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miércoles 14 noviembre 2018

Cultura

Las obsesiones y fobias del ministro Wert

El titular de Cultura declara que quienes se escandalizan por sus deseos de españolizar a los alumnos catalanes “tienen un problema de categorías mentales”.

11 octubre 2012
11:42
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Taurino, ácido, inteligente, mordaz, arrogante, con sentido del humor, independiente, directo, extremamente ordenado y fan incondicional del Real Madrid y de los Beatles, se puede leer de él. Como experto en sociología, opinión y estrategias comunicativas, José Ignacio Wert se ha encargado de limpiar la gran mayoría de sus huellas en la red anteriores al 22 de diciembre de 2011, día de su nombramiento al cargo de la cartera de Educación, Cultura y Deporte. Todo se reduce a un currículo oficial que se repite de página en página. Pero ¿quién es ese hombre que tiene en sus manos el futuro de la educación de los ciudadanos españoles?

En menos de un año, este madrileño de padre andaluz, además de hacer firmado el mayor recorte de la historia a la educación y la cultura (21% menos y 3.000 millones en gestión educativa), ha generado muchas situaciones que navegan entre la risa y el llanto. Pese a ser el más desconocido es, a día de hoy, el ministro peor valorado y el blanco de críticas de un amplio sector de la población, lo que está empezando a levantar suspicacias sobre su persona en la sede de Génova.

Inventor de nuevos conceptos, el de ayer, “españolizar”, ha generado un tsunami de reacciones que ha acabado de mellar su imagen, siendo cada vez más común la vinculación entre su nombre y la palabra dimisión. Esta misma mañana la portavoz del PSOE, Soraya Rodríguez, ha confirmado que su grupo parlamentario va a registrar una petición de reprobación al ministro en el Congreso por estar “claramente desautorizado” para seguir en el cargo. No obstante, esta petición de dimisión no hace sino sumarse a la reivindicación principal de plataformas sociales que vienen apuntando contra Wert hace bastante tiempo, como la Marea Verde.

Muchos se preguntan si estos diez meses son la primera andadura de Wert en el mundo de la política. La respuesta es no. Y lo puede atestiguar Esperanza Aguirre, con quien compartió espacio en 1983 como concejal de Madrid bajo las siglas de Coalición Popular (Alianza Popular junto con PDP y Unión Liberal).

¿Es, pues, su primera vez en el mundo de la educación? Tampoco. Fue profesor en las universidades Complutense y Autónoma de Madrid de Teoría de la Comunicación y Sociología Política, respectivamente. Siendo esto así, sobre el papel, representa el binomio perfecto para las carteras que le han sido asignadas: la experiencia política y siete años como docente.

Niega la evidencia de una fuga de cerebros y defiende el incremento de ratio de niños por aula basándose en el argumento “socializar”. Mientras, premia los toros, salda deudas con la Iglesia, sube las tasas universitarias, dificulta el acceso a las becas y se “mofa de quienes no tienen recursos”. Ese es el desconocido ministro de Educación, qué empezó a ser cuestionado como tal cuando etiquetó a los usuarios de las páginas de descarga como “los nuevos bárbaros”, y a los seguidores del movimiento 15M como pro-soviéticos, reaccionarios, manipuladores y resultado de “una papilla de anarco-comunismo iletrado”.

Tras planear su nombre sobre la presidencia de RTVE en varias ocasiones, el colaborador de FAES aterrizó finalmente en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. La decisión sorprendió a todos, a él en primer lugar, pues su nombre no estaba en las quinielas de “los trece”. Así pues, pasó de consejero y tertuliano a “dueño” del futuro de la educación de este país en cuestión de dos días.

No obstante, desde septiembre sí que hay un miembro de la familia Wert en la televisión pública. Las plazas libres que han dejado periodistas de la talla de Ana Pastor, Juan Ramón Lucas o Toni Garrido han dado a la dirección del ente público la oportunidad de diseñar una nueva red de colaboradores. Edurne Uriarte, mujer del ministro, es una de las nuevas incorporaciones como tertuliana al programa “Los Desayunos”.

Sectores críticos con el ministro le acusan de conservador, autoritario y de hacer una lectura de la cultura encerrada en el antiguo “toros y copla”. Confeso defensor de la denominada fiesta nacional (a la que además de incrementar la subvención pretende convertir en Bien de Interés Cultural), se le ha acusado de tener una relación “demasiado estrecha” con la Iglesia. Sus opositores atribuyen a esta afirmación la premura con la que se ha acabado con Educación para la ciudadanía. Por su parte, él siempre achaca que era una “promesa electoral”.

Sus medidas han saturado las clases escolares de alumnos por aula, han acabado con el futuro de los interinos, han eternizado las carreras universitarias, han empujado a alumnos superiores a abandonar sus estudios por no poder pagarlos… pero Wert hace oídos sordos a la calle, a los profesionales que llevan toda la vida en la enseñanza y sigue con su reforma educativa que nadie sabe muy bien a dónde conduce. Se le acusa abiertamente de reducir la calidad educativa para llevar a la enseñanza por el camino de la privatización.

El día que se desveló su nombre como responsable de educación, entró en directo en El Gato al Agua, programa de Intereconomía, para ser felicitado por la mesa de opinadores, y hasta ese momento, compañeros. El director, Antonio Jiménez, explicó que, junto a los ministros Luis De Guindos y Pedro Morenés, formaban el “trío de los independientes” del Gobierno de Mariano Rajoy.

