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Prachatai y la dificultad de hacer periodismo en Tailandia

Chiranuch Premchaiporn, la directora del medio digital tailandés Prachatai, fue condenada a ocho meses de cárcel por artículos considerados ofensivos hacia la monarquía.
“Los ingresos nunca pueden proceder de actividades que vayan en contra de nuestros valores centrales”, explica Premchaiporn

29 agosto 2018
22:46
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Prachatai y la dificultad de hacer periodismo en Tailandia

Chiranuch Premchaiporn, la directora del medio digital tailandés Prachataisabe bien a qué se arriesga al hacer periodismo independiente en el país asiático. En 2012, un tribunal la condenó a ocho meses de cárcel por artículos considerados ofensivos hacia la monarquía. La periodista no llegó a entrar en prisión, pero lamentó que su ejemplo diera un impulso a la autocensura. Lo mismo opinó Human Rights Watch.

Cinco años después, Tailandia ha sufrido un golpe de Estado y vive bajo el gobierno dictatorial de una junta militar. Los tiempos son incluso más peligrosos para el periodismo independiente, pero Prachatai, un medio sin ánimo de lucro fundado en 2004 por periodistas, políticos y activistas, sigue haciendo frente a la censura que afecta a medios más grandes. “Los medios independientes podemos romper el silencio de la autocensura y proporcionar una plataforma para que las voces alternativas tengan su sitio en la sociedad”, afirma la editora.

Desde 2014, la prensa tailandesa se enfrenta a un control férreo. “Hay algo de libertad para operar a través de Internet, pero esta es inseparable de la criminalización por la Ley de Delitos Informáticos u otros textos que interpretan, de manera vaga, la seguridad nacional”, explica Premchaiporn.

Prachatai consigue ser independiente con medios económicos limitados, que dependen, en su mayoría, de subvenciones y becas de varias fundaciones nacionales e internacionales. Mantenerse en pie, con 18 personas a tiempo completo en su plantilla, cuesta unos 8 millones de bahts tailandeses (algo más de 200.000 euros) al año. Para garantizar su independencia, Prachatai pone énfasis en su código ético. “Los ingresos nunca pueden proceder de actividades que vayan en contra de nuestros valores centrales”, explica Premchaiporn. Y admite el esfuerzo en diversificar sus fuentes de ingresos para no depender de un solo donante.

Las finanzas son una de las preocupaciones principales de cualquier medio independiente, pero para la editora de Prachatai hay un desafío aún más importante: conservar la esperanza. “Hemos trabajado en condiciones de inestabilidad política, dictadura y división. Es muy difícil mantener las aspiraciones y esperar ver la luz al final del túnel”.

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Santiago Sáez

Santiago Sáez

Periodista especializado en cambio global, con un ojo en el cambio climático y otro en sus causas. Además de para La Marea, escribe en PIQD, Deutsche Welle, Chemistry World y, ocasionalmente, en Mongabay y Atlas Obscura. Antes curraba en la sección de noticias de CNBC. También traduce de vez en cuando.

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