lamarea.com

lunes 16 julio 2018

feminisimo

La travesía de Lepe

“No fue hasta diez horas después, a la vuelta de la playa, cuando fui realmente consciente de que habían asesinado a una mujer”.

09 julio 2018
17:05
Compartir
La travesía de Lepe

El sábado estuve en una playa que se llama La Redondela. Corría brisa, que era lo que había ido a buscar este fin de semana parecido al verano. Llegué por la autovía hacia Portugal. Opté por el interior a la vuelta. Llevaba las ventanillas bajadas y la música alta. Y una felicidad en el cuerpo sin pretensiones de futuro. Busqué con la mirada un grafiti que leí en un muro blanco hace algunos años: si te ilusiona pensarlo, imagínate hacerlo. No lo vi esta vez. Quizá lo hayan borrado. Velocidad controlada. Un hombre negro pedalea una bici entre jaramagos. Del manillar cuelga una bolsa de plástico.

Son las ocho de la tarde. Y la luz de Huelva cae de una manera espléndida sobre el asfalto. Apenas encuentro tráfico hasta llegar al primer pueblo después de La Redondela. En ese momento, al entrar en la rotonda de acceso a Lepe, suena la canción 7 del disco. Y soy consciente por primera vez en el día de que en estas calles han matado a una mujer. Me enteré por la mañana en una ojeada rápida a Twitter. El tiempo de tomar un café. Y no fue hasta diez horas después cuando fui realmente consciente de que habían asesinado a una mujer.

Paro en casi todos los semáforos del pueblo. El coche se me cala en el cruce que lleva a La Antilla. Arranco de nuevo y continúo sin poder quitarme de la cabeza mi reacción tardía. Bares, una tienda de seguros, una alfombra colgada en un balcón… No veo a nadie. Giro para tomar de frente otra rotonda, ya a la salida, y veo a la derecha una señal que indica el cementerio.

Pienso en una mujer de 24 años. No pienso en qué hacía, ni en si tenía hijos, ni en si había denunciado. No pienso en si han detenido al presunto asesino. No sé nada. Pienso en cómo una vida ya no es vida. Observo las copas de los cipreses que se levantan al otro lado de la ventanilla, apenas unos segundos. Lo que tardo en avanzar.

El sonido del móvil y varias vallas publicitarias me devuelven a mi día: sofás, solares, piscinas… Pongo la canción 12: “Oye, esta no es es manera de decir adiós”. Qué mal lo estamos haciendo. Qué mal, me digo entre los versos de Cohen y la música de Soleá Morente.

Hoy es lunes. Han matado a otra mujer en Collado Villalba. También me entero por Twitter. Cuatro asesinadas en 72 horas. No corre ni una pizca de brisa.

¿Sabes que 'La Marea' rechaza la publicidad sexista y la del Ibex35?

Un medio debe ser tan libre como coherente.

Protege nuestra independencia.

SuscríbeteHaz una donación

Olivia Carballar

Olivia Carballar

1 comentario

  1. Carmen C.
    Carmen C. 12/07/2018, 20:40

    SOCIALISMO (el genuino, no del tipo PSOE) o BARBARIE.
    Transmutar consumismo y banalidad en cooperación, cultura, educación, valores, compañerismo, sencillez…

    Responder a este comentario

Escribir un comentario

No se publicará tu dirección de email.
Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

LM62 – Julio/Agosto 2018

Cómprala 4 €

Última hora

Tus artículos

El circo de la miseria

Jon Baldwin reflexiona sobre los medios de comunicación de masas en el caso de los seiscientos inmigrantes que llegaron a bordo del Aquarius: "estos seiscientos son los primeros seiscientos, que yo recuerde, convertidos en atracción de circo, en carnaza mediática".

Los socios/as escriben

A quienes están por venir: ¡salud y revolución! (y 7)

En la séptima y última entrega de su serie de ficción, Álex Gaita nos trae unos extractos del Cuaderno de Información y Logística del colectivo Shevek de preparación para el Servicio Exterior.

Ya tenemos anarquismo, ¿cómo repartimos los cuidados? (6)

En la sexta y penúltima entrega de su serie de ficción, Álex Gaita nos trae unos extractos del Cuaderno de Convivencia de la biblioteca y centro social Emma Goldman, en Nuevo Tecpatán.