La Marea

Internacional

Amy Goodman: “El poder nunca ha hecho nada sin una reivindicación previa”

Amy Goodman: “El poder nunca ha hecho nada sin una reivindicación previa”
Amy Goodman durante una conferencia en Nueva York.
29 de diciembre de 2012
08:57

OHIO// Los ojos de Amy Goodman (Nueva York, 1957) siempre conservan un halo de tristeza por más que ella sonría. La mirada de este icono del periodismo independiente estadounidense, intensa pero serena, esconde secretos de guerra, de miseria y de injusticia. Con docenas de premios a sus espaldas, quizás uno de los mayores reconocimientos a su trabajo fue el que le brindó Bill Clinton al definirla como una periodista “hostil y combativa”.

Los inicios fueron duros, pero la autora de la frase “No se puede llevar a cabo nada sin un poco de idealismo”, retó a quienes intentaban desalentarla en su camino de búsqueda de una nueva forma de hacer periodismo, alejada de los gigantes mediáticos. Desde la llamada ‘capital del mundo’, Amy Goodman, junto a su equipo, lanzan al mundo sesenta minutos diarios de información nacional e internacional sin tapujos, con la libertad que da estar financiado íntegramente a través de sus oyentes y espectadores. Democracy Now! lleva dieciséis años en antena sin aceptar publicidad ni donaciones empresariales o gubernamentales.

La periodista, que ha visitado España este año durante el 12M-15M, y en el 75 aniversario del bombardeo de Guernica, recibe a La Marea en una iglesia congregacionista de Oberlin (Ohio, EEUU) después acabar su discurso como siempre lo hace: al grito de “Democracy Now” y con el puño en alto.

Cuando nació este proyecto, lo bautizasteis como Democracy Now! (DN), y ahora, 16 años después, un movimiento global clama por una Democracia Real. ¿Tanto ha empeorado nuestra democracia en este tiempo?

Ya lo creo que sí. Necesitamos una mejor democracia ya, y para ello nos tenemos que esforzar más que nunca. Todos, empezando por los medios de comunicación, que son la forma que tenemos para ver el mundo, y también como el mundo ve a EEUU, por lo que su actitud debe ser algo más que la respuesta a una hoja de ruta marcada por las grandes corporaciones.  Yo imagino a los medios de comunicación como una mesa de cocina enorme que se extiende por el mundo, donde los periodistas nos sentamos a debatir y razonamos sinceramente sobre las cosas más importantes del día: guerra y paz, vida y muerte. Cualquier cosa diferente a esto es un flaco favor a la sociedad democrática.

Pero estamos muy lejos de esa mesa de cocina…

Bueno, en este momento hay dos tendencias claramente diferenciadas. Por una parte están los medios corporativos, que cada vez están más concentrados y en pocas manos. Pero por otro, existen algunos medios que están haciendo crecer sus iniciativas, especialmente en Internet, pues ahí no necesitan una gran inversión inicial.

Medios independientes, se refiere…

Exactamente. Medios de comunicación libres de intereses políticos y empresariales, con periodistas libres de verdad. Nuestro rol como periodistas es enseñar cómo es el mundo, qué está pasando, sin medias tintas, para que la gente sea libre de decidir, tenemos que hablar abiertamente de guerra, pobreza y desigualdad. También tenemos que luchar contra el tipo de “experto” que han consolidado los medios corporativos, es decir, esas personas que saben muy poco pero de muchas cosas y que diariamente nos explican el mundo sin enterarse de nada.

Pero, ¿cómo ha llegado DN a competir con los ‘grandes’?

¡Somos más grandes que algunos de ellos! Retransmitimos a través de un conglomerado de 900 emisoras de radio y televisión públicas, comunitarias y universitarias de todo el mundo. El poder del periodismo independiente es el de contar las historias de las personas anónimas, de la gente corriente. Situaciones reales contadas en primera persona. Por ejemplo, el año pasado nosotros pudimos retransmitir desde el centro de la plaza Tahrir en la Primavera Árabe. Le dimos a la gente una vía para expresarse por sí misma. De esta manera, los oyentes, desde EEUU, pensaban que el protagonista de esa historia podía ser él, o su tío, o su hijo. Se trata de evitar que sean los medios pagados por las compañías de seguros, grandes petroquímicas, industria armamentísticas, etcétera, los que al final emitan los mensajes que están educando a nuestros hijos, esas empresas que no tienen nada que decir y todo que vender.

