Meyer y el sistema métrico

"A Meyer le ha costado el cargo el mapa político que quedó dibujado en España tras las elecciones europeas del 25M", asegura el autor

Willy Meyer dimite. Se va, y lo hace justo un mes después de haber sido reelegido diputado europeo. Pero que nadie se equivoque. La Sicav en la que él (y otros muchos) participaba, no ha sido la causa. A Meyer le ha costado el cargo el mapa político que quedó dibujado en España tras las elecciones europeas del 25M. Un mapa que, traducido desde el idioma de tablas de datos electorales y tartas segmentadas por partidos, al idioma de la calle, viene a significar algo así como “Ni una más, por pequeña que sea”.

Meyer se ha caído por una grieta abierta en el suelo de su partido. Una grieta creada por el movimiento de tierras interno, surgido a raíz de la constatación de que el lema electoral de otros tenía demasiada razón: ¿Cuándo fue la última vez que votaste con ilusión?

Dice que no lo sabía. Meyer, licenciado en Economía y líder a nivel europeo del partido que más ha exigido el fin de este tipo de privilegios, no tenía conocimiento del plan de pensiones privado del que participaba en una Sicav de Luxemburgo. De inquietante para arriba. Puede que no lo supiera. Pero uno no puede evitar pensar que lo que seguro que no sabía el veterano Meyer era que las cosas en su partido estaban en ese punto en el que algo así te cuesta el cargo.

A Meyer le honra su decisión si seguimos usando el sistema métrico de siempre. Ese que deja márgenes amplios a la incoherencia ideológica y a los privilegios injustificados de sus señorías. Si usamos el nuevo sistema métrico, Meyer se ha ido porque es intolerable que alguien de un partido que hace bandera de la lucha contra este tipo de estafas legales, participe, lo supiera o no, de ellas. Se dimite y no pasa nada. Llega otro. Nadie es imprescindible.

La renuncia de Meyer le abre la puerta a Javier Couso. En épocas de vender la justicia universal, alguien que ha recibido zancadillas por intentar que se haga justicia, llega a las instituciones. La política también es simbología. Y en este caso, simbología y de la buena.

Que algo quede claro. Hoy hablamos de Meyer porque ha dimitido, cosa que no han hecho ni harán otros que, como Cañete, Valenciano, Rosa Díez, Montoro o Mayor Oreja, también participaban en esta Sicav. Elena Valenciano ha salido de detrás del arbusto para decir que renuncia al fondo de pensiones y que de dimitir ni hablamos, que dimitan otros. Cañete y Montoro dicen que será un privilegio, sí, pero legal, que con eso basta y que de moralidad ni hablamos, que la tengan otros. Rosa Díez y Mayor Oreja, preguntados por el asunto, han denunciado la tregua trampa de ETA. Y en esas estamos, viviendo en un tiempo en el que conviven dos sistemas métricos distintos. Un tiempo en el que cada cual decide qué sistema métrico aplicarse, el antiguo o el nuevo. Esperamos que llegue el día en el que los que intentan pervivir con el antiguo nos intenten vender al peso su programa electoral medido en onzas, arrobas o quintales y no lo compremos, porque no entendamos nada.

faldoncino

Gerardo Tecé

Modelo y actriz. Escribe, pinta y colorea cosas en sitios desde que tiene uso de Internet. También en Carne Cruda, Vice, CTXT, 20 Minutos y Atresmedia, entre otros.

