Katanga. El proyecto no cuenta aún con un estudio de impacto medioambiental y las dos empresas implicadas en su construcción son la española ACS y el grupo chino Three Gorges Corporation.

#CongoBrazzaville: La justicia congoleña abrió el 25 de octubre el proceso contra seis policías acusados de “homicidio involuntario” a 13 jóvenes que murieron a finales de julio en una comisaría de policía en Brazzaville, la capital. 

#Gabón: El presidente de Gabón, Ali Bongo, fue hospitalizado el 24 de octubre en Riad, Arabia Saudí, por una “ligera fatiga”. Según el portavoz de la presidencia, “los médicos que lo consultaron diagnosticaron una fatiga severa debido a una actividad muy fuerte en los últimos meses”. Le han prescrito reposo. Por otro lado, hackers del movimiento Anonymous jaquearon el 29 de octubre más de 70 sitios web institucionales de Gabón indicando ir contra las “dictaduras”.

 


#GuineaEcuatorial: En una entrevista a la televisión pública española difundida el 17 de octubre, el presidente de Guinea Ecuatorial desde 1979, Teodoro Obiang, aseguró que las torturas a opositores encarcelados en su país “es una especulación” y una “campaña difamatoria”. No obstante, su régimen está acusado de atentar contra los Derechos Humanos tanto por la oposición como por organismos internacionales. Por otro lado, el gobierno aseguró el 24 de octubre haber liberado a las decenas de presos políticos que indultó la víspera del día de la independencia, el 12 de octubre. Además, el 28 de octubre fuentes de la oposición denunciaron que supuestos miembros de las fuerzas de seguridad capturaron y maltrataron durante varias horas a Alfredo Okenve, directivo de una ONG a quien detuvieron el vehículo e hicieron salir “a punta de pistola”.

 

#Angola: El gobierno de R.D. Congo expresó su indignación después de la expulsión de Angola de unos 30.000 congoleños y el regreso voluntario de 200.000 tras una gran operación contra la inmigración clandestina a principios de octubre. Una docena de ciudadanos congoleños habría muerto durante esta operación policial. 

África Oriental y Cuerno de África

#Somalia: Ethiopian Airlines, la mayor aerolínea africana, anunció el 16 de octubre que retomará los vuelos a Mogadiscio, capital de Somalia, tras 41 años. Por otro lado, más de 50 personas murieron en enfrentamientos entre clanes en una zona del norte de Somalia disputada por la autoproclamada independiente Somalilandia y Puntland, estado autónomo desde 1998. Además, el ejército estadounidense anunció haber matado a unos 60 yihadistas del grupo somalí Al Shabab. 

#Etiopía: El primer ministro de Etiopía nombró el primer gobierno paritario (10 hombres y 10 mujeres) de Etiopía tras reorganizarlo el 16 de octubre. Además, el parlamento nombró el 25 de octubre a la primera mujer presidenta del país, Sahlework Zewde. Actualmente es la única mujer jefa de Estado en África. Por otro lado, el gobierno firmó un acuerdo de paz con uno de los partidos opositores más longevos del país, el Frente de Liberación Nacional de Ogadén. Hace un mes había eliminado la calificación de “grupo terrorista” tanto de ese grupo como del Ginbot 7, la mayor organización armada en el exilio y cuyo líder regresó el pasado mes de septiembre al país.

#Burundi: El gobierno de Burundi boicoteó el inicio de la ronda final de negociaciones de paz con la oposición, prevista para el 24 de octubre. Con estas conversaciones se busca solucionar la crisis política que sufre el país desde 2015, tras el controvertido tercer mandato del presidente Pierre Nkurunziza.

#Kenya: El atleta Eliud Kipchoge ha sido distinguido como Persona del Año por las Naciones Unidas en Kenia por sus logros deportivos y proyectos sociales, como la lucha contra el sida en su país. Kipchoge se convirtió en el hombre más rápido de la historia en el maratón de Berlín el pasado septiembre. Por otro lado, el líder principal de la oposición, Raila Odinga, fue nombrado por la Unión Africana Alto Representante para el Desarrollo de Infraestructuras en África.


#Tanzania: Liberan al tanzano Mohammed Gulamabbas Dewji, el millonario más joven de África, secuestrado en su país el pasado 11 de octubre.

África Austral

#SouthAfrica: En Sudáfrica encontraron muerto al viajero chileno que había desaparecido hacía semanas. Su cuerpo estaba en una morgue de la provincia de KwaZulu-Natal, al sureste del país, y presentaba signos de haber sido asaltado de manera violenta. 

Madagascar y otros estados insulares

#Madagascar: Madagascar se ha calificado por primera vez en su historia para la Copa Africana de Naciones (CAN). Este evento deportivo se celebra cada dos años, el próximo será en 2019 con Camerún como país anfitrión.

#Comoras: El ejército de las Comoras y manifestantes hostiles al régimen del presidente Azali Assoumani se enfrentaron desde el 15 de octubre en las calles de Mutsamudu, la capital de la isla de Anjouan. Al menos una persona falleció. Cinco días más tarde el ejército liberó esta zona donde se habían atrincherado rebeldes opuestos al presidente. 

 

¿Tienes sugerencias o informaciones para este resumen quincenal? Puedes enviarlas a redaccion@lamarea.com

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La Marea ofrece resúmenes de actualidad de países que no suelen ocupar los titulares de los medios occidentales. En esta ocasión, recuperamos algunas de las noticias más destacadas de África subsahariana, una región compuesta por 53 países condenada a los estereotipos, el olvido y el silencio mediático, pero tan conectada al resto del mundo como cualquier otro continente. Si te interesa este tipo de información, colabora para que podamos seguir publicándola. Aquí van las noticias que marcaron la actualidad de esta región del 16 al 30 de octubre:

África Occidental y Sahel

#Gambia: Gambia ha puesto en marcha una comisión para esclarecer las violaciones de derechos humanos cometidas durante el régimen de Yahya Jammeh, presidente de Gambia desde 1994 hasta enero de 2017. Actualmente se encuentra en el exilio en Guinea Ecuatorial, cuyo gobierno prometió que no sería extraditado. #GuineaConakry: Un joven de años 18 murió el 23 de octubre en una jornada de manifestaciones organizada por la oposición en la capital de Guinea Conakry. El jefe de la oposición, Cellou Dalein Diallo, acusó a las fuerzas del orden de “tentativa de asesinato” tras haber disparado contra su vehículo. Su chofer fue herido, indicó. #Liberia: El presidente de Liberia desde enero y exfutbolista, George Weah, anunció el 24 de octubre la gratuidad de la enseñanza universitaria en todas las universidades públicas del país. Eliminará el coste de la matrícula que impide a muchos jóvenes estudiar. #Mali: Las elecciones legislativas en Mali han vuelto a ser pospuestas. Programadas para noviembre-diciembre ahora se retrasan hasta 2019 sin fecha concreta. Además, se ha prolongado por un año más el estado de urgencia en Mali, que ha estado en vigor casi sin interrupción desde el atentado yihadista contra el hotel Radisson Blu en Bamako, la capital, en noviembre de 2015. Por otro lado, dos cascos azules burkineses murieron y varios resultaron heridos en un ataque contra la Misión de Naciones Unidas en Mali (MINUSMA) en la región de Tombuctú. #BurkinaFaso: La gendarmería de Djibo, la capital de la provincia de Soum, al norte del país, fue atacada el 18 de octubre por individuos armados. No hubo víctimas pero es la primera vez que tiene lugar un ataque en esta ciudad de una región que vive bajo la amenaza yihadista desde 2015. Según los últimos datos oficiales, en tres años los ataques han ocasionado ya más de 118 víctimas. Por otro lado, unas 100 personas fallecieron en el derrumbe de una mina de oro en Kabonga, al este del país, el pasado 25 de octubre. También seis civiles fueron secuestrados en la provincia de Gourma, este del país, por hombres armados. Dos murieron y cuatro fueron liberados.  #Niger: El ministro de finanzas anunció por la televisión pública que el Estado va a indemnizar con 3 millones de euros a miles de niños de la ciudad de Tibiri, en el centro-sur del país, que sufrieron malformaciones tras beber agua con un alto contenido de flúor entre 1985 y 2000. En 2001 el Centro de salud de Tibiri indicó que 4.918 niños y niñas sufrían diversas malformaciones. No obstante, el ministro no indicó ningún plazo para el pago de las indemnizaciones. Por otro lado, supuestos yihadistas quemaron tres escuelas y la casa de un guardabosques en la región de Tillabéri, cerca de la frontera con Burkina Faso. Un civil fue asesinado. #CôtedIvoire: Costa de Marfil ha iniciado la construcción de cuatro estadios para la Copa Africana de Naciones (CAN) de 2021. El primer ministro puso la primera piedra el 19 de octubre. #Benín: El opositor y empresario Sebastien Ajavon y otros tres acusados fueron sentenciados a 20 años de prisión por tráfico de cocaína. El caso se remonta a octubre de 2016 cuando Ajavon fue arrestado tras descubrirse unos 18 kg de cocaína en un contenedor destinado a una de sus empresas. Ninguno de los acusados estuvo presente en el juicio, del que uno de sus abogados denunció “graves irregularidades”. Durante la audiencia se emitió una orden de arresto internacional contra ellos.  #Nigeria: Al menos 55 personas han muerto en una semana en Nigeria por enfrentamientos entre cristianos y musulmanes tras una disputa en un mercado del estado de Kaduna, al norte del país. Según testigos, el detonante habría sido el robo por parte de un joven en el mercado al que luego le dieron una paliza, lo que provocó que jóvenes de su misma religión acudieran a defenderlo. El gobernador de Kaduna impuso un toque de queda de 24 horas y el gobierno desplegó una fuerza policial especial para restablecer la calma. Además, al menos 20 personas han perdido la vida en un naufragio en el río Buruku, en el centro de Nigeria. Por otro lado, una segunda empleada del Comité Internacional de la Cruz Rojo, secuestrada por Boko Haram en marzo, fue asesinada por el grupo yihadista. Hauwa Liman tenía 24 años. Saifura Khorsa, matrona del CICR también secuestrada, fue asesinada en septiembre.

