lamarea.com

Lunes 29 Mayo 2017

Los socios/as escriben

La Tuerka (1): la televisión como instrumento político según Pablo Iglesias

Este martes 30 de septiembre vuelve a las pantallas el programa que dio a conocer a Pablo Iglesias

30 Septiembre 2014
10:39
Compartir
La Tuerka (1): la televisión como instrumento político según Pablo Iglesias

Este 30 de septiembre empieza la quinta temporada de La Tuerka. Han pasado ya casi cuatro años desde que un grupo de personas vinculadas a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid se lanzaron a hacer de forma totalmente amateur y militante este programa de tertulia política en Tele K, la televisión comunitaria del barrio de Vallecas. Lo que empezó siendo un programa con escasa pluralidad de opiniones, poco ritmo televisivo, numerosos fallos técnicos y una estética bastante cutre se ha convertido con el paso del tiempo en una tertulia con un aspecto más que aceptable y con debates plurales de alto nivel. En una época en que la discusión política tiene más relevancia en los platós de televisión que en los parlamentos, La Tuerka se ha convertido en la tertulia de referencia de mucha gente, especialmente de los militantes de izquierdas y de los movimientos sociales. Ahí es donde empezó la relación de amor entre Pablo Iglesias y las cámaras que tantos réditos políticos ha proporcionado hasta ahora.

En todos estos años, La Tuerka nunca ha pretendido ser un programa de televisión objetivo y en ninguna ocasión ha ocultado su intencionalidad política. La apuesta por la televisión como instrumento político es clara desde el primer momento y Pablo Iglesias presentador hasta la mitad de la cuarta temporada y actual eurodiputado de Podemos- lo ha mencionado en numerosas ocasiones, llegando a decir que la televisión es “la mayor herramienta de comunicación política del siglo XXI” (programa del 19 de mayo de 2011, 4 días después de la irrupción del Movimiento 15-M) o que “el discurso y la ideología se producen más que nunca a través de dispositivos y productos audiovisuales” (entrevista para ATTAC TV, octubre de 2012).

A pesar de realizar el programa desde platós modestos (primero Tele K, después Canal 33 y actualmente la redacción de Público) y de haberse dado a conocer en Internet, sobre todo gracias a YouTube y las redes sociales, el que hasta hace unos meses fuera presentador de La Tuerka siempre ha negado que quisiesen ser un medio alternativo, de contrainformación, contracultural o underground porque sería reconocer desde el principio su carácter “subalterno” y “marginal” y ponérselo “más difícil a la hora de asumir una pelea por la realidad y por la definición de los conceptos” (entrevista para ATTAC TV, octubre de 2012). Esto se debe a que en algún momento les “encantaría poder competir con las grandes tertulias de televisión” y que “todos los ciudadanos pudiesen elegir si quieren ver La Tuerka o La noche en 24 horas [la tertulia política nocturna del Canal 24 Horas]” (entrevista para el blog El Crítico de la Tele, octubre de 2012)

Todas estas reflexiones sobre la televisión, su influencia y su utilización parten en cierta manera de la relectura que hace Pablo Iglesias del pensamiento del filósofo marxista italiano Antonio Gramsci, según el cual la hegemonía se construye desde dispositivos culturales. Actualmente el dispositivo cultural más importante es la televisión, que es la que “construye la normalidad” y “nos enseña a pensar”, y por ello en La Tuerka asumen las reglas de funcionamiento de los medios hegemónicos para a partir de ahí “construir dispositivos culturales contrahegemónicos” (entrevista para el programa de radio Tardes Árticas, julio de 2013).

Pese a la popularización de Internet en los últimos años, el que desde el equipo del programa se dé tanta importancia a la televisión tiene una cierta base científica. Este medio de comunicación sigue manteniendo un grandísimo predominio a la hora de mostrar lo que sucede, crear imaginarios colectivos y en última instancia transmitir ideas e ideología. Según el Barómetro del CIS de marzo de 2013, el 56,8% de la población española prefiere la televisión para informarse, seguido por la radio (13,7%), los periódicos en Internet (11,9%), los periódicos en papel (9,0%) y las redes sociales (3,6%). A su vez, la televisión es el medio más influyente a la hora de que alguien se forme una opinión sobre un tema. El 48,6% de los encuestados admite que la televisión les influye mucho o bastante en este sentido, mientras que esta cifra desciende a 35,4% para la prensa escrita (tanto en Internet como en papel), 34,1% para la radio y 15,3% para las redes sociales.

Tanto Tele K como Canal 33 emiten en la TDT en Madrid, pero las limitaciones técnicas y económicas y la escasa repercusión de estas cadenas obligaron a La Tuerka a darse a conocer en Internet. Sin embargo, desde el primer momento la apuesta era clara: parecerse lo más posible al “enemigo” utilizando sus mismas “armas”, es decir, el formato televisivo y el lenguaje audiovisual.

Luis Torres es licenciado en Comunicación Audiovisual. Twitter: @LuisTur_

Luis Torres

Luis Torres

  • Amable

    Estoy esperando con ganas los nuevos programas. Enhorabuena por los anteriores.

  • Trolls a mogollón

    Pedazo currada se ha pegado el tío. No debe dormir por la noche pensando en PIT y en Podemos. Esta persona está enferma. No puede dormir, no puede comer, no tiene tiempo para nada más que Podemos. Qué obsesión.

  • Carlos

    El lado fascista de Podemos del que no hablan La Sexta, Cuatro o Público: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/09/el-lado-fascista-de-podemos-del-que-no.html

LM49 – Mayo 2017

Última hora

Los socios/as escriben

La batalla de Svalbard

El cambio climático está conquistando ya la Fortaleza de Svalbard, nuestra Bóveda Global de Semillas, diseñada para ser inexpugnable, recuerda el autor.

Tus artículos

Derechos humanos y empresas: los deberes pendientes del Gobierno español

En este artículo colectivo se analiza cómo las compañías generan empleo y mejores condiciones de vida para las poblaciones locales. Sin embargo, pocas veces se hace mención a cómo avanzan de la mano de violaciones de derechos humanos, expolio de recursos naturales, contaminación medioambiental e incluso trabajo forzado.