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lunes 17 diciembre 2018

Cultura

23 disparos, 41 años de impunidad y 3 hermanas invencibles

El documental que indaga sobre el caso de Manuel José García Caparrós, ganador del Premio Imagenera, se proyectó este jueves en el marco del Festival de Cine Europeo de Sevilla.

16 noviembre 2018
15:40
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23 disparos, 41 años de impunidad y 3 hermanas invencibles

“Ya ese hombre no va a pagar por lo que hizo. Seguramente fue ese”, decía a la salida del cine una chica joven a su acompañante, otra mujer varios años mayor que ella. La película, sobre un crimen sin resolver 41 años después, había terminado –atención, spoiler– descubriendo que uno de los policías que podía haber disparado el arma ya había muerto.

Se llama 23 disparos. Y no es ficción. Es un documental sobre uno de los crímenes cometidos en la Transición que todavía hoy, en democracia, sigue impune. “Yo no quiero ensuciar el nombre de nadie. Yo quiero saber la vedad, no las supuestas verdades”, dice en la última escena Loli, una de las protagonistas del filme, con una insuperable dignidad y el sentido de la justicia que a ella y a sus hermanas le han negado hasta este 2018. Les acababan de mostrar una foto en la que supuestamente se ve el rostro del policía que disparó, también supuestamente, en la histórica manifestación del 4-D en Málaga, en 1977. Una bala acabó ese día con la vida de Manuel José García Caparrós, un andaluz que salió a la calle a pedir autonomía.

Era militante de CCOO y trabajador de Cervezas Victoria. Y todavía hoy, 41 años después, Loli, Paqui y Puri, sus hermanas, continúan luchando para que se sepa qué ocurrió. Para impedir que se diga que aquel día no ocurrió nada, como, según explica el periodista Rafael Rodríguez en la cinta –que narró los hechos en Radio Juventud–, se intentó hacer desde el poder político y judicial. “Esa muerte quería subvertir el orden democrático”, dice también en el documental el exdiputado del PSOE Rafael Ballesteros, quien leyó el manifiesto aquel día. Porque no solo fue aquel día. Después vinieron los demás días, los que no se ven, los que solo padecen quienes los tienen encima. “La bala se llevó también a mi madre, con 45 años. Y dos años después, a mi padre. En siete años nos quedamos solas”, cuentan las hermanas de García Caparrós.

Hace una semana expusieron su caso en el Parlamento Europeo, en Bruselas. Anoche acudieron al Teatro Lope de Vega de Sevilla, donde se proyectó, en el marco del Festival de Cine Europeo de Sevilla, 23 disparos (Andalucía Digital Multimedia), el documental ganador de los Premios Imagenera, concedidos por el Centro de Estudios Andaluces. “23 disparos a nuestra conciencia, pero también de dignidad y de verdad, porque la verdad no llega tarde si llega”, expuso en la presentación la directora del Centro de Estudios Andaluces, Mercedes de Pablos.

La cinta, dirigida por Jorge Laplace, incorpora el testimonio a cámara, por primera vez, de varios policías. Uno dice que allí no se pegó un tiro. Pero otro dice que allí no había cazadores matando perdices. ¿De dónde iban a salir los tiros, por tanto? Un tercero dice que lo pasó horrible esperando el peritaje de su pistola. Y el cuarto, el que varias personas identifican en la foto, la persona de la que hablaba la espectadora que salía del cine, ya murió. “Me dijo que había tenido que meterse debajo de un coche porque le tiraron un cóctel molotov”, explica en la cinta su viuda al exinspector Juan Antonio O’Donell, que es la persona que habla con todos ellos.

Con un ritmo narrativo implacable –que engancha, para entendernos–, 23 disparos intenta reconstruir los hechos con testigos como Carlos Carmona, la última persona que vio con vida a García Caparrós, o periodistas que participaron en la manifestación como Juan de Dios Mellado: desde la subida de un manifestante por la fachada de la Diputación provincial, a donde se encaramó para poner la bandera andaluza que el organismo se había negado a izar, a la forma en la que pudo entrar la bala en el cuerpo de Manuel José, como explica el forense Antonio García de Gálvez, quien practicó la autopsia del cadáver.

“Aquí estamos otra vez. Puri ya está mejor, ya está mejor [esta hermana no pudo asistir al acto porque días atrás había sufrido un infarto]. Ahora nos vamos ya para Málaga, que nos quedan dos horas y media de camino”, se despiden Loli y Paqui a la salida del Lope de Vega, donde el grupo Maraña rockanroleó el A galopar de Alberti y Paco Ibáñez y el Verde, blanca, verde de Carlos Cano. Poco antes había comenzado la campaña de las elecciones andaluzas.

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Olivia Carballar

Olivia Carballar

3 comentarios

  1. Chorche
    Chorche 22/11/2018, 12:26

    ES LA VIRGEN DEL PILAR FACHA?
    LA VIRGEN DEL PILAR LUCE DE NUEVO UN MANTO DE EXALTACION FASCISTA.
    ASOCIACIONES MEMORIALISTAS DE ARAGON, ALCALDE DE ZARAGOZA, PEDRO SANTISTEVE Y CGT. PIDEN RESPONSABILIDADES AL ARZOBISPADO POR EXALTACION DEL FASCISMO EN LA BASILICA DEL PILAR.
    http://arainfo.org/

    Responder a este comentario
  2. Carmen C.
    Carmen C. 21/11/2018, 20:38

    Pero que obsesión con creernos que hoy estamos en democracia. Con llamar a ésto democracia.
    La Transición dirigida por los franquistas, el rey designado por Franco para que todo quedara atado y bien atado, la dictadura del capitalismo, la dictadura de los borregos -manipulados y desinformados- de quienes proceden la mayoría de los votos que aupan al gobierno a la derecha francofascista).
    Anna Gabriel en “Y hablaremos de vida” define muy bien a esta “democracia”:
    “Este es un régimen que nació de un golpe de estado, éste sí fué un golpe de estado, y del fascismo, que no depuró ninguna responsabilidad a quienes aterraron este país durante más de cuarenta años. Un régimen que aprobaba una constitución de la mano de militares y que asesinaba a abogados laboralistas en Madrid, militantes comunistas en Alicante o Andalucía, por reivindicar con una pintada PAN TRABAJO Y LIBERTAD.
    Un régimen que sabemos corrupto, pero que intenta esconder su corrupción con banderas, un régimen que no tiene escrúpulos en transferir cantidades ingentes de dinero público a la banca y que no tiene reparo en recortar derechos básicos de todos y de todas.
    Un régimen al que apuntalan monarquía, partidos, poder judicial, cuerpos policiales, militares, grandes empresas, medios de comunicación y cúpulas eclesiásticas. Porque hay relaciones familiares, de amistad y económicas entre ellos.
    Un régimen que tiene una mirada estrecha que quiere que quienes piensan o hablan diferente simplemente dejen de pensar o hablar”.

    Responder a este comentario
    • Chorche
      Chorche 22/11/2018, 13:12

      Y después de Camboya, el segundo país en el mundo con más desaparecidos (bueno, mejor dicho están en las cunetas porque así lo quieren sus verdugos, los golpistas del 36 que siguen teniendo manipulado y sometido al país) ¿democracia? qué chiste más bueno!!!!

      Responder a este comentario

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