África Central

#Tchad: Dos de los seis rinocerontes negros sudafricanos reintroducidos el pasado mes de marzo en Chad murieron a mediados de octubre. Aún se desconoce la causa exacta de la muerte, aunque se descarta la caza furtiva. Su reintroducción en Chad es una iniciativa de los gobiernos de Sudáfrica y Chad para poblar de nuevo este país del Sahel con rinocerontes negros, desaparecidos hace casi medio siglo del país. Por otro lado, el 24 de octubre hubo un nuevo enfrentamiento entre el ejército y un grupo rebelde en el norte del país.  #Camerún: El presidente en el poder desde 1982, Paul Biya, ha ganado las elecciones presidenciales con el 71% de los votos, según la Comisión Electoral Nacional. La oposición denunció fraudes pero las 18 peticiones presentadas para la anulación total o parcial de los comicios fueron desestimadas con el Tribunal Constitucional. Pocos días después, el gobierno aprobó la construcción de una residencia oficial para el presidente del Tribunal Constitucional que anunció el 22 de octubre la reelección que permite a Biya gobernar por un séptimo mandato. Además, días antes de conocerse los resultados oficiales, el presidente de Guinea Ecuatorial desde 1979 felicitó a Biya por su reelección. Mientras tanto, desde que se conocieron los resultados, los ataques en las zonas anglófonas se han incrementado y han costado la vida a al menos 50 personas entre rebeldes independentistas y soldados cameruneses. Finalmente, al menos unas cincuenta de personas, entre ellas un periodista, fueron detenidas el 27 de octubre en una marcha contra los resultados de las elecciones. #RCA: Rusia anunció el 19 de octubre que planea enviar más equipamiento militar y entrenadores militares para colaborar con las fuerzas armadas del país. El papel de Rusia en República Centroafricana, en guerra civil desde marzo de 2013, es muy importante. Además de haber ayudado a armar a las fuerzas de seguridad, el consejero de seguridad del actual presidente, Faustin-Archange Touadéra, es ruso. Por otro lado, un diputado abrió fuego en la Asamblea Nacional sin causar heridos el 29 de abril mientras se reunían para elegir a un nuevo presidente para la Asamblea tras la destitución de Karim Meckassoua. #RDC: 25 mineros murieron en el este del país a causa de un deslizamiento de tierras. Sus cuerpos en descomposición fueron encontrados el 17 de octubre. Además, al menos 12 personas han muerto y ocho han sido secuestradas en un ataque de rebeldes en la ciudad de Beni, al este del país. Por otro lado, cinco periodistas del periódico AfricaNews fueron detenidos el 19 de octubre y liberados al día siguiente, tras publicar una serie de artículos sobre apropiaciones indebidas de raciones de cadetes. Otra periodista, del semanario La Percée, fue arrestada el 10 de octubre acusada de difamar contra los funcionarios del Banco Comercial del Congo tras publicar dos artículos sobre el despido de 958 empleados. En cuanto al ébola en la región este del país, a 27 de octubre son 267 los casos y 170 las personas fallecidas. Finalmente, se ha firmado un acuerdo con el Gobierno para desarrollar un gran proyecto hidroeléctrico en el río Congo, bautizado como Inga III. Aunque sólo en torno al 10% de los congoleños tiene acceso a la electricidad más de la mitad de los megavatios que produzca se venderá a Sudáfrica y la otra parte alimentará las minas de la región de Katanga. El proyecto no cuenta aún con un estudio de impacto medioambiental y las dos empresas implicadas en su construcción son la española ACS y el grupo chino Three Gorges Corporation. #CongoBrazzaville: La justicia congoleña abrió el 25 de octubre el proceso contra seis policías acusados de “homicidio involuntario” a 13 jóvenes que murieron a finales de julio en una comisaría de policía en Brazzaville, la capital.  #Gabón: El presidente de Gabón, Ali Bongo, fue hospitalizado el 24 de octubre en Riad, Arabia Saudí, por una “ligera fatiga”. Según el portavoz de la presidencia, “los médicos que lo consultaron diagnosticaron una fatiga severa debido a una actividad muy fuerte en los últimos meses”. Le han prescrito reposo. Por otro lado, hackers del movimiento Anonymous jaquearon el 29 de octubre más de 70 sitios web institucionales de Gabón indicando ir contra las “dictaduras”.   #GuineaEcuatorial: En una entrevista a la televisión pública española difundida el 17 de octubre, el presidente de Guinea Ecuatorial desde 1979, Teodoro Obiang, aseguró que las torturas a opositores encarcelados en su país “es una especulación” y una “campaña difamatoria”. No obstante, su régimen está acusado de atentar contra los Derechos Humanos tanto por la oposición como por organismos internacionales. Por otro lado, el gobierno aseguró el 24 de octubre haber liberado a las decenas de presos políticos que indultó la víspera del día de la independencia, el 12 de octubre. Además, el 28 de octubre fuentes de la oposición denunciaron que supuestos miembros de las fuerzas de seguridad capturaron y maltrataron durante varias horas a Alfredo Okenve, directivo de una ONG a quien detuvieron el vehículo e hicieron salir “a punta de pistola”.   #Angola: El gobierno de R.D. Congo expresó su indignación después de la expulsión de Angola de unos 30.000 congoleños y el regreso voluntario de 200.000 tras una gran operación contra la inmigración clandestina a principios de octubre. Una docena de ciudadanos congoleños habría muerto durante esta operación policial. 

África Oriental y Cuerno de África

#Somalia: Ethiopian Airlines, la mayor aerolínea africana, anunció el 16 de octubre que retomará los vuelos a Mogadiscio, capital de Somalia, tras 41 años. Por otro lado, más de 50 personas murieron en enfrentamientos entre clanes en una zona del norte de Somalia disputada por la autoproclamada independiente Somalilandia y Puntland, estado autónomo desde 1998. Además, el ejército estadounidense anunció haber matado a unos 60 yihadistas del grupo somalí Al Shabab.  #Etiopía: El primer ministro de Etiopía nombró el primer gobierno paritario (10 hombres y 10 mujeres) de Etiopía tras reorganizarlo el 16 de octubre. Además, el parlamento nombró el 25 de octubre a la primera mujer presidenta del país, Sahlework Zewde. Actualmente es la única mujer jefa de Estado en África. Por otro lado, el gobierno firmó un acuerdo de paz con uno de los partidos opositores más longevos del país, el Frente de Liberación Nacional de Ogadén. Hace un mes había eliminado la calificación de “grupo terrorista” tanto de ese grupo como del Ginbot 7, la mayor organización armada en el exilio y cuyo líder regresó el pasado mes de septiembre al país. #Burundi: El gobierno de Burundi boicoteó el inicio de la ronda final de negociaciones de paz con la oposición, prevista para el 24 de octubre. Con estas conversaciones se busca solucionar la crisis política que sufre el país desde 2015, tras el controvertido tercer mandato del presidente Pierre Nkurunziza. #Kenya: El atleta Eliud Kipchoge ha sido distinguido como Persona del Año por las Naciones Unidas en Kenia por sus logros deportivos y proyectos sociales, como la lucha contra el sida en su país. Kipchoge se convirtió en el hombre más rápido de la historia en el maratón de Berlín el pasado septiembre. Por otro lado, el líder principal de la oposición, Raila Odinga, fue nombrado por la Unión Africana Alto Representante para el Desarrollo de Infraestructuras en África. #Tanzania: Liberan al tanzano Mohammed Gulamabbas Dewji, el millonario más joven de África, secuestrado en su país el pasado 11 de octubre.

África Austral

#SouthAfrica: En Sudáfrica encontraron muerto al viajero chileno que había desaparecido hacía semanas. Su cuerpo estaba en una morgue de la provincia de KwaZulu-Natal, al sureste del país, y presentaba signos de haber sido asaltado de manera violenta. 

Madagascar y otros estados insulares

#Madagascar: Madagascar se ha calificado por primera vez en su historia para la Copa Africana de Naciones (CAN). Este evento deportivo se celebra cada dos años, el próximo será en 2019 con Camerún como país anfitrión. #Comoras: El ejército de las Comoras y manifestantes hostiles al régimen del presidente Azali Assoumani se enfrentaron desde el 15 de octubre en las calles de Mutsamudu, la capital de la isla de Anjouan. Al menos una persona falleció. Cinco días más tarde el ejército liberó esta zona donde se habían atrincherado rebeldes opuestos al presidente.   

¿Tienes sugerencias o informaciones para este resumen quincenal? Puedes enviarlas a redaccion@lamarea.com

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Arabia Saudí: 36 horas en el reino del sable https://www.lamarea.com/2018/10/19/arabia-saudi-36-horas-en-el-reino-del-sable/ https://www.lamarea.com/2018/10/19/arabia-saudi-36-horas-en-el-reino-del-sable/#comments Fri, 19 Oct 2018 10:19:40 +0000 https://www.lamarea.com/?p=110308

En la pantalla se difuminan los hombros de una chica. Un par de escenas después también se hace borrosa la imagen de un escote. Sin embargo, pueden verse los antebrazos de otra actriz. Es una película horrible pero es entretenido observar qué partes del cuerpo femenino le resultan más escandalosas al tipo que en ese momento está a los mandos de la censura.

En realidad, tampoco hay mucho que hacer, es un vuelo de ocho horas y la mayoría del pasaje intenta matar el tiempo viendo la televisión. Un poco más atrás hay una sala de oración, que ocupa el espacio de cuatro o cinco filas de asientos, pero no ha entrado nadie a rezar desde que despegamos. Vuelvo la mirada a la pantalla: la protagonista se sienta en el sofá y se le ven las rodillas. O se le ha escapado al censor o ya se ha cansado de borrar imágenes.

Al llegar al aeropuerto se forman tres colas. A izquierda y derecha, separados, hombres y mujeres con el pasaporte del país. En el centro, los extranjeros, la mayoría procedentes del sureste asiático. Las filas de los costados avanzan rápido en grupos de cuatro o cinco personas. Les cuñan el pasaporte y avanzan otras cuatro o cinco personas. A veces más.

