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miércoles 20 junio 2018

Política

La sucesión de César Alierta genera expectación. Telefónica y PP viven un idilio desde hace años. El trasvase de políticos a la multinacional incluye a Andrea Fabra, Eduardo Zaplana, el marido de Sáenz de Santamaría, la mujer de Rajoy y la hermana de Aznar.

23 julio 2012
09:18
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Telefónica, un seguro contra el desempleo para el Partido Popular
Sede central de Telefónica en Madrid. ÁNGEL NAVARRETE

Suenan tambores de sucesión en la presidencia de Telefónica. ¿Otra vez? Sí. El grupo español, que presenta resultados del primer semestre el próximo día 26, debe lanzar un mensaje de esperanza a eso que llaman mercado y cada vez son más quienes miran a lo alto en busca del cambio. Se dice que el primero dispuesto a bajarse de la presidencia es el propio Alierta, después de doce años al frente del grupo.

Mucho ha llovido desde aquel julio del año 2000 en que Juan Villalonga, perdido el favor de su ex compañero de pupitre, José María Aznar, fue forzado a abandonar la presidencia de Telefónica a favor de Alierta. El Partido Popular ha vuelto al poder. ¿Es posible imaginar en 2012 una nueva colocación a dedo del primer espada de una de las principales empresas españolas, siendo esta privada?

Lo que está claro es que el idilio entre populares y Telefónica no ha cesado desde que se dio el empujón definitivo al proceso privatizador del grupo. Iván Rosa Vallejo (marido de Soraya Sáenz de Santamaría), Eduardo Zaplana, Andrea Fabra, Elvira Fernández (esposa de Mariano Rajoy), Arturo Moreno, Elvira Aznar, Alfredo Timermans o Manuel Pizarro dan hoy o han dado en el pasado ejemplo de hasta dónde llega la permeabilidad entre populares y Telefónica.

En general, los políticos españoles que tocan poder no tienen grandes problemas para buscarse acomodo en la gran empresa privada y, en muchos casos, privatizada. Y los socialistas no están para tirar la primera piedra: Pedro Solbes en la italiana Enel, a la que curiosamente el Gobierno socialista facilitó la compra de Endesa; Elena Salgado en una filial de la propia Endesa y Abertis; Felipe González en Gas Natural…

Pero si hay un sitio que acoge a lo más vip del panorama político nacional, ese es Telefónica y no hay duda de que la firma le tiene especial cariño a los principales espadas, presentes o pasados, del Partido Popular. A Zaplana, sonado fichaje de 2008 y aún en el grupo, le ha cedido nada menos que el despacho de un expresidente en la planta novena del número 28 de Gran Vía, en Madrid, la histórica sede de la Compañía Telefónica Nacional de España.

En su caso, como en otros, las funciones que tienen dentro del grupo no siempre están claras. Por ejemplo, se sabe lo que hizo Zaplana antes de entrar a formar parte en 2008 de Telefónica: siendo ministro de Trabajo del Partido Popular puso su firma a un ERE de 15.000 trabajadores del grupo en España en 2003. De lo que ha hecho después poco se conoce.

Del Partido Popular han pasado también por Telefónica nombres tan sonoros hoy por hoy como Andrea Fabra, la diputada del clan castellonense, hija del polémico presidente del PP de Castellón, Carlos Fabra. Andrea Fabra se ha hecho tristemente famosa estos días por aquello del “¡Que se jodan!”, pronunciado desde su escaño en el Congreso de los Diputados mientras se anunciaba el mayor recorte de la democracia y en concreto cuando se daba a conocer el drástico hachazo a la prestación por desempleo para, dice Mariano Rajoy, animar a buscar trabajo en un país con 4,7 millones de parados registrados y 700.000 personas que llevan ya tres años desempleadas.

Fabra formó durante años parte del Departamento de Relaciones Institucionales de Telefónica. Dicen empleados veteranos de la empresa, que la llevaba cada mañana a trabajar, alrededor de las once, su marido, Juan José Güemes, un hombre que también es mucho nombre dentro del PP. Güemes fue uno de los hombres de Rodrigo Rato cuando este era un laureado vicepresidente económico, tanto que lo nombró secretario de Estado de Turismo. Güemes fue también uno de los hombres de Esperanza Aguirre, a la que ayudó a fortalecerse políticamente y quien lo convirtió en consejero de la Comunidad de Madrid. Lo de portavoz del PP en la Asamblea de Madrid ya fue un desgaste no calculado que acabó sacando a Güemes de la esfera política más visible.

Quien sí sigue formando parte de la plantilla de Telefónica, aunque se encuentra en excedencia desde que su marido supo que en cierto cuaderno azul habían escrito su nombre, es la esposa del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Elvira Fernández trabajaba hasta ese momento en Telefónica Media junto a Arturo Blasco.

Está, aunque no es muy conocida su labor en Telefónica -dicen malas lenguas dentro de la compañía que porque no ejerce una función muy presencial-, la hermana de José María Aznar, Elvira Aznar. Se habla también, en el patio de vecinos de Telefónica, de seis meses en régimen de becaria de Ana Aznar, la hija del ex presidente. Fuentes de la empresa no confirman esta información.

Otro de los nombres del círculo más cercano al ex presidente que tuvo destino en Telefónica es Arturo Moreno, el ex vicesecretario de organización del Partido Popular que se vio obligado a dimitir en 1990 tras verse envuelto en el caso Naseiro. Moreno hace años que no está en Telefónica, pero allí encontró cuando hizo falta un puesto dentro del Departamento de Relaciones Institucionales.

