lamarea.com

miércoles 21 febrero 2018

Tus artículos

Cara a cara

Si quieren saber el final de la película no sigan el debate porque verán dos siameses separados, indistinguibles, a no ser que Génova y Ferraz se llamen para ponerse de acuerdo en llevar corbatas distintas.

14 diciembre 2015
12:34
Compartir
Cara a cara
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez d Moncloa del 28 de octubr FO@marianorajoy

PEDRO P. BLANCAS // El debate entre los dos candidatos a la presidencia del gobierno en las elecciones generales del 20-D, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, ha sido bautizado como Cara a cara. La madre de todos los debates. Perdón, el padre. Es cierto que madre sólo hay una y parece que siempre debe ser la biológica. Incluso nuestra Constitución sólo fue parida por padres. Disculpen por la dispersión. Pero Cara a cara también es el título de una película entretenida y sin pretensiones, protagonizada por John Travolta y Nicolas Cage. Cuenta la lucha entre un policía y un peligroso delincuente encarcelado. El bueno visita al malo y con una pirueta guionística, éste último logra reducir al hombre de bien e intercambiar sus caras para escapar del presidio y dejar al agente entre rejas.

Una maniobra que deja a la audiencia confusa. No se termina de creer si esa tecnología que cose nervios y suelda arterias puede llegar a existir en la realidad. El espectador tarda en reaccionar e identificar a los personajes. Quién es quién. No hay rechazo del implante en ninguno de los protagonistas. El uno en la celda sin tener que estar pero con la cara y la voz del villano, el otro en casa de Bertín Osborne sin que el anfitrión sepa que está entrevistando al incorrecto. Los telespectadores flipando porque creen saber el engaño y están deseando que se resuelva la tensión sexual con la persona equivocada.

Y pasa lo que tiene que pasar, que se escapa el falso malo y es perseguido por otros buenos, mientras el suplantador huye de su propio rostro. Explosiones, fuegos de artificio, confusión, parecidos… Los dos candidatos al oscar necesitan la misma complexión física, pelo negro o teñido, misma altura, parecido peso… aunque también requieren pequeños matices de maquillaje para que el público americanizado tenga más mascada la bola y facilitar así su digestión: uno tiene barba y gafas y el otro no. Fácil de diferenciar pero nada que un buen afeitado y unas lentillas no solucione. Los mismos rasgos de un hombre joven que pertenece a un partido de más de un siglo y otro más viejo de un partido de menos de treinta años. Un espejo cruzado que refleja al otro.

Si quieren saber el final de la película no sigan el debate porque verán dos siameses separados, indistinguibles, a no ser que Génova y Ferraz se llamen para ponerse de acuerdo en llevar corbatas distintas.

¿Sabes que 'La Marea' rechaza la publicidad sexista y la del Ibex35?

Un medio debe ser tan libre como coherente.

Protege nuestra independencia.

SuscríbeteHaz una donación

Pedro P. Blancas

Pedro P. Blancas

0 comentarios

No hay comentarios

There are no comments at the moment, do you want to add one?

Escribir un comentario

Escribir un comentario

No se publicará tu dirección de email.
Los campos obligatorios están marcados con *

LM57 – Febrero 2018

Última hora

Tus artículos

‘Homo Lubitz’, de Ricardo Menéndez Salmón

Reseña de la última novela de Menéndez Salmón, una obra que "nos adentra en un mundo donde se ejerce una nueva dimensión de lo atroz, esa dimensión no representable ni imaginable y que, al mismo tiempo, nos muestra una visión de futuro de nuestra especie", según Portela.

Los socios/as escriben

“La desigualdad es más profunda que el tema salarial si la llevamos a la desigualdad de género y la de clase”

La escritora y directora Irene Hernanz reconoce también su admiración por el bilingüismo en Cataluña.

Año nuevo… Seguimos como siempre

"¿Vamos a seguir un año más diciendo prácticamente lo mismo, repitiendo el discurso que está llevando a un progresivo declive del impulso transformador de la sociedad?".