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Sociedad

¿Ha perdido fuerza la marea verde?

En la última asamblea regional de la Marea Verde, en Madrid, algunos docentes mostraron su preocupación por el aparente desgaste que está sufriendo el movimiento por una educación pública

05 julio 2013
18:50
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¿Ha perdido fuerza la marea verde?

El final del curso académico ha llegado y con él la hora de hacer balance de un movimiento que lleva dos años plantando cara a los recortes y a la nueva ley de reforma educativa. En la última asamblea regional de la Marea Verde, en Madrid, algunos docentes mostraron su preocupación por el aparente desgaste que está sufriendo el movimiento por la educación pública, sobre todo tras pequeñas convocatorias sin mucho seguimiento a lo largo del mes de junio. Las comparaciones con la marea blanca fueron inevitables, que el día 24 del mes pasado logró una multitudinaria manifestación en la capital contra la privatización de seis hospitales.

Por otro lado, en Portugal, un parón de profesores de instituto justo el día en que se celebraba una importante prueba para los alumnos de secundaria, el mes pasado, logró que el Gobierno luso diera marcha atrás en muchas de sus medidas de recorte educativo y retrasara la aplicación de la nueva ley. Pero, ¿hay motivos para pensar que la marea verde pueda llegar a desaparecer de cara al curso que viene?

De momento, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, se encuentra con pequeños y continuos escraches allí a donde va. El más sonado, el desplante que le hicieron varios de los alumnos más brillantes del curso pasado en la entrega de Premios Nacionales Fin de Carrera, quienes negaron el saludo a Wert. Además, se trata del ministro peor valorado del gobierno conservador.

A pesar de la sensación de cansancio a final de curso tras intensas movilizaciones, el balance que hacen padres, profesores y alumnos es, en general, muy positivo. Silvia Casado, integrante de la marea verde y miembro de la Plataforma por la Escuela Pública de Arganzuela-Lavapiés, explica que el trabajo que se está haciendo estas últimas semanas es, sobre todo, a nivel de barrio. “Estos dos años se han hecho manifestaciones multitudinarias pero necesitábamos fortalecer la estructura del movimiento”, detalla.

En Madrid, esta labor a pequeña escala se está desarrollando de forma muy intensa. Los integrantes de la marea verde estiman en unas ocho las charlas que se están impartiendo cada semana en colegios sobre la Lomce y sus consecuencias. “No se trata sólo de organizar manifestaciones y ya está, sino que los padres tienen que comprender la reforma, todo lo que implica, por eso la información y el debate es muy importante”, asegura esta interina.

Además la coordinación entre los equipos de docentes de los distintos colegios y con los sindicatos es cada vez más fluida. Sandra Villa, delegada sindical de CCOO Enseñanza, afirma que el movimiento está “muy satisfecho” porque ya se ha consensuado un calendario de movilizaciones para el mes de septiembre. “Estamos cerca de lograr una victoria, estamos avanzando tanto en reivindicaciones como en entendimiento entre los diferentes grupos de padres, estudiantes y profesores”, analiza.

Esta coordinación se está dando en dos direcciones. Por un lado, se están preparando reuniones a nivel estatal para preparar movilizaciones conjuntas, de la que ya ha salido la propuesta de una marcha a Madrid similar a la que organizaron los mineros. Por el otro, también se están sumando fuerzas con otras mareas, algo que se ha visto facilitado por la iniciativa Mareas Ciudadanas. En la última asamblea de la marea docente, ya se dio el primer acercamiento con la de sanidad.

“La movilización será aún más fuerte”

Los estudiantes, por su parte, tienen la esperanza de echar a Wert del Gobierno y parar la Lomce el curso que viene. Esta confianza se debe a que los últimos meses han sido un motor muy potente en las movilizaciones por una educación pública, y que lograron su última victoria al convocar la jornada de huelga del 9 de mayo, la primera de la historia de la democracia a la que se sumaron padres, estudiantes y profesores, y de todos los tramos educativos.

“El curso que viene promete una movilización aún más fuerte”, sostiene la nueva secretaria general del Sindicato de Estudiantes, Ana García. “Los estudiantes hemos desempeñado un papel destacado, hemos convocado hasta ocho jornadas de huelga a lo largo del año académico”, concreta.

“A principios de este curso nos reunimos con el ministro y nos dijo que, hiciéramos lo que hiciéramos, en diciembre de 2012 iba a estar aprobada la Lomce y en marzo de 2013 la reforma universitaria. Ésta última aún no existe. Y la Lomce ha entrado a trámite parlamentario hace cuatro días. Y eso obviamente no ha sido por voluntad del ministro. No le ha quedado más remedio, por toda la movilización y toda la presión que ha habido en las calles”, explica García.

Para el mes de octubre, el Sindicato de Estudiantes ya ha convocado una huelga de 72 horas, a la que anima a unirse a padres y profesores, y plantea una subida en la intensidad de la lucha contra la reforma educativa, hacia una huelga general indefinida.

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Eduardo Muriel

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