La fila del medio apenas se mueve y, cuando alguien se atreve a protestar, lo envían castigado a un rincón sin darle más explicaciones. Es muy difícil viajar hasta aquí si no es para hacer negocios o peregrinar a los lugares sagrados, y casi imposible conseguir un visado de periodista, así que en nuestra cola solo hay personas migrantes que parecen acostumbradas a esperar su turno con resignación. Son ciudadanos de segunda clase. Así funcionan las cosas por aquí.

Bienvenidos a Riad

Venimos a cubrir la cuarta cumbre América del Sur-Países Árabes, un foro de diálogo para intensificar la cooperación económica y el acercamiento político, pero que en casi 15 años de funcionamiento no ha dado resultados concretos. Delegaciones de treinta y cuatro países se alojan en un hotel de cinco estrellas, uno de los más lujosos de la capital: The Ritz-Carlton-Riyahd.

La familia real saudí sabe agasajar a sus invitados. Las suites reales miden 422 metros cuadrados y tienen cuatro cuartos de baño, dos habitaciones y una mesa para catorce comensales. La gente de prensa de un presidente latinoamericano nos enseña fotos de uno de los baños. Los grifos, jaboneras y toalleros parecen de oro. También la papelera y el marco de un espejo. Y la nevera, nos cuentan, está llena de alcohol. Aquí no parece funcionar el principio wahabí de “promoción de la virtud y prohibición del vicio” que, desde su fundación como Estado moderno en 1932, se convirtió en la columna vertebral de este régimen teocrático.

"Una bomba de relojería"

Arabia Saudí es uno de los países más cerrados y menos conocidos del mundo. Poco se sabe de este reino, más allá de ciertos lugares comunes que se repiten con frecuencia: es el principal exportador de petróleo del mundo, el país árabe más rico, socio estratégico de los Estados Unidos en la región, y patrocina el islam wahabí, que se ha convertido en el sustento ideológico de diferentes grupos yihadistas suníes alrededor del mundo.

Sin embargo, se han publicado numerosos estudios sobre esta monarquía absoluta que parece intentar un triple salto mortal: modernizarse sin garantizar los derechos civiles. En enero de 2017, la Fundación Alternativas publicó un documento de trabajo muy exhaustivo, firmado por Itxaso Domínguez de Olazábal: Arabia Saudí: un gigante con pies de petróleo. La autora disecciona la evolución del régimen tanto en el terreno doméstico como en su proyección internacional.

La tesis principal de Itxaxo Domínguez es la siguiente: las reservas de petróleo se agotarán antes de 20 años y ello obliga a la diversificación económica en pleno proceso de sucesión en el trono, con las dificultades derivadas de un régimen hereditario y con graves problemas sociales, demográficos y sectarios que convierten el país en “una bomba de relojería”. La Casa de los Saud se adivina sitiada y, como respuesta, ha multiplicado la represión interna y ha puesto en marcha una estrategia de influencia creciente en el exterior. Itxaso Domínguez avanza algunos cambios confirmados meses después.

Una mazmorra de cinco estrellas

El 21 de junio de 2017 el rey Salmán nombró heredero a su hijo, el príncipe Mohamed Bin Salmán, conocido como MbS por diplomáticos y periodistas. MbS desplazó a su primo, Mohamed Bin Nayef, después de acumular más poder que ningún otro miembro de la familia real en solo dos años. Entonces fue presentado como “el gran modernizador” en artículos hagiográficos –”el futuro está en sus manos”– que solo se explican por las aportaciones saudíes a relevantes medios de comunicación internacionales. Convertido en el hombre fuerte del régimen, prometió cambiar el modelo productivo del país, promover cambios sociales y acabar con la corrupción.

Para entender las repercusiones de todo esto tenemos que regresar un momento al hotel Ritz-Carlton. Varios participantes en la cumbre América del Sur-Países Árabes nos explican, pasmados, que han visto a un chico bajar del coche con un puma atado con una cadena dorada. Parece que entre los jóvenes saudíes más ricos se ha puesto de moda tener animales salvajes como mascotas.

En este mismo hotel donde se alojan los cachorros del régimen con sus felinos y numerosos dirigentes extranjeros, fueron encerrados durante semanas 381 personajes muy relevantes del país. Entre ellos, el jefe de la Guardia Nacional, 11 príncipes, cuatro ministros y decenas de funcionarios y empresarios. Todos, detenidos por orden de Mohamed Bin Nayef, y acusados de corrupción.

El hotel no volvió a abrir sus puertas hasta el 28 de febrero siguiente y, mientras tanto, los detenidos no fueron precisamente agasajados. Una investigación realizada por The New York Times desveló que al menos 17 de ellos tuvieron que ser hospitalizados después de sufrir torturas. El general Ali al Qahtani falleció bajo custodia en la mazmorra más lujosa del planeta.

Ahora las mujeres pueden conducir y asistir a eventos deportivos, pero el gobierno ha intensificado la represión sobre cualquier atisbo de disidencia, según el último informe de Amnistía Internacional (2017/2018). La activista de derechos humanos Israa al Ghomgham, detenida por participar en una protesta pacífica, puede convertirse en la primera mujer decapitada en la historia del país. Al menos 33 chiíes se encuentran también en el corredor de la muerte y, el 8 de agosto, un presunto criminal fue crucificado.

En prisión languidecen Raif Badawi, creador del blog Free Saudi Liberals, y el poeta palestino Ashraf Fayadh. Ambos fueron condenados a una decena de años de prisión y cientos de latigazos por el delito de apostasía. Samar Badawi, hermana de Raif y activista por los derechos de las mujeres, también fue detenida en agosto. Esto motivó una protesta del gobierno de Canadá, donde está refugiada su familia, y Riad respondió rompiendo las relaciones diplomáticas.

Crímenes de guerra

El creciente intervencionismo exterior de Arabia Saudí es el resultado de la pugna con Irán, su archienemigo, por el liderazgo regional. Las potencias que acogen a las dos ramas principales del Islam mantienen una especie de guerra fría, que está desestabilizando Oriente Medio desde hace años, y que en estos momentos se libra fundamentalmente en Yemen.

La coalición liderada por Arabia Saudí ha intensificado la Operación Tormenta Decisiva para desalojar del poder a los rebeldes huthies, de orientación chiíta y supuestamente armados por Irán, aunque Teherán lo niega. En el transcurso de la ofensiva, Arabia Saudí ha bombardeado zonas residenciales, clínicas, mezquitas, mercados, centrales eléctricas y otras infraestructuras civiles. Al menos 10.000 personas han muerto y 22 millones necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir.

En agosto, un bombardeo de la coalición provocó la muerte de 29 niños, y el ataque despertó protestas más airadas de lo habitual. Las imágenes de los supervivientes –unos críos– recibiendo asistencia médica, todavía con las mochilas escolares a la espalda, eran difíciles de digerir. Otro presunto crimen de guerra, según Naciones Unidas, una acción legítima para los saudíes.

Una relación estratégica

Este es el país “serio”, según la ministra de Defensa, Margarita Robles, con el que España mantiene una relación estratégica que va mucho más allá de la venta de armas. Es el primer país de la región con el que entablamos relaciones diplomáticas, uno de nuestros principales suministradores de petróleo, el país árabe que más ha invertido en nuestra economía. A todo ello hay que añadir la estrecha amistad, nunca disimulada, entre las familias reales de ambos países.

En el vuelo de regreso a Madrid escuchamos hablar en español a un grupo de pasajeros. Son trabajadores cualificados del AVE a La Meca, un proyecto de 5.400 millones de euros, el más grande logrado nunca por empresas españolas en el extranjero. Los saudíes son ricos y hacemos negocios con ellos. Esa es la cuestión. Por eso preferimos mirar a otro lado cuando matan a inocentes con nuestras bombas, decapitan a defensores de los derechos humanos, o se dedican a propagar por el mundo una versión aberrante del Islam. En la pantalla de televisión se difuminan, esta vez, los brazos de una chica.

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En la pantalla se difuminan los hombros de una chica. Un par de escenas después también se hace borrosa la imagen de un escote. Sin embargo, pueden verse los antebrazos de otra actriz. Es una película horrible pero es entretenido observar qué partes del cuerpo femenino le resultan más escandalosas al tipo que en ese momento está a los mandos de la censura.

En realidad, tampoco hay mucho que hacer, es un vuelo de ocho horas y la mayoría del pasaje intenta matar el tiempo viendo la televisión. Un poco más atrás hay una sala de oración, que ocupa el espacio de cuatro o cinco filas de asientos, pero no ha entrado nadie a rezar desde que despegamos. Vuelvo la mirada a la pantalla: la protagonista se sienta en el sofá y se le ven las rodillas. O se le ha escapado al censor o ya se ha cansado de borrar imágenes.

Al llegar al aeropuerto se forman tres colas. A izquierda y derecha, separados, hombres y mujeres con el pasaporte del país. En el centro, los extranjeros, la mayoría procedentes del sureste asiático. Las filas de los costados avanzan rápido en grupos de cuatro o cinco personas. Les cuñan el pasaporte y avanzan otras cuatro o cinco personas. A veces más.

La fila del medio apenas se mueve y, cuando alguien se atreve a protestar, lo envían castigado a un rincón sin darle más explicaciones. Es muy difícil viajar hasta aquí si no es para hacer negocios o peregrinar a los lugares sagrados, y casi imposible conseguir un visado de periodista, así que en nuestra cola solo hay personas migrantes que parecen acostumbradas a esperar su turno con resignación. Son ciudadanos de segunda clase. Así funcionan las cosas por aquí.

Bienvenidos a Riad

Venimos a cubrir la cuarta cumbre América del Sur-Países Árabes, un foro de diálogo para intensificar la cooperación económica y el acercamiento político, pero que en casi 15 años de funcionamiento no ha dado resultados concretos. Delegaciones de treinta y cuatro países se alojan en un hotel de cinco estrellas, uno de los más lujosos de la capital: The Ritz-Carlton-Riyahd.