José Ignacio fue el subdirector del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), mismo organismo que 33 años después ha publicado su estrepitoso suspenso político. Con un 2,49 de nota en julio (último estudio de valoración de ministros), se sitúa a la cola de la valoración que los españoles hacen de sus representantes, seguido por el 2,86 de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. Esta marca le sitúa como el político peor visto de la historia de la democracia, superando al ministro socialista de economía en 1992, Carlos Solchaga.

Junto a presidente de la Comunitat Valenciana, Alberto Fabra, el responsable máximo de educación fue nombrado el pasado 4 de octubre persona non grata por el Consejo de Estudiantes de la Universitat Jaume I de Castellón, por considerados ambos “enemigos de la educación pública y contrarios a los valores”.

Gazapos y errores de cálculo

Una de las mayores sorpresas tanto para conocidos como para ajenos ha sido las dificultades que Wert ha mostrado a la hora de respetar la fidelidad de los datos, y más teniendo en cuenta que es experto estadístico y ha llegado a ser consejero de BBVA estos últimos años.

El ministro responsable del sistema universitario erró en el número de universidades que tiene California. “En España hay 79 universidades mientras en California, con la misma población, solo hay 10”, cuando en el estado norteamericano realmente hay 146.

También se coló cuando leyó en antena en la Cadena Ser un fragmento de un libro de filosofía haciéndolo pasar por libro de texto de Educación por la ciudadanía, con el objetivo de demostrar el “adoctrinamiento” de la asignatura. Pero hubo más. Ese mismo día, el 1 de febrero, en una rueda de prensa insistió en que fue el Tribunal Supremo de EEUU era el que había refrendado el tesoro de Odyssey, cuando –como los mismos periodistas le señalaban- había sido el Tribunal de Apelación de Atlanta.

Ocho días más tarde, el 9 de febrero, justificó el cambio de temarios de las oposiciones, que tanto crispó a los futuros opositores, argumentando que antes “se podía aprobar francés sin hablar francés”. El artículo 20 del Real Decreto 276/2007 refleja que los textos que se preparan en la prueba deben ser defendidos (por lo tanto, se necesita hablar) en el idioma de la misma.

Otra de las más sonadas fue cuando Wert utilizó una información que resultó ser un bulo para afianzar su postura de defensa a ultranza a la tauromaquia. “Francia ya puja para que sea reconocida en el seno de la UNESCO como patrimonio inmaterial de la Humanidad”, explicó. El ministro de cultura francés no tardó en desmentir tal afirmación.

Wert empezó este mes vinculando el sistema educativo con el “auge del independentismo” en Cataluña. Ayer dio una vuelta de tuerca al declarar que “el interés del Gobierno es españolizar a los niños catalanes”. Pero no queda todo ahí. Un día después, el tema sigue coleando, pues, en un intento por quitarle hierro al asunto, el ministro ha vuelto a dar que hablar. “Lo que yo he dicho es que como representante del Gobierno español estoy interesado en que compartan su orgullo de ser españoles y catalanes. Si eso escandaliza a alguien o le lleva a pensar en el pasado, o en el franquismo, es que ese alguien tiene un problema de categorías mentales. Conduce con el retrovisor. No sabe mirar al futuro”, se ha justificado hoy mismo.

A la espera de comprobar si esta es la última vez que el ministro saca los pies del plato, dentro del ranking de Wert, la apuesta por la “españolización” se ha hecho un hueco en los primeros y más recordados puestos por ser la más comentada en las redes sociales y la que más reacciones ha generado. Una vez más, Wert no deja indiferente a nadie.

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Berta del Río

Berta del Río

6 comentarios

  1. Verbarte
    Verbarte 13/10/2012, 12:37

    Quizás tenga razón Wert y haya que españolizar muchas cosas. http://wp.me/p2v1L3-b9

    Responder a este comentario
  2. AMADEUS
    AMADEUS 12/10/2012, 00:19

    Wert consiguió algo único: puso de acuerdo a los rectores de las universidades de toda España para levantarse de la mesa donde se proponían dialogar sobre las reformas en Educación. Se fueron escandalizados e indignados por la soberbia de este mediocre y envarado profesor, al cual parece que le gustaría volver a pegar con la regla en las palmas de sus alumnos aunque, de momento, se conforma con las porras de los antidisturbios…

    Responder a este comentario
  3. CHIPUDE
    CHIPUDE 11/10/2012, 18:52

    Gracias por decirme que tengo problemas mentales ministro (con lo de las “categorias” como adorno barroco). Intento autoconvencerme de que los ministros están para liderar positivamente y no para insultar a los ciudadanos. Es realmente cansino ver que estas actitudes se repiten legislatura tras legislatura, con personajes prepotentes y mediocres soltando perlas como las suyas, que al final han acabado en dimisiónes- sustituciones-fracaso-perdida de tiempo y dinero, tierra quemada y puentes rotos. Es frustrante tener que volver a pasar por lo mismo. Váyase Sr Wert, váyase. La poltrona (y sueldo) en la FAES ya la tiene asegurada…

    http://canariasenlanube.wordpress.com/

    Responder a este comentario
  4. BeaTriu
    BeaTriu 11/10/2012, 16:51

    Gran personaje con el que tengo que lidiar cada noche… en mis pesadillas y desesperaciones. Muy buen artículo, enhorabuena 😉

    Responder a este comentario
  5. Marta
    Marta 11/10/2012, 16:40

    Una ficha tendríamos que tener de todos estos, uno por uno.

    Responder a este comentario

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