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sábado 24 febrero 2018

Opinión

#InnovaPolítica

“Hay mucha política fuera de los partidos y las instituciones. Política con otros enfoques, objetivos y herramientas que hacen que los que ostentan el poder en estos momentos estén a la defensiva, sentando cátedra de qué es política y qué no lo es”, defiende Montiel, coportavoz federal de EQUO.

<em>#InnovaPolítica</em>
Pleno en el Congreso de los Diputados. FERNANDO SÁNCHEZ

Podemos decir que la innovación es introducir cambios. El diccionario de la Real Academia Española lo define como “mudar o alterar las cosas introduciendo novedades”. Siguiendo esa creencia humana atávica que establece que siempre vamos hacia delante, que evolucionamos, innovar en política consistiría en adaptarse a los nuevos tiempos, en redefinir la democracia en términos técnicos. Ya no vivimos, ni participamos, ni consumimos como en el siglo pasado. Necesitamos herramientas del siglo XXI.

Esto implicaría que los partidos políticos y los representantes públicos serían los primeros interesados y harían todo lo posible para adaptarse a los nuevos contextos. Sin embargo, son ellos, los que a día de hoy deciden y ejecutan, la principal resistencia a la innovación política y ésa es la primera pista que nos muestra que no estamos hablando de una adaptación, sino de una disrupción.

No estamos sólo ante la decisión de si superamos los límites de la democracia representativa. Estamos hablando un fallo global del sistema. Hay un cuestionamiento global de nuestro sistema político en el que ninguna de las instituciones se salva, cuestionamiento que desborda además los marcos ideológicos tradicionales en un contexto en el que el argumento solemne de la transición, la estabilidad, ya no funciona como coartada. Hay algunos que piensan que cuando pase la crisis económica, la crisis política también remitirá. Sin embargo, hay que ser consciente de que además de empobrecer a los ciudadanos y ciudadanas, la crisis ha desnudado los mecanismos del poder dejando ver lo poco democrática que es esta democracia.

Por eso estamos hablando de innovación disruptiva, de cambios sencillos, convenientes, accesibles y asequibles que transforman por completo un sistema y crea otro totalmente nuevo a través de propuestas de valor, con la política como horizonte sin monopolios y sin intermediaciones globales.

Hay mucha política fuera de los partidos y las instituciones. Política con otros enfoques, objetivos y herramientas que hacen que los que ostentan el poder en estos momentos estén a la defensiva, sentando cátedra de qué es política y qué no lo es.

Innovación en las soluciones. El mercado o el Estado, sólo había dos clases de recetas entre las que parece que podíamos elegir. Ya deberíamos haber aprendido que el mercado no asigna de manera justa recursos ni garantiza los derechos de las personas. Y también, saber que el Estado ni puede ni debe hacer las cosas en exclusividad, que hay iniciativas, talento e inteligencia colectiva que se debe aprovechar. En este sentido, hay ciudadanos que están en marcha, que no tienen esperanza en el mercado ni esperan a que los suyos ganen las elecciones para que el Estado provea. Son los “desobedientes” que se atreven a plantear otros modelos de empresa y de funcionamiento económico como la Economía del Bien Común o la Economía Solidaria, o los ciudadanos que reivindican su papel soberano en el tema energético a través de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético o SOM-ENERGÍA o los periodistas que, empujados por distintas razones, buscan el oficio de verdad a través de medios como éste, o incluso una nueva banca ética y con principios, ciudadana a través de FIARE o COOP57.

Innovación en las herramientas. Hasta ahora la principal ha sido el voto cada cuatro años. Y a partir de ahí delegación por completo y hasta la siguiente cita electoral. Esto es en lo que se sustenta la opacidad, la irresponsabilidad, la corrupción, etc., apoyado en una partitocracia cerrada, en unas organizaciones políticas cuyo funcionamiento es muy poco democrático, en la que no se selecciona al mejor sino al más resistente a su ecosistema.

Transparencia, rendición de cuentas, democracia directa. Hoy no solamente es posible sino conveniente, casi imprescindible. La tecnología lo permite y la ciudadanía lo reclama. No podemos permitir cerrar más los ojos y no afrontar el enorme desafío que tenemos por delante.

No hay desafección a la política, hay desafección a la mentira. Hay desafección a un sistema que se ha puesto del lado equivocado y que es necesario Reiniciar.

Y para ello es urgente Innovar, en las soluciones, en las herramientas, en la Política. Y de eso hablaremos en nuestras jornadas este viernes y sábado http://innovapolitica.fundacionequo.es/

[Reyes Montiel es coportavoz federal de EQUO @reyesmontiel]

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Reyes Montiel

Reyes Montiel

3 comentarios

  1. Luis
    Luis 23/10/2013, 11:33

    Creo que gente como la que se ubica en Equo hace mucha falta. De estrellas estamos sobraos, nos faltan mapas y firmamentos compartidos.

    Otra entrevista, en este caso, a Juantxo Uralde aquí:

    http://www.elpisapapeles.com/entrevistas/la-actualidad-con/entrevista-politica-equo-juantxo-lopezdeuralde-ecologia-paro-corrupcion-rajoy-barcenas.php

    Responder a este comentario
  2. Dani
    Dani 22/10/2013, 18:50

    Empecé muy escéptico con estos de EQUO pero a base de las acciones que están haciendo, como esto y lo del congreso trasparente, igual decido votar por primera vez en muchos años…..

    Responder a este comentario
  3. UnoDeEQUO
    UnoDeEQUO 22/10/2013, 17:06

    Para que cambies la política quiero verte trabajando donde la foto en 2 años.

    Responder a este comentario

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