La familia real saudí sabe agasajar a sus invitados. Las suites reales miden 422 metros cuadrados y tienen cuatro cuartos de baño, dos habitaciones y una mesa para catorce comensales. La gente de prensa de un presidente latinoamericano nos enseña fotos de uno de los baños. Los grifos, jaboneras y toalleros parecen de oro. También la papelera y el marco de un espejo. Y la nevera, nos cuentan, está llena de alcohol. Aquí no parece funcionar el principio wahabí de “promoción de la virtud y prohibición del vicio” que, desde su fundación como Estado moderno en 1932, se convirtió en la columna vertebral de este régimen teocrático.

"Una bomba de relojería"

Arabia Saudí es uno de los países más cerrados y menos conocidos del mundo. Poco se sabe de este reino, más allá de ciertos lugares comunes que se repiten con frecuencia: es el principal exportador de petróleo del mundo, el país árabe más rico, socio estratégico de los Estados Unidos en la región, y patrocina el islam wahabí, que se ha convertido en el sustento ideológico de diferentes grupos yihadistas suníes alrededor del mundo.

Sin embargo, se han publicado numerosos estudios sobre esta monarquía absoluta que parece intentar un triple salto mortal: modernizarse sin garantizar los derechos civiles. En enero de 2017, la Fundación Alternativas publicó un documento de trabajo muy exhaustivo, firmado por Itxaso Domínguez de Olazábal: Arabia Saudí: un gigante con pies de petróleo. La autora disecciona la evolución del régimen tanto en el terreno doméstico como en su proyección internacional.

La tesis principal de Itxaxo Domínguez es la siguiente: las reservas de petróleo se agotarán antes de 20 años y ello obliga a la diversificación económica en pleno proceso de sucesión en el trono, con las dificultades derivadas de un régimen hereditario y con graves problemas sociales, demográficos y sectarios que convierten el país en “una bomba de relojería”. La Casa de los Saud se adivina sitiada y, como respuesta, ha multiplicado la represión interna y ha puesto en marcha una estrategia de influencia creciente en el exterior. Itxaso Domínguez avanza algunos cambios confirmados meses después.

Una mazmorra de cinco estrellas

El 21 de junio de 2017 el rey Salmán nombró heredero a su hijo, el príncipe Mohamed Bin Salmán, conocido como MbS por diplomáticos y periodistas. MbS desplazó a su primo, Mohamed Bin Nayef, después de acumular más poder que ningún otro miembro de la familia real en solo dos años. Entonces fue presentado como “el gran modernizador” en artículos hagiográficos –”el futuro está en sus manos”– que solo se explican por las aportaciones saudíes a relevantes medios de comunicación internacionales. Convertido en el hombre fuerte del régimen, prometió cambiar el modelo productivo del país, promover cambios sociales y acabar con la corrupción.

Para entender las repercusiones de todo esto tenemos que regresar un momento al hotel Ritz-Carlton. Varios participantes en la cumbre América del Sur-Países Árabes nos explican, pasmados, que han visto a un chico bajar del coche con un puma atado con una cadena dorada. Parece que entre los jóvenes saudíes más ricos se ha puesto de moda tener animales salvajes como mascotas.

En este mismo hotel donde se alojan los cachorros del régimen con sus felinos y numerosos dirigentes extranjeros, fueron encerrados durante semanas 381 personajes muy relevantes del país. Entre ellos, el jefe de la Guardia Nacional, 11 príncipes, cuatro ministros y decenas de funcionarios y empresarios. Todos, detenidos por orden de Mohamed Bin Nayef, y acusados de corrupción.

El hotel no volvió a abrir sus puertas hasta el 28 de febrero siguiente y, mientras tanto, los detenidos no fueron precisamente agasajados. Una investigación realizada por The New York Times desveló que al menos 17 de ellos tuvieron que ser hospitalizados después de sufrir torturas. El general Ali al Qahtani falleció bajo custodia en la mazmorra más lujosa del planeta.

Ahora las mujeres pueden conducir y asistir a eventos deportivos, pero el gobierno ha intensificado la represión sobre cualquier atisbo de disidencia, según el último informe de Amnistía Internacional (2017/2018). La activista de derechos humanos Israa al Ghomgham, detenida por participar en una protesta pacífica, puede convertirse en la primera mujer decapitada en la historia del país. Al menos 33 chiíes se encuentran también en el corredor de la muerte y, el 8 de agosto, un presunto criminal fue crucificado.

En prisión languidecen Raif Badawi, creador del blog Free Saudi Liberals, y el poeta palestino Ashraf Fayadh. Ambos fueron condenados a una decena de años de prisión y cientos de latigazos por el delito de apostasía. Samar Badawi, hermana de Raif y activista por los derechos de las mujeres, también fue detenida en agosto. Esto motivó una protesta del gobierno de Canadá, donde está refugiada su familia, y Riad respondió rompiendo las relaciones diplomáticas.

Crímenes de guerra

El creciente intervencionismo exterior de Arabia Saudí es el resultado de la pugna con Irán, su archienemigo, por el liderazgo regional. Las potencias que acogen a las dos ramas principales del Islam mantienen una especie de guerra fría, que está desestabilizando Oriente Medio desde hace años, y que en estos momentos se libra fundamentalmente en Yemen.

La coalición liderada por Arabia Saudí ha intensificado la Operación Tormenta Decisiva para desalojar del poder a los rebeldes huthies, de orientación chiíta y supuestamente armados por Irán, aunque Teherán lo niega. En el transcurso de la ofensiva, Arabia Saudí ha bombardeado zonas residenciales, clínicas, mezquitas, mercados, centrales eléctricas y otras infraestructuras civiles. Al menos 10.000 personas han muerto y 22 millones necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir.

En agosto, un bombardeo de la coalición provocó la muerte de 29 niños, y el ataque despertó protestas más airadas de lo habitual. Las imágenes de los supervivientes –unos críos– recibiendo asistencia médica, todavía con las mochilas escolares a la espalda, eran difíciles de digerir. Otro presunto crimen de guerra, según Naciones Unidas, una acción legítima para los saudíes.

Una relación estratégica

Este es el país “serio”, según la ministra de Defensa, Margarita Robles, con el que España mantiene una relación estratégica que va mucho más allá de la venta de armas. Es el primer país de la región con el que entablamos relaciones diplomáticas, uno de nuestros principales suministradores de petróleo, el país árabe que más ha invertido en nuestra economía. A todo ello hay que añadir la estrecha amistad, nunca disimulada, entre las familias reales de ambos países.

En el vuelo de regreso a Madrid escuchamos hablar en español a un grupo de pasajeros. Son trabajadores cualificados del AVE a La Meca, un proyecto de 5.400 millones de euros, el más grande logrado nunca por empresas españolas en el extranjero. Los saudíes son ricos y hacemos negocios con ellos. Esa es la cuestión. Por eso preferimos mirar a otro lado cuando matan a inocentes con nuestras bombas, decapitan a defensores de los derechos humanos, o se dedican a propagar por el mundo una versión aberrante del Islam. En la pantalla de televisión se difuminan, esta vez, los brazos de una chica.

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Tratados comerciales, jaque mate a la democracia https://www.lamarea.com/2018/10/16/tratados-comerciales-jaque-mate-a-la-democracia/ https://www.lamarea.com/2018/10/16/tratados-comerciales-jaque-mate-a-la-democracia/#comments Tue, 16 Oct 2018 11:17:32 +0000 https://www.lamarea.com/?p=110276

Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate* // La democracia es, sin duda, una de las principales víctimas de la profunda crisis actual. Asistimos al desmantelamiento progresivo de principios políticos que no hace mucho tiempo parecían hegemónicos: soberanía popular, derechos humanos, ciudadanía, representatividad, separación de poderes, primacía de lo político sobre lo económico… que se convierten ahora en papel mojado.

No nos engañemos, estos principios siempre fueron más un relato que una realidad, ocultando en sus prácticas una matriz colonial, patriarcal y clasista, sostenida sobre notables desigualdades y desde el uso de una violencia estructural. Pese a ello, conformaban un modelo de democracia de baja intensidad que permitía, fundamentalmente en el Norte global, ciertos espacios de decisión popular. Precisamente hoy no solo estos, sino incluso el mismo relato del Estado de derecho y de la arquitectura multilateral de defensa de los derechos humanos están en el punto de mira del sistema.

Ya no le son funcionales: el capitalismo es incompatible con la democracia y, para que pueda sobrevivir en un momento especialmente crítico, lanza un jaque mate al imaginario y al modelo vigente desde mediados del siglo pasado. En este sentido, el triángulo conformado por el enorme excedente económico generado por la financiarización de la economía global –que necesita febrilmente encontrar espacios de reproducción–, las escasas expectativas de crecimiento y acumulación para las próximas décadas, así como el colapso ecológico en ciernes fruto del cambio climático y del agotamiento de las fuentes de energía fósil, provoca una tormenta perfecta en la que el poder corporativo –comandado por las empresas transnacionales– impulsa una ofensiva salvaje.

Se pretende así redefinir el proyecto político-cultural del capitalismo para las próximas décadas, en función de un principio básico: para superar este momento crítico, ya nada puede quedar fuera de la órbita capitalista, todo debe convertirse en un espacio de acumulación, sin traba alguna. Toda barrera a los mercados globales y a los negocios internacionales debe ser derribada: barreras geográficas, que impidan avanzar en el viejo sueño húmedo de un único mercado mundial auto-ultrarregulado; barreras sectoriales, que permitan arrasar con todo ámbito público y/o común en favor de lo privado y corporativo; y, por supuesto, barreras políticas, que pongan coto a la soberanía popular frente a la primacía del capital. 

En esta lógica se inscribe el creciente autoritarismo, así como el ascenso del fascismo social y político. Por poner algunos ejemplos, hemos visto una Troika capaz de imponer una deuda ilegal e ilegítima al pueblo griego, a pesar del masivo rechazo en referéndum; una policía que reprime con saña en Cataluña frente a una ciudadanía decidida a votar, sin ningún tipo de consecuencia política; una Unión Europea que practica sistemáticamente la necropolítica, y que se pasa por el arco del triunfo el marco internacional de los derechos humanos; un sistema judicial convertido en sujeto político, que permite a los poderes fácticos avanzar allí donde estos no alcanzan, como se ha constatado en Brasil, Ecuador y el Estado español; un sector financiero que impone su poder sobre los pueblos, haciendo que estos acudan al rescate de sus desmanes; unos crecientes espacios de no-derecho, como Guantánamo, que normalizamos; y una extrema derecha que amplía sus espacios –incluso gubernamentales– fomentando la guerra entre pobres y las lógicas excluyentes.

