lamarea.com

domingo 20 enero 2019

Opinión

La viví porque era mía

La autora, una de las promotoras de la acción colectiva Registro, en la que grupos de mujeres trataron de registrar sus cuerpos en el Registro Mercantil, explica las razones de esta iniciativa

<em>La viví porque era mía</em>
Un grupo de mujeres trata de registrar su cuerpo en el registro mercantil.

Cuando la artivista Yolanda Domínguez me escribió proponiéndome colaborar en su nueva acción colectiva, Registro, mi primera reacción fue ¡no tengo tiempo!, pero en cuanto leí el concepto, supe que debía implicarme en esta provocación: presentarse en el Registro Mercantil e intentar registrar mi cuerpo como un bien mueble. Y así lo hice. Dr Soley, mi alter ego performativo, arropado por mi valiente amiga, la actriz Cristina Carrasco, y acompañadas ambas por grupos de mujeres en Barcelona, Sevilla, Pontevedra, Bilbao, Pamplona y Madrid, solicitamos ante el Estado un certificado oficial de nuestra propia autoposesión.

¿Somos o tenemos un cuerpo? La reflexión sobre nuestra condición encarnada es tan antigua como la especie que autodenominamos humana. Sabemos que no hay una sola respuesta a este tipo de preguntas. Sabemos que nuestra autopercepción corporal se constituye mediante el orden simbólico de la cultura en la que somos socializadas.

 

registro2

Sabemos que nuestro orden simbólico se estructura en pares binarios ordenados jerárquicamente: masculinidad/feminidad, mente/cuerpo, cultura/naturaleza, productor/reproductora. Sabemos a las cuerpos productores de ese tesoro incalculable que somos los seres humanos, se nos tiende a considerar como una propiedad, un bien a regular y poseer. Estos cuerpos productores somos personas mujeres. Y sabemos que queremos ser libres y respetadas.

¿Lucharon las sufragistas por abolir la esclavitud y nosotras abogamos ahora por la posibilidad legal de considerar nuestro cuerpo como una posesión y abrir así una peligrosa senda hacia su mercantilización legal? No. Sensu contrario: lo que hacemos es buscar lenguajes, necesariamente ambiguos y paradójicos, para comunicar con aquellos que parecen entender sólo el idioma de la objetificación y la propiedad privada, puesto que no nos tratan como personas sino como bienes.

La concepción y la vida están atravesadas por cuestiones éticas y así debe ser. Pero, ¿a qué llamamos una vida habitable? ¿Qué condiciones debe cumplir una vida que merezca ser vivida? ¿Pro-vida? ¡Siempre! Pro-crear las condiciones para vidas habitables y fecundas mediante un estado de bienestar seguro: más recursos y protección para la crianza, pro-multiplicar los cuidados médicos públicos, pro-generar educación sexual y emotiva que exponga consensuadamente las diferentes visiones sobre tan delicada cuestión (¡no es tan difícil!), pro-mover el derecho a una vida sin ningún tipo de violencia y pro-evitar conductas de riesgo, pro-engendrar generosidad. Preñadas de futuro, concebimos mejor vida.

*Patrícia Soley-Beltran es profesora asociada de la  Universitat Pompeu Fabra

¿Sabes que 'La Marea' rechaza la publicidad sexista y la del Ibex35?

Un medio debe ser tan libre como coherente.

Protege nuestra independencia.

SuscríbeteHaz una donación

Etiquetas

Valora:

(Ninguna valoración todavía)
Cargando…
Patrícia Soley-Beltran

Patrícia Soley-Beltran

1 comentario

  1. etcnoticias
    etcnoticias 10/02/2014, 10:14

    Mientras tanto, los obispos y Gallardón quieren prohibir la fornicación a partir del sexto mes de embarazo:
    http://etcnoticias.wordpress.com/2014/02/10/un-obispo-propone-prohibir-el-acto-sexual-a-partir-del-sexto-mes-de-embarazo/

    Responder a este comentario

Escribir un comentario

No se publicará tu dirección de email.
Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

LM67 – Enero 2019

Cómprala 4 €

Última hora

Tus artículos

No hay 400.000 fascistas en Andalucía, pero sí tenemos problemas

Tras la irrupción de Vox en Andalucía: "Aún podemos ganar, y debemos hacer lo necesario para lograrlo: esto incluye analizar correctamente la situación", argumenta David Karvala.

Los socios/as escriben

Utopía y Quimera

"Nuestra gran tarea es buscar caminos nuevos para avanzar hacia esa utopía de una sociedad humana justa, libre y fraterna".