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Comentarios

13 respuestas a “Meyer y el sistema métrico

  1. Que los trabajadores públicos, sean electos, opositores o laborales, dispongan de un sistema de pensiones colectivo que complemente el público no es incongruente.
    La incongruencia surge del trabajador público político. Iglesias decía que el político no debiera cobrar más de 3 SMI, pero el empleado grupo A sí.
    Dicha limitación al político surge de la quiebra con gran parte del pueblo empobrecido y precarizado.
    No puede existir tanta diferencia entre representado y representante.
    Pero estimado Tece, esa quiebra viene provocada por esta Gran Crisis, con anterioridad los planes de pensiones colectivos de emplead@s públicos elect@s, no distanciaban a éstos de los ciudadan@s en sus condiciones de vida materiales.
    Me imagino que tú, al igual que el resto recordaremos nuestros “locos años 20”, aunque ahora vivamos en el Crack del 29.
    No es que vengan ahora una ola de políticos más honestos y frescos. Simplemente vivimos ya instalados en la involución social, que arrastra su desarrollo y consolidación.
    Producto de una realidad distinta hay referentes culturales diferentes.
    Lo que tú denominas nuevo sistema métrico, no es producto de una nueva honestidad sino de una realidad involutiva, que ha empobrecido a amplios sectores de la población, incluso el acto de Meyer sigue siendo incompresible para una gran mayoría.
    El acto de Meyer y los resultados de PODEMOS responden ambos a un cambio de paradigma.
    Como ves no es el 25-M, sino algo mucho más profundo del que éste(25-M) es fotograma de un momento.
    Sobre que Meyer lo sabía o no, con que te leas el artículo de elDiario.es:http://www.eldiario.es/economia/Leer-caso-duda-inmoralidad-Sicav_0_275072583.html, podrás comprobar que muy probablemente no lo supiera. Que las SICAV en España tiene accionistas, pero en LUXEMBURGO son participes.
    Lo más resaltable de la dimisión de Meyer, es la dimisión ante la sospecha de contradicción entre discurso y práctica.
    Entiendo que desde el stablishment (casta), se minusvalore y busque otras explicaciones, a tod@s ell@s con la pleyade de imputad@s,inculpad@s, que no dimiten les deja con el culo al aire.
    Al propio Gobierno que contraría y violenta su compromiso programático, que le llevo al Gobierno, lo dejá con el culo al aire y desde la bofetada silencionas y sin manos reclama elecciones anticipadas.
    Pero lo que me cuesta, es que desde la linde del sentido común, del nuevo sistema métrico se ponga el acento en disminuir la radicalidad democrática del acto de Meyer.
    Estamos asistiendo a la primera vez que personaje público protagónico, dimite por incongruencia entre discuros y práctica. Además en su caso, ante la posible sospecha de la misma.
    Desde el nuevo sistema métrico el salto operado por Meyer, es lo que dignifica y establece la diferencia con el stablishment (casta). No podemos depreciarlo quiénes impulsamos la cultura-política de radicalidad democrática, surgida del 15-M.
    Meyer ha sido el primer político español que dimite por sospecha de incongruencia, algo que llega mucho más lejos de la demanda de revocabilidad del cargo público.
    Depreciar la dimisión de Meyer compañer@, opino es incongruente con la nueva cultura-política.
    Con lo dicho hasta aquí no te pido dimisión alguna, con la involución que tenemos encima tod@s somos necesari@s, tan sólo humildad a la hora de juzgar una dimisión ejemplarizante y única en la Democracia Española, utilices el sistema que utices.

  2. No tiene sentido que devuelva nada porque es un dinero suyo el que invirtió en un fondo. A quién se lo iba a devolver, al banco? El gesto está en consonancia con el votante de IU y es lo que habría hecho cualquiera de ellos. De todas formas, por qué un parlamento se dedica a ofrecer planes y fondos exquisitos a sus señorías, y gin tonics a precio de costo?

      • 1€ público por cada dos aportados por eurodiputado, la devolución anticipada solicitada sólo afecta a los dos € aportados perdiendo el público. Luego era una tercera parte del fondo el público. Tercera parte a la que se renuncia al solicitar la devolución.
        Pero la cuestión es un poco hipócrita, cuant@s españoles-as disponen o disponían de planes de pensiones, cuant@s de los que trabajaban en grandes empresas no los tenían con aportaciones de las empresas.
        Lo que ha cambiado es la vida de l@s españoles-as por empobrecimiento, y ahí es cuando salta la distancia entre unos y otros.

  3. Sr. Tecé
    Sin quitarle mérito a la metedura de pata (o negligencia, porque mala fe o cinismos, no lo creo) del Sr. Meyer, se me antoja un poco desproporcionada la crítica. (salvo que estemos haciendo política en lugar de mera información).

  4. Excelente análisis compañero. Una de las razones por las que participo en podemos es precisamente la frescura que busca traer a este apolillado escenario de falsa transición. Ojala que este nuevo ciclo desemboque en una IU renovada, que haga honor a tanta gente decente que la conforma y que seguro estaba cansada de esas viejas maneras que hasta ahora estaban costando mucho cambiar

  5. Considero que esto es necesario pero no suficiente. Aparte de dimitir y arrepentirse hay que devolver la pasta que se ha beneficiado. Este es el principio a partir del que se puede volver a restablecer la confianza. Ojo para mi faltan todavía machas acciones de este tipo, a bote pronto recuerdo que IU estaba en los consejos de las cajas de ahorro que colocaron preferentes. Con pesadumbre hace varias elecciones que mi voto voló de IU y no fue por su programa el cual comparto.

    • Lo primero es que no se ha beneficiado ni un duro. Primero porque no lo cobró y segundo porque renunció a lo que debería haber cobrado.
      Lo segundo, ¿no te has enterado de que los de las cajas fueron expulsados hace bastante?

      • Evidentemente todavia no se ha jubilado por lo tanto todavía no lo puede cobrar.
        Por cada euro que el eurodiputado pone de su bolsillo del dinero publico salen dos, “mas” lo que sea necesario para mantener el valor del monto ante cualquier perdida o mala gestión.
        Yo reclamo ese dinero publico.
        Es cierto que la administración publica tiene planes de pensiones privadas para sus trabajadores a cargo de la empresa “dinero publico”, pero se firmo en convenio y yo sospecho que entre otras cosas sirvió para capitalizar a la banca.
        De las cajas fueron expulsados hace bastante tiempo, “vale” pero estaban cuando se empezaron a comercializar las preferentes y no vigilaron según mi criterio.

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