Pero la puntilla a este proceso de desmantelamiento de los mínimos democráticos a escala global tiene nombre propio: los tratados comerciales. Asistimos a una nueva oleada de acuerdos de este tipo (CETA, JEFTA, USMCA, TISA, TTIP, etc.), que pretende completar el proyecto de la globalización neoliberal imponiendo una constitución económica de carácter poliédrico. Hablamos de constitución precisamente porque aspira situarse en la cúspide de la pirámide político-jurídica delimitando, como suelen hacer las constituciones, el marco de lo posible: qué se prioriza y qué no, a qué se le concede valor y a qué no. Hablamos de constitución económica a escala global porque lo que trata de imponer precisamente es la hegemonía indiscutible de la lex mercatoria, la primacía y blindaje de los negocios de las empresas transnacionales a escala internacional. Y hablamos de constitución de carácter poliédrico porque sus contenidos no se plasman en un único documento con su articulado específico, sino que este se vierte en múltiples y muy diversos tratados que, dentro de una estrategia dinámica, flexible y progresiva, incorporan parámetros similares.

Los parámetros compartidos por esta poliédrica constitución económica global se podrían resumir en cuatro apuestas complementarias.

En primer lugar, todos los nuevos tratados sin excepción incorporan una definición ampliada de comercio internacional, que ahora también incluye inversión, servicios, finanzas, bienes naturales, compra pública, comercio digital, innovación, competitividad, etc. Todos estos ámbitos, por tanto, entran indefectiblemente en el marco de los negocios de las grandes empresas, arrebatándolos así del debate político y de la órbita de la soberanía popular.

Además, los acuerdos comerciales posicionan, cual tabla de mandamientos corporativos, una serie de valores de gran exigibilidad, justiciabilidad y capacidad de coerción a escala global, delimitando el nuevo marco de lo posible: el acceso al mercado sin trabas para las grandes empresas se convierte en máxima; la primacía de la seguridad de la inversiones y de los beneficios empresariales se impone al mandato democrático y popular; la armonización normativa a la baja en derechos colectivos se asume como ofrenda en el altar de la competitividad, creando toda una estructura multilateral en su defensa; y se fomenta la mercantilización de todo sector público y/o comunitario, impidiendo en sentido contrario todo proceso de nacionalización, republificación o de propiedad y gestión colectiva sin ánimo de lucro, una vez firmados los acuerdos.

En tercer lugar, los tratados añaden nuevas estructuras regionales y multilaterales favorables al proyecto del poder corporativo, en este caso con la tarea específica de incidir en pos de la convergencia reguladora, esto es, de la desregulación de normativas ambientales, económicas, sociales y laborales. Si los organismos económicos multilaterales y los espacios regionales como la Unión Europea ya incidían en este sentido, ahora contarán con el apoyo incuestionable de estos espacios, con capacidad política de imponer y/o presionar en favor de un comercio y una inversión internacional sin trabas.

En cuarto y último término, la nueva oleada de acuerdos expande el radio de acción de una justicia privatizada en defensa de la inversión extranjera y bajo la égida de los mandamientos corporativos. Se impone de esta manera a escala mundial el modelo de los tribunales de arbitraje, guardianes de los mandamientos corporativos y ajenos a todo principio de igualdad jurídica, en los que una serie de árbitros privados tienen la capacidad de imponer sus laudos a los Estados. Estos pueden ser denunciados por las grandes empresas si vieran sus beneficios pasados, presentes e incluso futuros alterados, mientras que los Estados no cuentan con la capacidad de denunciar a las empresas, inclinando definitivamente la balanza político-jurídica en favor de lo privado frente a lo público.

El círculo se cierra: la nueva oleada de tratados comerciales amputa definitivamente el poder de lo público, de las instituciones. Sus capacidades legislativas, ejecutivas y judiciales están ahora mediatizadas por los mandamientos corporativos convertidos en constitución, subordinadas a todo un entramado multilateral y regional en favor del poder corporativo, y bajo una justicia ad hoc que amedrenta y penaliza a quienes osen salirse del marco de lo posible. Se limita entonces el papel de los Estados a la seguridad y a la desregulación de derechos, mientras que las empresas multinacionales emergen como verdadero gobierno de facto. La democracia, esto es, el poder del pueblo, se relega a la formalidad de gestionar las migajas desechables para el mercado. Una democracia de intensidad mínima, que ahora sí ya empezaría donde terminan los negocios.

Este proyecto sigue vivo, pese al fracaso temporal del TTIP y a la guerra comercial, ya que con matices e intensidades diferentes sigue siendo defendido por las élites globales. Por eso sigue siendo necesario hacerlo descabalgar, impedir su aprobación e implementación. Igual que lo es luchar contra el sistema que lo impulsa, ampliando en sentido contrario la democracia que nos quieren arrebatar: revirtiendo la escala local-global, redefiniendo las soberanías desde miradas inclusivas, implementando procesos de democracia a todos los niveles. Si democracia y capitalismo son incompatibles, sabemos de qué lado estamos.

* Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate es autor del libro 'Mercado o democracia. Los tratados comerciales en el capitalismo del siglo XXI' (Icaria, 2018).

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Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate* // La democracia es, sin duda, una de las principales víctimas de la profunda crisis actual. Asistimos al desmantelamiento progresivo de principios políticos que no hace mucho tiempo parecían hegemónicos: soberanía popular, derechos humanos, ciudadanía, representatividad, separación de poderes, primacía de lo político sobre lo económico… que se convierten ahora en papel mojado.

No nos engañemos, estos principios siempre fueron más un relato que una realidad, ocultando en sus prácticas una matriz colonial, patriarcal y clasista, sostenida sobre notables desigualdades y desde el uso de una violencia estructural. Pese a ello, conformaban un modelo de democracia de baja intensidad que permitía, fundamentalmente en el Norte global, ciertos espacios de decisión popular. Precisamente hoy no solo estos, sino incluso el mismo relato del Estado de derecho y de la arquitectura multilateral de defensa de los derechos humanos están en el punto de mira del sistema.

Ya no le son funcionales: el capitalismo es incompatible con la democracia y, para que pueda sobrevivir en un momento especialmente crítico, lanza un jaque mate al imaginario y al modelo vigente desde mediados del siglo pasado. En este sentido, el triángulo conformado por el enorme excedente económico generado por la financiarización de la economía global –que necesita febrilmente encontrar espacios de reproducción–, las escasas expectativas de crecimiento y acumulación para las próximas décadas, así como el colapso ecológico en ciernes fruto del cambio climático y del agotamiento de las fuentes de energía fósil, provoca una tormenta perfecta en la que el poder corporativo –comandado por las empresas transnacionales– impulsa una ofensiva salvaje.

Se pretende así redefinir el proyecto político-cultural del capitalismo para las próximas décadas, en función de un principio básico: para superar este momento crítico, ya nada puede quedar fuera de la órbita capitalista, todo debe convertirse en un espacio de acumulación, sin traba alguna. Toda barrera a los mercados globales y a los negocios internacionales debe ser derribada: barreras geográficas, que impidan avanzar en el viejo sueño húmedo de un único mercado mundial auto-ultrarregulado; barreras sectoriales, que permitan arrasar con todo ámbito público y/o común en favor de lo privado y corporativo; y, por supuesto, barreras políticas, que pongan coto a la soberanía popular frente a la primacía del capital. 

En esta lógica se inscribe el creciente autoritarismo, así como el ascenso del fascismo social y político. Por poner algunos ejemplos, hemos visto una Troika capaz de imponer una deuda ilegal e ilegítima al pueblo griego, a pesar del masivo rechazo en referéndum; una policía que reprime con saña en Cataluña frente a una ciudadanía decidida a votar, sin ningún tipo de consecuencia política; una Unión Europea que practica sistemáticamente la necropolítica, y que se pasa por el arco del triunfo el marco internacional de los derechos humanos; un sistema judicial convertido en sujeto político, que permite a los poderes fácticos avanzar allí donde estos no alcanzan, como se ha constatado en Brasil, Ecuador y el Estado español; un sector financiero que impone su poder sobre los pueblos, haciendo que estos acudan al rescate de sus desmanes; unos crecientes espacios de no-derecho, como Guantánamo, que normalizamos; y una extrema derecha que amplía sus espacios –incluso gubernamentales– fomentando la guerra entre pobres y las lógicas excluyentes.

Pero la puntilla a este proceso de desmantelamiento de los mínimos democráticos a escala global tiene nombre propio: los tratados comerciales. Asistimos a una nueva oleada de acuerdos de este tipo (CETA, JEFTA, USMCA, TISA, TTIP, etc.), que pretende completar el proyecto de la globalización neoliberal imponiendo una constitución económica de carácter poliédrico. Hablamos de constitución precisamente porque aspira situarse en la cúspide de la pirámide político-jurídica delimitando, como suelen hacer las constituciones, el marco de lo posible: qué se prioriza y qué no, a qué se le concede valor y a qué no. Hablamos de constitución económica a escala global porque lo que trata de imponer precisamente es la hegemonía indiscutible de la lex mercatoria, la primacía y blindaje de los negocios de las empresas transnacionales a escala internacional. Y hablamos de constitución de carácter poliédrico porque sus contenidos no se plasman en un único documento con su articulado específico, sino que este se vierte en múltiples y muy diversos tratados que, dentro de una estrategia dinámica, flexible y progresiva, incorporan parámetros similares.

Los parámetros compartidos por esta poliédrica constitución económica global se podrían resumir en cuatro apuestas complementarias.

En primer lugar, todos los nuevos tratados sin excepción incorporan una definición ampliada de comercio internacional, que ahora también incluye inversión, servicios, finanzas, bienes naturales, compra pública, comercio digital, innovación, competitividad, etc. Todos estos ámbitos, por tanto, entran indefectiblemente en el marco de los negocios de las grandes empresas, arrebatándolos así del debate político y de la órbita de la soberanía popular.

