lamarea.com

sábado 22 septiembre 2018

Internacional

Ferrovial acepta indemnizar a los refugiados de un centro de detención australiano

El gobierno de Australia y la filial de Ferrovial acuerdan pagar una indemnización a unas 2.000 personas detenidas en los centros de Papúa Nueva Guinea.

20 junio 2017
21:39
Compartir

Las personas refugiadas del mundo pudieron celebrar una rara victoria hace unos días cuando el gobierno de Australia dio el carpetazo a un pleito en los tribunales por los abusos que sufrieron los detenidos en un centro de Papúa Nueva Guinea. Unas 2.000 personas que fueron retenidas durante varios años en la isla y que fueron representados por el despacho de abogados Slater & Gordon recibirán una indemnización de 70 millones de dólares australianos (unos 48 millones de euros). Los letrados habían demandado al gobierno de Australia y a las empresas que regentaban el centro, G4S y Broadspectrum. Esta última fue adquirida por la constructora española Ferrovial el año pasado.

En abril, Amnistía Internacional había denunciado en un informe la situación y los abusos en dicho centro. “El gobierno australiano ha creado en Nauru una isla de desesperación para las personas refugiadas y solicitantes de asilo que, sin embargo, es una isla de lucro para empresas que ganan millones de dólares con un sistema tan intrínsecamente cruel y abusivo que constituye tortura”, dijo Lucy Graham, investigadora sobre Empresas y Derechos Humanos de Amnistía Internacional. “Al permitir a sabiendas la continuación de este sistema, concebido expresamente para causar sufrimiento y disuadir a las personas de viajar a Australia en barco en busca de asilo, Broadspectrum y Ferrovial son inequívocamente cómplices de estos abusos”, añadió.

Durante unos años, Australia interceptaba en alta mar a los barcos de migrantes que buscaban asilo y trasladó a las personas a la isla de Papúa Nueva Guinea para evitar que acabaran en suelo australiano. Los Centros de Tramitación de Refugiados (RPC) de Nauru y la isla de Manus están gestionados por Broadspectrum, la empresa que fue adquirida por Ferrovial en abril de 2016. Naciones Unidas y varios grupos defensores de los derechos humanos habían denunciado las crueles condiciones que se viven en estas instalaciones.

El presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, dijo en la junta de accionistas de la constructora en abril que estos centros eran legales y que la empresa no era la responsable del estatus legal de los detenidos. Pero ante las críticas, Ferrovial ha decidido que su filial Broadspectrum no prolongará los contratos de concesión que vencen en octubre. Una fuente de Ferrovial dijo a la agencia Reuters que el reparto del pago de la indemnización era confidencial.

“Este acuerdo es un paso importante hacia el reconocimiento de las condiciones extremadamente hostiles que aguantaron los detenidos en la isla de Manus”, dijo Andrew Baker, uno de los abogados de Slater & Gordon, citado por Financial Times. El gobierno de Canberra confirmó el arreglo extrajudicial, pero rechazó cualquier culpa. Se trataba de evitar los costes y la publicidad negativa que hubiera acarreado un largo proceso.

Donación a La Marea

¿Sabes que 'La Marea' rechaza la publicidad sexista y la del Ibex35?

Un medio debe ser tan libre como coherente.

Protege nuestra independencia.

SuscríbeteHaz una donación

La Marea

La Marea

0 comentarios

No hay comentarios

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Escribir un comentario

Escribir un comentario

No se publicará tu dirección de email.
Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

LM63 – Septiembre 2018

Cómprala 4 €

Última hora

Tus artículos

10 años después de la crisis financiera: nuestros ‘dirigentes’ nos han fallado, el futuro depende de nosotros 

"El 15 de septiembre se cumplirán 10 años desde que la quiebra de Lehman Brothers abrió una caja de Pandora", afirman.

Los socios/as escriben

Nicaragua: La corrupción de lo mejor

"Durante estos años en España se hablaba muy poco de Nicaragua. Sólo llegaban el color de las banderas rojinegras y el discurso revolucionario de Ortega".