La primavera valenciana augura un otoño caliente en las aulas

protesta educación

Una concentración en las puertas del IES Lluís Vives en Valencia recuerda esta mañana que los problemas que motivaron las protestas de los alumnos antes de verano no se han solucionado.

VALENCIA // Llegaban los primeros rayos de luz primaveral cuando la comunidad educativa valenciana, harta de las deudas de la administración autonómica con los centros educativos, comenzó a movilizarse en defensa de una educación pública, gratuita y de calidad. Las protestas se alimentaban con imágenes de escolares dando clases con mantas por falta de calefacción y colegios e institutos sin materiales porque no tenían dinero ni para asumir los costes básicos de mantenimiento.

De hecho, algunos centros educativos debían alquilar sus espacios, incluso aulas o equipamientos deportivos, a entidades del barrio “para poder llegar a fin de mes”, según denuncia un director que prefiere seguir en el anonimato. Fue entonces cuando el sector educativo, padres, madres, profesores y alumnos se movilizaron y entre ellos los estudiantes del Lluís Vives. Este instituto del centro de la ciudad se convirtió en un símbolo de la que se dio por llamar ‘primavera valenciana’.

Los alumnos del Vives cortaron el tráfico de una de las arterias principales de la ciudad y la policía actuó desmesuradamente. Enseguida hubo detenciones, declaraciones salidas de tono y la sociedad valenciana se volcó en apoyar a esos escolares que únicamente defendían, como compañeros suyos en el resto de institutos, una educación de calidad y gratuita.

¿Qué ha quedado de ese movimiento de finales de febrero? Vicent Maurí, de la Intersindical Valenciana, lo deja muy claro, “lo que se reivindicaba entonces, es lo mismo que ahora, pero peor, porque la situación no ha hecho más que empeorar”. Los datos hablan por sí solos. En los últimos tres años, en el País Valenciano hay 4.500 profesores menos, la ratio se ha subido en una media de cinco alumnos por aula y el dinero destinado a los centros educativos ha disminuido.

Por estos motivos, los sindicatos integrados en la Plataforma per l’Ensenyament Públic celebraron este viernes una concentración a la puerta del IES Lluís Vives. Esta concentración es la primera de muchas que se esperan para este otoño en respuesta a la reforma de la ley educativa que presentará el ministro de educación, José Ignacio Wert. “Es el momento de plantear una huelga general que no debe pasar de octubre antes de que los recortes vayan más allá todavía”, explica un líder sindical.

A las puertas del ya simbólico instituto se reunieron profesores y padres que lanzaron consignas contra los recortes en educaciónmientras los niños y jóvenes entraban al centro. “La consellera, también es interina”, “el ministro, también es interino” fueron los lemas más coreados ante un amplio despliegue policial, desmesurado para la veintena de profesores que había y el carácter reivindicativo y pacífico de la marcha.

La acción se repitió en varios institutos de Valencia en el primer día del curso en secundaria. El curso ya ha arrancado, y la comunidad educativa augura un otoño caliente.

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