Además, los acuerdos comerciales posicionan, cual tabla de mandamientos corporativos, una serie de valores de gran exigibilidad, justiciabilidad y capacidad de coerción a escala global, delimitando el nuevo marco de lo posible: el acceso al mercado sin trabas para las grandes empresas se convierte en máxima; la primacía de la seguridad de la inversiones y de los beneficios empresariales se impone al mandato democrático y popular; la armonización normativa a la baja en derechos colectivos se asume como ofrenda en el altar de la competitividad, creando toda una estructura multilateral en su defensa; y se fomenta la mercantilización de todo sector público y/o comunitario, impidiendo en sentido contrario todo proceso de nacionalización, republificación o de propiedad y gestión colectiva sin ánimo de lucro, una vez firmados los acuerdos.

En tercer lugar, los tratados añaden nuevas estructuras regionales y multilaterales favorables al proyecto del poder corporativo, en este caso con la tarea específica de incidir en pos de la convergencia reguladora, esto es, de la desregulación de normativas ambientales, económicas, sociales y laborales. Si los organismos económicos multilaterales y los espacios regionales como la Unión Europea ya incidían en este sentido, ahora contarán con el apoyo incuestionable de estos espacios, con capacidad política de imponer y/o presionar en favor de un comercio y una inversión internacional sin trabas.

En cuarto y último término, la nueva oleada de acuerdos expande el radio de acción de una justicia privatizada en defensa de la inversión extranjera y bajo la égida de los mandamientos corporativos. Se impone de esta manera a escala mundial el modelo de los tribunales de arbitraje, guardianes de los mandamientos corporativos y ajenos a todo principio de igualdad jurídica, en los que una serie de árbitros privados tienen la capacidad de imponer sus laudos a los Estados. Estos pueden ser denunciados por las grandes empresas si vieran sus beneficios pasados, presentes e incluso futuros alterados, mientras que los Estados no cuentan con la capacidad de denunciar a las empresas, inclinando definitivamente la balanza político-jurídica en favor de lo privado frente a lo público.

El círculo se cierra: la nueva oleada de tratados comerciales amputa definitivamente el poder de lo público, de las instituciones. Sus capacidades legislativas, ejecutivas y judiciales están ahora mediatizadas por los mandamientos corporativos convertidos en constitución, subordinadas a todo un entramado multilateral y regional en favor del poder corporativo, y bajo una justicia ad hoc que amedrenta y penaliza a quienes osen salirse del marco de lo posible. Se limita entonces el papel de los Estados a la seguridad y a la desregulación de derechos, mientras que las empresas multinacionales emergen como verdadero gobierno de facto. La democracia, esto es, el poder del pueblo, se relega a la formalidad de gestionar las migajas desechables para el mercado. Una democracia de intensidad mínima, que ahora sí ya empezaría donde terminan los negocios.

Este proyecto sigue vivo, pese al fracaso temporal del TTIP y a la guerra comercial, ya que con matices e intensidades diferentes sigue siendo defendido por las élites globales. Por eso sigue siendo necesario hacerlo descabalgar, impedir su aprobación e implementación. Igual que lo es luchar contra el sistema que lo impulsa, ampliando en sentido contrario la democracia que nos quieren arrebatar: revirtiendo la escala local-global, redefiniendo las soberanías desde miradas inclusivas, implementando procesos de democracia a todos los niveles. Si democracia y capitalismo son incompatibles, sabemos de qué lado estamos.

* Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate es autor del libro 'Mercado o democracia. Los tratados comerciales en el capitalismo del siglo XXI' (Icaria, 2018).

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La lección de las Coreas que podemos ver https://www.lamarea.com/2018/10/11/la-leccion-de-las-coreas-que-podemos-ver/ https://www.lamarea.com/2018/10/11/la-leccion-de-las-coreas-que-podemos-ver/#comments Thu, 11 Oct 2018 11:15:32 +0000 https://www.lamarea.com/?p=110182

 

He aquí la cuarta Corea que se adviene, después de la Corea que hasta 1945 fue una, antes de ser dividida en dos tras la Segunda Guerra Mundial por Estados Unidos y la URSS, la Corea que ahora, en medio de un mundo cada vez más polarizado, amurallado y descreído, vive un ilusionante proceso de paz y, anuncian sus mandatarios, de reunificación federal. He aquí, en esta foto, todo lo que las personas que coincidimos hace tres semanas en Pyongyang con la histórica cumbre de sus dos mandatarios, el sureño Moon Jae-in y el norteño Kim Jong-un, pudimos atisbar de sus encuentros.

Tenemos que volver al hotel”, nos comunicó la guía que nos acompañó durante los seis días que permanecimos en Corea del Norte. El presidente Moon estaba aterrizando aquella mañana en el aeropuerto, donde fue recibido por su homónimo Kim, antes de recorrer la capital en un desfile aclamado por multitudes. Dos horas después, el amplio número de visitantes de China y –mucho menor– de otras nacionalidades, volvíamos a poder recorrer en coche las calles de la capital, donde veíamos miles de mujeres vestidas con sus trajes tradicionales y hombres con uniformes de funcionarios y de civil –y todos con el obligatorio pin en el pecho con el rostro de los exmandatarios de la estirpe Kim–, que regresaban a sus hogares tras aclamar a la comitiva agitando coloridos ramos de flores de papel.

Tras ellos, en la imagen, se observa uno de los tranvías que recorre desde la década de los sesenta la ciudad por avenidas de hasta seis carriles, donde, además de los envejecidos autobuses y taxis, cada vez son más habituales los aún escasos coches de gama media y alta de producción china y las bicicletas eléctricas. Tras ellos, dos siluetas de color bronce: las colosales esculturas de los exmandatarios Kim Il-sun y su hijo Kim Jong-il –abuelo y padre, respectivamente, de Kim Jong-un– a los que todo visitante debe presentar sus respetos al llegar al país. Para cumplir el ritual, habrá que comprar en un kiosco cercano un ramo de flores de plástico, que deberá ser llevado a los pies de las esculturas de más de cincuenta metros de altura con la cabeza inclinada para, tras volver a una distancia prudencial, reclinar el tronco en símbolo de sumisión.

Tras ellos, de color grisáceo y forma rectangular, el inmenso edificio de la Asamblea Nacional del Pueblo, inaugurado en 1984 y símbolo político del régimen comunista que gobierna el país desde hace casi setenta años. Finalmente, al fondo, el Hotel Ryugyong, un rascacielos de 105 plantas que el régimen norcoreano comenzó a construir en 1987 con el fin de que fuese el más alto del mundo y cuya obra fue suspendida en 1992, coincidiendo con la caída de la URSS, cuyas consecuencias económicas –sumadas a otros factores como unas inundaciones que arrasaron los cultivos–, desembocaron en una hambruna a partir de 1995 que acabó con la vida de más de 220.000 personas, según el régimen norcoreano, y dos millones de personas según datos de la CNN. Aunque la obra del rascacielos fue retomada en 2008 por la misma empresa egipcia a la que la jefatura de los Kim encargó la instalación de la tecnología 3G, esta sólo alcanzó a finalizar su fachada.

Según fotos publicadas en la prensa internacional en 2012, el interior sigue inacabado -lo que no ha sido óbice para que el régimen lo haya convertido en un nuevo símbolo de la omnipresente propaganda destinada a reivindicar su poderío-, en este caso mediante un sistema de iluminación que alterna imágenes de la bandera nacional con un impresionante juegos de luces, haciéndolo visible desde cualquier punto de la ciudad al ser el edificio más alto de toda Corea del Norte.

El espectáculo lumínico, coincidiendo con la visita de la comitiva surcoreana, fue completado con el encendido nocturno de los numerosos rascacielos que bordean las principales avenidas de la ciudad y dibujan un skyline inaudito de la urbe. Una forma también de opacar las mismas calles que, incluso a la luz del día, son invisibles para los visitantes: ante la imposibilidad de recorrer sus calles libremente, si el visitante presta atención durante sus recorridos en automóvil, podrá observar cómo tras las rotundas y encaladas fachadas de las edificaciones de corte soviético, hay otras mucho más humildes y descuidadas con calles no siempre bien pavimentadas. Eso, cuando la interposición de unos muros bajos en las salidas de las calles a las avenidas –y que apenas permiten el tránsito de una persona–, no impiden ver qué hay más allá.

En Corea del Norte, como en cualquier dictadura, es tan significativo lo que se puede visitar y documentar como lo que está vetado; las preguntas que se pueden hacer, como las que se omiten a sabiendas de que el interlocutor local no puede responder; las respuestas que tanto emisor como receptor saben elusivas, y que en un acuerdo tácito se asumen como lógicas o verídicas. Pero Corea del Norte es también mucho más que la representación maniquea del mal que a menudo se nos ha trasladado. Es también un país habitado por hombres y mujeres que siguen con ilusión y esperanza un proceso de paz con sus vecinos y vecinas en un mundo que nos tiene poco acostumbrados a las buenas noticias. Y esta es una de las más importantes que nos brinda la actualidad: dos países que han volcado sus energías y recursos en demostrar que es posible aparcar las diferencias, firmar la paz y buscar fórmulas para la reunificación y la colaboración económica. Las dos Coreas están dándonos así una lección magistral. Eso sí que lo podemos ver. Como el resto de cuestiones de las que daremos cuenta en el reportaje que publicaremos en los próximos días.