Sí sigue en la compañía el que fuera secretario de Estado de Comunicación con Aznar, Alfredo Timermans, director de Política de Telecomunicaciones en la Oficina Internacional, explican fuentes del grupo, pero al que dentro de la casa le critican no tener una labor clara.

Sí tiene un una función sin duda relevante el que fuese secretario general de Telecomunicaciones en la época de Aznar, Carlos López Blanco, que se encuentra en el Área de Regulación, donde sin duda sus conocimientos tras su paso por el Gobierno serán muy útiles al grupo.

Otro de los fichajes más sonados fue el del ex presidente de Endesa, Manuel Pizarro, el hombre llamado a ser una de las cabezas económicas del PP si no hubiera perdido las elecciones en 2008, que pasó efímeramente por Telefónica como consejero justo antes de embarcarse en política (donde tampoco permaneció mucho).

Los fichajes del PSOE

Al tiempo que Pizarro, era nombrado consejero de Telefónica el socialista Javier de Paz, ex secretario de Juventudes Socialistas. Porque, aunque con menos puestos, el PSOE no ha quedado al margen de esa práctica en la que Telefónica descubre al empleado o consejero que necesita entre quienes han estado en el poder. Por Telefónica han pasado nombres de socialistas tan relevantes como Narcís Serra, ex vicepresidente del Gobierno.

Tanto Serra como De Paz salían del grupo este año, ya con el PP de vuelta al Gobierno, debido a la reducción de consejeros no ejecutivos operada en las compañías que componen el grupo Telefónica. También Javier Nadal, un histórico ya de la compañía, a la que llegó en marzo de 1995 tras haber desempeñado durante diez años el cargo de director general de Telecomunicaciones con el PSOE en el poder.

 

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Ana Tudela Flores

Ana Tudela Flores

18 comentarios

  1. Ghumberto
    Ghumberto 13/09/2014, 15:43

    Yo de mayor quiero ser político

    Responder a este comentario
  2. Pablo Segundo
    Pablo Segundo 04/01/2013, 23:28

    Yo conozco personalmente un caso que es lo complementario, pero lo mismo.

    Chico de Teleco que gana un premio nacional de Telefónica a la Innovación. El premio incluye una beca durante 1 año. Tras la beca-premio sigue unos años más como becario en el mismo área de investigación y desarrollo. Cuando ya no puede seguir siendo becario lo contratan para el mismo trabajo pero desde una empresa externa.

    Todo el tiempo trabajaba principalmente, no para productos que Telefonica quisiese desarrollar como una inversión de futuro en la que creyese, si no que eran contratos de investigación europeos financiados con dinero europeo. Es decir no invertian dinero realmente en investigación, es más, probablemente ganaban dinero incluso desde empresas satélite, en lugar de realmente crear nuevos productos.

    Es decir. Es gente que ha vivido facilmente gracias a los contactos políticos que establecian normas de mercado telefónico que garantizaban sus ganancias. Y por eso no tenian ni interés, ni necesidad, de innovar.

    Es decir, la corrupción política afecta al sector económico y fomenta una menor creación de valor real, menor investigación, menos tecnología, menos valor de los trabajadores.

    Responder a este comentario
    • Pablo Segundo
      Pablo Segundo 05/01/2013, 00:19

      Completando la información anterior tras consultar a mi amigo.

      Mi amigo curró 3 años como becario, con un sueldo inicial de 750 €.

      En su departamento tan solo 2 trabajaban con fondos europeos y 8 sin fondos europeos, pero dice que no sabe lo representativo que es eso del resto de departamentos de investigación.

      Responder a este comentario
  3. JRRG
    JRRG 06/08/2012, 08:40

    Investiguen un poco más. También Soraya Saenz de Santamaría fue enmpleada en el área jurídica de Telefónica, al menos por los años 1999-2000.

    Responder a este comentario
  4. idiazabal
    idiazabal 25/07/2012, 11:56

    De todas formas… pasa en España porque la corrupción está anidada hasta los tuétanos. Por eso mismo es un pais que nunca terminará de salir adelante. 15 años de ayudas europeas para esto.

    Y mienttras tanto el populacho dejándose engañar con esa “xenofobia española interterritorial”.

    Responder a este comentario
  5. ApaRRRa
    ApaRRRa 23/07/2012, 16:47

    Se os ha olvidado el chorizo Urdangarin, que aunque no es político, tiene lo peor de esa casta y un poco de aportación propia.

    Responder a este comentario
  6. Doclusifer
    Doclusifer 23/07/2012, 11:37

    quien vendió Telefonica?, pues aznar…ahi lo lleváis calentito

    http://www.zasbaidefeis.com/

    Responder a este comentario
  7. idiazabal
    idiazabal 23/07/2012, 11:30

    Por cierto, menos leyes antiterroristas y más leyes anticorrupción eran lo que hacía falta.

    Pero de eso ni están ni se esperan. Y si cae alguno… indulto, por supuesto.

    Responder a este comentario
  8. idiazabal
    idiazabal 23/07/2012, 11:29

    Vaya banda de chorizos que se juntan en los aledaños de la Carrera de San Jerónimo.

    Y mientras tanto tienen a unos becarios por las televisiones y radios desplegando el odio “interterritorial” contra vascos o catalanes y el desprecio contra andaluces o extremeños.

    Responder a este comentario
  9. antonio
    antonio 23/07/2012, 11:05

    Ya sabemos porqué y para qué se privatizan las empresas publicas.

    Responder a este comentario

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