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domingo 23 septiembre 2018

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El peligro de vincular racionalidad y machismo

En un comentario a un artículo de Toño Fraguas se vinculan “racionalismo” y “machismo”, lo que nos puede hacer renegar de la razón en favor del sentimiento al defender los derechos de la mujer

Hace bastantes años Celia Amorós, prestigiosa catedrática de Filosofía y no menos prestigiosa feminista, formaba parte del Tribunal que juzgaba una tesis doctoral en Valencia, y desde allí nos advertía del error que cometería el  movimiento feminista, o la defensa y solidaridad de y con las mujeres en general, si renunciaba a la Razón. Y es que precisamente los argumentos en los que las teorías feministas se basan vienen de la Ilustración, bien que llevados más allá de ésta. La Razón Ilustrada, el pensamiento crítico son armas muy útiles y eficaces para la liberación de los oprimidos. De ahí que se haya dificultado el acceso a la educación a las llamadas “clases bajas” (qué vergüenza de nombre) en general, y a las mujeres en particular.

Se dirá que con la razón no basta, y es cierto. Hasta el pensador Pascal lo reconoció así, fue Pascal quien escribió aquello de “el corazón tiene razones que la razón no entiende”. Y Baruch Spinoza, otro filósofo reconocido, escribió un tratado sobre las pasiones, describiéndolas para hacérnoslas más comprensibles, sin anularlas. Además, ¿quien lo duda? Es buena, positiva y necesaria la empatía, el sentimiento que nos impela a solidarizarnos con “el otro”, a ponernos en su lugar. Y el amor, y la compasión, y tantos otros sentimientos humanos son buenos, positivos. Pero no son buenos ni positivos todos los sentimientos por el hecho de serlo. No lo son sentimientos como la ira, el odio, el sentimiento superioridad que sustenta toda pretendida impunidad y discriminación… Es decir no lo son todos aquellos sentimientos que están en la base de la injusticia y la opresión. Y mucho menos cuando son llevados al limite y se convierten en pasiones. En cuanto al uso político de las emociones de la masa maleable, el nazismo nos ofrece lamentables y suficientes ejemplos.

La razón no es machista, defender la razón y apelar a ella no es machismo.  No es la razón, es decir el razonamiento correcto y objetivo,  libre de pasiones y de subjetividad, sino la pasión más irracional, lo que lleva a un varón a maltratar o  asesinar a una mujer, sea porque la considera de su propiedad o, lo que viene a ser lo mismo, porque considera que toda mujer, por el hecho de serlo, es inferior a él.  Y es que el machismo no es racional y es precisamente a su base de irracionalidad a lo tenemos que enfrentarnos, que oponernos, para desmontarla. “Crímenes pasionales” se llamaba a estos crímenes hace 40 años, y precisamente esa «pasión» era considerada como suficiente causa para atenuar  el castigo o incluso exonerar de responsabilidad al culpable.

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Amparo Ariño

Amparo Ariño

1 comentario

  1. Alicia
    Alicia 15/02/2015, 19:27

    El machismo es racional. Suempre lo ha sido. Se excusa con lo irracional, siempre lo ha hecho, y de ahí llamar crímenes pasionales al terrorismo machista y asi atenuar la culpa (perdi la cabeza, pero la cabeza no la pierden con sus jefes por ejemplo, no mueren 70 jefes al año, ni son atacados muchos mas) pero en realidad es una muy racional estrategia de terrorismo que hay que combatir con Razón y luz.

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