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  He aquí la cuarta Corea que se adviene, después de la Corea que hasta 1945 fue una, antes de ser dividida en dos tras la Segunda Guerra Mundial por Estados Unidos y la URSS, la Corea que ahora, en medio de un mundo cada vez más polarizado, amurallado y descreído, vive un ilusionante proceso de paz y, anuncian sus mandatarios, de reunificación federal. He aquí, en esta foto, todo lo que las personas que coincidimos hace tres semanas en Pyongyang con la histórica cumbre de sus dos mandatarios, el sureño Moon Jae-in y el norteño Kim Jong-un, pudimos atisbar de sus encuentros. Tenemos que volver al hotel”, nos comunicó la guía que nos acompañó durante los seis días que permanecimos en Corea del Norte. El presidente Moon estaba aterrizando aquella mañana en el aeropuerto, donde fue recibido por su homónimo Kim, antes de recorrer la capital en un desfile aclamado por multitudes. Dos horas después, el amplio número de visitantes de China y –mucho menor– de otras nacionalidades, volvíamos a poder recorrer en coche las calles de la capital, donde veíamos miles de mujeres vestidas con sus trajes tradicionales y hombres con uniformes de funcionarios y de civil –y todos con el obligatorio pin en el pecho con el rostro de los exmandatarios de la estirpe Kim–, que regresaban a sus hogares tras aclamar a la comitiva agitando coloridos ramos de flores de papel. Tras ellos, en la imagen, se observa uno de los tranvías que recorre desde la década de los sesenta la ciudad por avenidas de hasta seis carriles, donde, además de los envejecidos autobuses y taxis, cada vez son más habituales los aún escasos coches de gama media y alta de producción china y las bicicletas eléctricas. Tras ellos, dos siluetas de color bronce: las colosales esculturas de los exmandatarios Kim Il-sun y su hijo Kim Jong-il –abuelo y padre, respectivamente, de Kim Jong-un– a los que todo visitante debe presentar sus respetos al llegar al país. Para cumplir el ritual, habrá que comprar en un kiosco cercano un ramo de flores de plástico, que deberá ser llevado a los pies de las esculturas de más de cincuenta metros de altura con la cabeza inclinada para, tras volver a una distancia prudencial, reclinar el tronco en símbolo de sumisión. Tras ellos, de color grisáceo y forma rectangular, el inmenso edificio de la Asamblea Nacional del Pueblo, inaugurado en 1984 y símbolo político del régimen comunista que gobierna el país desde hace casi setenta años. Finalmente, al fondo, el Hotel Ryugyong, un rascacielos de 105 plantas que el régimen norcoreano comenzó a construir en 1987 con el fin de que fuese el más alto del mundo y cuya obra fue suspendida en 1992, coincidiendo con la caída de la URSS, cuyas consecuencias económicas –sumadas a otros factores como unas inundaciones que arrasaron los cultivos–, desembocaron en una hambruna a partir de 1995 que acabó con la vida de más de 220.000 personas, según el régimen norcoreano, y dos millones de personas según datos de la CNN. Aunque la obra del rascacielos fue retomada en 2008 por la misma empresa egipcia a la que la jefatura de los Kim encargó la instalación de la tecnología 3G, esta sólo alcanzó a finalizar su fachada. Según fotos publicadas en la prensa internacional en 2012, el interior sigue inacabado -lo que no ha sido óbice para que el régimen lo haya convertido en un nuevo símbolo de la omnipresente propaganda destinada a reivindicar su poderío-, en este caso mediante un sistema de iluminación que alterna imágenes de la bandera nacional con un impresionante juegos de luces, haciéndolo visible desde cualquier punto de la ciudad al ser el edificio más alto de toda Corea del Norte. El espectáculo lumínico, coincidiendo con la visita de la comitiva surcoreana, fue completado con el encendido nocturno de los numerosos rascacielos que bordean las principales avenidas de la ciudad y dibujan un skyline inaudito de la urbe. Una forma también de opacar las mismas calles que, incluso a la luz del día, son invisibles para los visitantes: ante la imposibilidad de recorrer sus calles libremente, si el visitante presta atención durante sus recorridos en automóvil, podrá observar cómo tras las rotundas y encaladas fachadas de las edificaciones de corte soviético, hay otras mucho más humildes y descuidadas con calles no siempre bien pavimentadas. Eso, cuando la interposición de unos muros bajos en las salidas de las calles a las avenidas –y que apenas permiten el tránsito de una persona–, no impiden ver qué hay más allá. En Corea del Norte, como en cualquier dictadura, es tan significativo lo que se puede visitar y documentar como lo que está vetado; las preguntas que se pueden hacer, como las que se omiten a sabiendas de que el interlocutor local no puede responder; las respuestas que tanto emisor como receptor saben elusivas, y que en un acuerdo tácito se asumen como lógicas o verídicas. Pero Corea del Norte es también mucho más que la representación maniquea del mal que a menudo se nos ha trasladado. Es también un país habitado por hombres y mujeres que siguen con ilusión y esperanza un proceso de paz con sus vecinos y vecinas en un mundo que nos tiene poco acostumbrados a las buenas noticias. Y esta es una de las más importantes que nos brinda la actualidad: dos países que han volcado sus energías y recursos en demostrar que es posible aparcar las diferencias, firmar la paz y buscar fórmulas para la reunificación y la colaboración económica. Las dos Coreas están dándonos así una lección magistral. Eso sí que lo podemos ver. Como el resto de cuestiones de las que daremos cuenta en el reportaje que publicaremos en los próximos días.

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Noticias climáticas: La década más importante de la historia de la humanidad https://www.lamarea.com/2018/10/08/noticias-climaticas-la-decada-mas-importante-de-la-historia-de-la-humanidad/ https://www.lamarea.com/2018/10/08/noticias-climaticas-la-decada-mas-importante-de-la-historia-de-la-humanidad/#comments Mon, 08 Oct 2018 06:57:27 +0000 https://www.lamarea.com/?p=110143 La humanidad se enfrenta a un reto sin precedentes. Foto: NASA Goddard Space Flight Center/Flickr (CC BY 2.0)

La comunidad científica internacional, representada por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), ha presentado esta madrugada un histórico informe sobre las consecuencias del cambio climático con un calentamiento global de 1,5ºC sobre niveles preindustriales. El informe, que se ha basado en el análisis de unos 6.000 estudios científicos, también analiza varias posibles rutas que permitirían mantener el cambio climático bajo control.

El mensaje de la comunidad científica está claro: el cambio climático ya está aquí, ha llegado para quedarse, y es necesario adaptarse a sus impactos. Sin embargo, no todo está perdido. Aún podemos contener el calentamiento global por debajo del grado y medio sobre niveles preindustriales, haciendo del planeta un lugar mucho más habitable que si el calentamiento se acerca o supera los 2ºC. Eventos meteorológicos extremos, colapso de ecosistemas, enfermedad, pobreza, violencia, hambre y desnutrición, son algunos de los parámetros medidos. El objetivo: evitar en la medida de lo posible que crezcan o incluso que  escapen por completo a nuestro control.

La oportunidad, afirma el IPCC, existe, pero hay que actuar de manera inmediata, y a una escala sin precedentes. “Si no actuamos ahora, será básicamente imposible contener el cambio climático por debajo de 1,5ºC”, afirmó uno de los científicos que ha representado al IPCC en la rueda de prensa de presentación del informe. “No existe la disyuntiva entre si es mejor usar la medida X o Y. Hay que aplicarlas todas”, concluyó el científico.

“Ha llegado el momento de nuestra especie. Es hora de actuar”, afirmó Debra Roberts, copresidenta de uno de los grupos de trabajo del IPCC, que calificó el umbral de grado y medio como “una línea en la arena”. “Los próximos años son, probablemente, los más importantes de nuestra historia”, concluyó Roberts.

Esta semana, La Marea dedica toda su sección de noticias climáticas al resumen de los puntos más importantes del informe. 

Causas y causantes

  • La actividad humana ya ha causado alrededor de 1ºC de calentamiento sobre niveles preindustriales. Si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando al ritmo actual, se alcanzará el umbral del grado y medio entre 2032 y 2050.
  • Si dejásemos de emitir gases de efecto invernadero hoy, ganaríamos la batalla del grado y medio: los gases de efecto invernadero de origen humano que ya se han emitido permanecerán en la atmósfera durante “siglos o milenios”, afectando al sistema climático y provocando impactos como la subida del nivel del mar. Sin embargo, el informe considera que estos son insuficientes para provocar un calentamiento de más de medio grado durante las próximas décadas o en el curso del siglo XXI.
  • Las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben reducirse en un 45% para 2030 sobre niveles de 2010, y alcanzar el “cero neto” para mediados de siglo.

Impactos

  • Los impactos del cambio climático con un calentamiento de 1,5ºC serán más severos de los que ya se han observado, aunque mucho más controlables que con un ascenso de temperaturas de 2ºC o más sobre niveles preindustriales. Entre estas diferencias se encuentran: una mayor temperatura media en la mayor parte del mundo, más extremos de temperatura, más precipitaciones torrenciales en algunas regiones y más sequías en otras.
  • Los impactos que suframos dependerán no solo del grado de calentamiento, sino también de su velocidad, cuando se alcance el pico de calentamiento y su duración, así como de otros factores, como el lugar geográfico y el nivel de desarrollo de cada comunidad. Serán más severos para las poblaciones más pobres, los pueblos indígenas y las comunidades costeras y las agrarias.
  • Los riesgos para la salud humana, incluyendo la expansión geográfica e incidencia de enfermedades como la malaria o el dengue, serán proporcionales al grado de calentamiento.
  • Para un calentamiento de 1,5ºC sobre niveles preindustriales, los días de calor extremo en latitudes medias alcanzarán unos 3ºC por encima de la media actual (4ºC si el calentamiento es de 2ºC). Se espera que haya más días de calor extremo en todas las latitudes.
  • El nivel del mar subirá entre 26 y 77 cm de media a nivel global para 2100 si se contiene el calentamiento en 1,5ºC, diez centímetros menos que con un calentamiento de 2ºC. No obstante, la subida continuará durante los próximos siglos, y alcanzará varios metros si se desestabiliza el casquete polar antártico (lo que podría ocurrir con un calentamiento de entre 1,5ºC y 2ºC).
  • Si el planeta se calienta 2ºC sobre niveles preindustriales, el 18% de las especies de insectos, el 16% de plantas y el 8% de vertebrados perderán más de la mitad de sus hábitats climáticos. Con un calentamiento de un grado y medio, esos porcentajes se reducen a 6%, 8% y 4% respectivamente.
  • Alrededor de un 13% de la superficie terrestre sufrirá modificaciones ecológicas si el calentamiento alcanza los dos grados (la mitad para grado y medio).

