Un gueto de jubilados

A pesar de su carácter afable, son un gueto dentro del gueto. Los 2.571 chinos mayores de 65 años que viven en España suman, al hermetismo de la colonia, la dificultad de aprender un idioma nuevo a su edad. La falta de integración social la suplen con deporte, actividades de tiempo libre y mucha vida familiar. A diferencia de lo que ocurre en su país, donde la férrea tradición familiar se empieza a desmoronar, los que viven en España siguen teniendo una gran influencia en la familia y gozan del cuidado de sus hijos. En cuanto a la fama de trabajadores que tienen estos inmigrantes, los ancianos reconocen que se «machacan» hasta los 50 o 60 años, aunque no conciben seguir trabajando más allá de esa edad, a diferencia de lo que ocurre con los españoles.
FOTOS: FERNANDO SÁNCHEZ
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