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martes 20 febrero 2018

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Nos quitan el foro

Una respuesta a la iniciativa del Ayuntamiento de Valencia que baraja limitar el uso de sus dos plazas públicas más importantes.

<em>Nos quitan el foro</em>
Imagen de la plaza de la Virgen el pasado 3 de junio.

Mirella Machancoses* // La publicación de la noticia de que Rita Barberá pretende limitar el uso tanto de la plaza del Ayuntamiento como de la Plaza de la Virgen para las concentraciones y manifestaciones no sólo limita un derecho ganado en las últimas décadas: la libertad de expresión; sino que limita un derecho ganado desde hace más de 2000 años. Y es que la plaza de la Virgen no es, ni más ni menos, que la perduración del foro romano en nuestra ciudad.

Pero muchos os preguntaréis, ¿qué es un foro? El foro era la plaza pública de la ciudad, el sitio de reunión de los ciudadanos. Allí estaban los edificios administrativos, los de justicia, los órganos representativos. Allí se hacía vida, se compraba y se vendía, se paseaba, se escuchaba a los grandes oradores. Pero también, como en todo foro de esta época, estoy segura de que ya se desarrollaron protestas. Allí mataron los soldados pompeyanos a los valentinos que les resistieron. Allí se refundó la ciudad 75 años después.

Es, y ha sido siempre, el centro de nuestra ciudad. No podríamos entender la Valencia actual sin esa plaza, igual que no se podía entender la antigua. Allí, aún hoy, se celebra uno de los actos propios que más significan para una gran parte de la población de esta ciudad: la ofrena de flors a la Mare de Déu. Sé que hay mucha gente en la actualidad que denosta las fallas, y la ofrenda como parte de ella, pero seas cristiano o no, la ofrenda es la perduración de un culto antiguo. Seguramente, los primeros valentinos, los romanos, ya usaban aquella plaza para sus ofrendas de flores a la diosa Maia.

Pero ahora, nos la quieren quitar. Dice la Sra. Alcaldesa que sus motivaciones son el bien público: limitar el uso privado de la plaza. Pero hoy en día, nadie se cree tales milongas. ¿En serio me quiere decir que no tiene nada que ver su uso para protestar por el accidente de metro? ¿O que la medida no tiene que ver con la ocupación de la Plaza del Ayuntamiento por el 15M? ¡Eso ya no se lo cree nadie, Sra. Alcaldesa! Como tampoco se cree nadie que vaya a prohibir usted la ocupación privada, como la que esta Navidad se hizo de la plaza del Ayuntamiento por los comerciantes de la zona, con la instalación de una pista de patinaje sobre hielo -que conste que no estoy en contra, sólo me limito a puntualizar lo hipócrita de esta nueva ordenanza-.

Por eso yo, cuando me siento a tomar un café en la plaza -¿también va a limitar las terrazas de los bares? Eso también es ocupación privada-, veo todo lo que vivió Valencia en ese lugar, y veo lo que le queda por vivir. Quizá no es más que el defecto de visión de alguien que se dedica a estudiar la Historia de esta ciudad, pero no concibo el futuro sin el uso público de las plazas. No debemos dejarnos arrastrar otra vez por ese conformismo que últimamente nos atenaza. Si consiguen aprobar esta ordenanza, nos están quitando una de las pocas cosas que conservamos desde antiguo, y la posibilidad de seguir creciendo como una sociedad cohesionada, libre, con unas referencias comunes. Quiero que el foro de la ciudad siga siendo libre, como lo deben de ser sus ciudadanos. ¿Tan difícil es pretender esto hoy en día?

*Mirella Machancoses, doctoranda en Arqueología

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