Ciclos de realimentación

  • Contener el calentamiento por debajo de 1,5ºC sobre niveles preindustriales evitaría el derretimiento de entre 1,5 y 2 millones de kilómetros cuadrados de permafrost, comparado con un calentamiento de 2ºC.
  • Incluso si conseguimos evitar traspasar el umbral del grado y medio, se calcula que habrá un verano cada siglo en que el Ártico se quede sin hielo. Para un calentamiento de dos grados, el ritmo se multiplica: un verano sin hielo cada diez años.

Gran transición

  • La dimensión de las transformaciones que se requieren para mantener el cambio climático bajo control no tiene precedentes, y requerirán una “inversión significativa”.
  • Existen varias maneras de contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC, pero existe la oportunidad de reducir la pobreza y las desigualdades si se maximizan las sinergias de adaptación y mitigación.

Políticas y diplomacia

  • Los compromisos adquiridos por los gobiernos de todo el mundo desde la firma del Acuerdo de París en 2015 no son suficientes para contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC, ni tampoco por debajo de 2ºC. La reducción de emisiones debe comenzar de manera significativa, “mucho antes de 2030”.

Finanzas y economía

  • Evitar el umbral del grado y medio evitará riesgos adicionales para la economía mundial.
  • Contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC, en lugar de 2ºC, resultaría en la protección de “cientos de millones de personas” ante los impactos climáticos y la pobreza para el año 2050.
  • Cuanto más se caliente el planeta, más se reducirán las cosechas de productos esenciales como el maíz, el arroz y el trigo, así como su valor nutricional. El informe indica que la región del Mediterráneo es una de las más vulnerables del mundo a este impacto en particular. También se reducirá la productividad de la ganadería.

Ciencia

  • El calentamiento global no es uniforme. En muchas regiones, particularmente en el Ártico, el aumento de temperatura es, y será, superior a la media.
  • El aumento de las temperaturas en zonas terrestres será superior a la media, mientras que en zonas oceánicas será menor.

Transición energética y movilidad

  • La implantación de renovables es imprescindible, pero no suficiente, para contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC. El recorte de emisiones debe ser transversal a todos los sectores de la economía (incluyendo agricultura, ganadería, industria, construcción y transporte), y no solo el energético.

Tecnosoluciones y geoingeniería

  • Prácticamente todas las opciones de contener el calentamiento global pasan por retirar CO2 de la atmósfera durante este siglo.
  • El uso de tecnologías de Bioenergía con Captura y Secuestro de Carbono (BECCS) no es completamente necesario para evitar el umbral de 1,5ºC, pudiendo sustituirse por medidas urgentes de reforestación y restauración de suelos, entre otras.
  • El informe no contempla el uso de tecnologías de Modificación de la Radiación Solar (SRM) en ningún escenario.

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La humanidad se enfrenta a un reto sin precedentes. Foto: NASA Goddard Space Flight Center/Flickr (CC BY 2.0)

La comunidad científica internacional, representada por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), ha presentado esta madrugada un histórico informe sobre las consecuencias del cambio climático con un calentamiento global de 1,5ºC sobre niveles preindustriales. El informe, que se ha basado en el análisis de unos 6.000 estudios científicos, también analiza varias posibles rutas que permitirían mantener el cambio climático bajo control. El mensaje de la comunidad científica está claro: el cambio climático ya está aquí, ha llegado para quedarse, y es necesario adaptarse a sus impactos. Sin embargo, no todo está perdido. Aún podemos contener el calentamiento global por debajo del grado y medio sobre niveles preindustriales, haciendo del planeta un lugar mucho más habitable que si el calentamiento se acerca o supera los 2ºC. Eventos meteorológicos extremos, colapso de ecosistemas, enfermedad, pobreza, violencia, hambre y desnutrición, son algunos de los parámetros medidos. El objetivo: evitar en la medida de lo posible que crezcan o incluso que  escapen por completo a nuestro control. La oportunidad, afirma el IPCC, existe, pero hay que actuar de manera inmediata, y a una escala sin precedentes. “Si no actuamos ahora, será básicamente imposible contener el cambio climático por debajo de 1,5ºC”, afirmó uno de los científicos que ha representado al IPCC en la rueda de prensa de presentación del informe. “No existe la disyuntiva entre si es mejor usar la medida X o Y. Hay que aplicarlas todas”, concluyó el científico. “Ha llegado el momento de nuestra especie. Es hora de actuar”, afirmó Debra Roberts, copresidenta de uno de los grupos de trabajo del IPCC, que calificó el umbral de grado y medio como “una línea en la arena”. “Los próximos años son, probablemente, los más importantes de nuestra historia”, concluyó Roberts. Esta semana, La Marea dedica toda su sección de noticias climáticas al resumen de los puntos más importantes del informe.  Causas y causantes
  • La actividad humana ya ha causado alrededor de 1ºC de calentamiento sobre niveles preindustriales. Si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando al ritmo actual, se alcanzará el umbral del grado y medio entre 2032 y 2050.
  • Si dejásemos de emitir gases de efecto invernadero hoy, ganaríamos la batalla del grado y medio: los gases de efecto invernadero de origen humano que ya se han emitido permanecerán en la atmósfera durante “siglos o milenios”, afectando al sistema climático y provocando impactos como la subida del nivel del mar. Sin embargo, el informe considera que estos son insuficientes para provocar un calentamiento de más de medio grado durante las próximas décadas o en el curso del siglo XXI.
  • Las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben reducirse en un 45% para 2030 sobre niveles de 2010, y alcanzar el “cero neto” para mediados de siglo.
Impactos
  • Los impactos del cambio climático con un calentamiento de 1,5ºC serán más severos de los que ya se han observado, aunque mucho más controlables que con un ascenso de temperaturas de 2ºC o más sobre niveles preindustriales. Entre estas diferencias se encuentran: una mayor temperatura media en la mayor parte del mundo, más extremos de temperatura, más precipitaciones torrenciales en algunas regiones y más sequías en otras.
  • Los impactos que suframos dependerán no solo del grado de calentamiento, sino también de su velocidad, cuando se alcance el pico de calentamiento y su duración, así como de otros factores, como el lugar geográfico y el nivel de desarrollo de cada comunidad. Serán más severos para las poblaciones más pobres, los pueblos indígenas y las comunidades costeras y las agrarias.
  • Los riesgos para la salud humana, incluyendo la expansión geográfica e incidencia de enfermedades como la malaria o el dengue, serán proporcionales al grado de calentamiento.
  • Para un calentamiento de 1,5ºC sobre niveles preindustriales, los días de calor extremo en latitudes medias alcanzarán unos 3ºC por encima de la media actual (4ºC si el calentamiento es de 2ºC). Se espera que haya más días de calor extremo en todas las latitudes.
  • El nivel del mar subirá entre 26 y 77 cm de media a nivel global para 2100 si se contiene el calentamiento en 1,5ºC, diez centímetros menos que con un calentamiento de 2ºC. No obstante, la subida continuará durante los próximos siglos, y alcanzará varios metros si se desestabiliza el casquete polar antártico (lo que podría ocurrir con un calentamiento de entre 1,5ºC y 2ºC).
  • Si el planeta se calienta 2ºC sobre niveles preindustriales, el 18% de las especies de insectos, el 16% de plantas y el 8% de vertebrados perderán más de la mitad de sus hábitats climáticos. Con un calentamiento de un grado y medio, esos porcentajes se reducen a 6%, 8% y 4% respectivamente.
  • Alrededor de un 13% de la superficie terrestre sufrirá modificaciones ecológicas si el calentamiento alcanza los dos grados (la mitad para grado y medio).
Ciclos de realimentación
  • Contener el calentamiento por debajo de 1,5ºC sobre niveles preindustriales evitaría el derretimiento de entre 1,5 y 2 millones de kilómetros cuadrados de permafrost, comparado con un calentamiento de 2ºC.
  • Incluso si conseguimos evitar traspasar el umbral del grado y medio, se calcula que habrá un verano cada siglo en que el Ártico se quede sin hielo. Para un calentamiento de dos grados, el ritmo se multiplica: un verano sin hielo cada diez años.
Gran transición
  • La dimensión de las transformaciones que se requieren para mantener el cambio climático bajo control no tiene precedentes, y requerirán una “inversión significativa”.
  • Existen varias maneras de contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC, pero existe la oportunidad de reducir la pobreza y las desigualdades si se maximizan las sinergias de adaptación y mitigación.
Políticas y diplomacia
  • Los compromisos adquiridos por los gobiernos de todo el mundo desde la firma del Acuerdo de París en 2015 no son suficientes para contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC, ni tampoco por debajo de 2ºC. La reducción de emisiones debe comenzar de manera significativa, “mucho antes de 2030”.
Finanzas y economía
  • Evitar el umbral del grado y medio evitará riesgos adicionales para la economía mundial.
  • Contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC, en lugar de 2ºC, resultaría en la protección de “cientos de millones de personas” ante los impactos climáticos y la pobreza para el año 2050.
  • Cuanto más se caliente el planeta, más se reducirán las cosechas de productos esenciales como el maíz, el arroz y el trigo, así como su valor nutricional. El informe indica que la región del Mediterráneo es una de las más vulnerables del mundo a este impacto en particular. También se reducirá la productividad de la ganadería.
Ciencia
  • El calentamiento global no es uniforme. En muchas regiones, particularmente en el Ártico, el aumento de temperatura es, y será, superior a la media.
  • El aumento de las temperaturas en zonas terrestres será superior a la media, mientras que en zonas oceánicas será menor.
Transición energética y movilidad
  • La implantación de renovables es imprescindible, pero no suficiente, para contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC. El recorte de emisiones debe ser transversal a todos los sectores de la economía (incluyendo agricultura, ganadería, industria, construcción y transporte), y no solo el energético.
Tecnosoluciones y geoingeniería
  • Prácticamente todas las opciones de contener el calentamiento global pasan por retirar CO2 de la atmósfera durante este siglo.
  • El uso de tecnologías de Bioenergía con Captura y Secuestro de Carbono (BECCS) no es completamente necesario para evitar el umbral de 1,5ºC, pudiendo sustituirse por medidas urgentes de reforestación y restauración de suelos, entre otras.
  • El informe no contempla el uso de tecnologías de Modificación de la Radiación Solar (SRM) en ningún escenario.

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