Hay quien insiste en que la publicidad en los medios de comunicación no da acceso a los contenidos del mismo. ¿Realmente tienen las grandes empresas una influencia real?

Fíjate que son estas empresas las que deciden y mandan sobre qué tiene que saber cada ciudadano. ¿Cómo vamos a ser críticos en un tema como el medio ambiente si nos pagan las compañías petroleras? ¿Cómo vamos a organizar un debate sobre la sanidad si nuestro canal lo financian las grandes farmacéuticas y las aseguradoras? Además, los medios independientes muchas veces no llegan a la gente por la oposición de estas corporaciones. Al final, todo lo que obtenemos es un velo de mentiras, distorsión y medias verdades que oscurecen la realidad. Lo que necesitamos de los medios es que sean críticos, hacer oposición e interferir en la vida política. Necesitamos medios que cubran al poder, no que cubran para el poder, contarlo todo. El juramento hipocrático del periodista debería ser: “we will not be silent” (no nos callaremos).

De lunes a viernes hacen un programa de una hora, ¿cuál es su motivación día a día?

Parte de nuestra misión es estar presentes en todos los rincones del país: cada plaza, cada rincón que refleje la comunidad o los barrios, ahí debemos estar. Eso es lo que es un buen medio de comunicación, no el que ejecuta órdenes que vienen de arriba. La información está abajo y hay que sacar las voces de la gente que son expertos en sus propios asuntos, que muchas veces son globales. El que refleja la comunidad es el buen tipo de medio. Ahí es adonde nos tenemos que dirigir.

Sin embargo, los medios de comunicación y los movimientos sociales, en ocasiones, tienen relaciones complicadas.

El problema es que los medios de comunicación corporativos denigran el activismo. El caso más claro es el ejemplo de Rosa Parks, a quien los medios han dibujado históricamente como una persona común que llegó cansada. Ella se sentó conscientemente, y por primera vez, en un autobús y no cedió el asiento a los blancos. Rosa sabía perfectamente lo que estaba haciendo, formaba parte de varias organizaciones que practicaban la desobediencia civil. Tú nunca sabes cuando ese momento mágico llega, pero cuando estás involucrado en el cambio social estás ayudado a construir la historia. Y yo creo que eso es lo que está pasando con Occupy en este momento.

Ahora que habla del movimiento Occupy, ¿qué ha cambiado en EEUU en su primer año?

Claramente ha invitado a mucha gente a pensar de otra manera, empezando por su eslogan. Hablar del 99% de la población es señalar, y evidenciar, la gran desigualdad que hay en EEUU. Es muy importante que ese debate esté en el día a día de los americanos.

¿Considera Occupy y 15M dos movimientos sociales hermanos?

Tienen muchas cosas en común, pero en el caso norteamericano, además, Wikileaks fue determinante. Se descubrieron muchas cosas. Por ejemplo, salió a la luz que dos soldados americanos dispararon y mataron a dos periodistas internacionales que viajaban en una furgoneta en la guerra de Irak. De haberse sabido en su momento, posiblemente esta causa podría haber llegado a juicio, pero se ocultó y cuando la sociedad se enteró, le dolió. Todo esto abrió los ojos a muchísima gente sobre las acciones de nuestro gobierno en el extranjero, sobre todo en causas como la guerra.

¿Movimiento social es igual a influencia real?

En EEUU, muchas de las personas que pasean por el despacho Oval se paran y le susurran al oído al presidente. Él siempre encuentra un momento para atenderles. Pero si él es capaz de escuchar a los poderosos señalando a la ventana y diciendo “si hago lo que me pides, ellos crearán una tempestad” todo será diferente.

¿Quiere decir que el presidente de EEUU gobierna con un ojo en los movimientos sociales?

Quiero decir que el poder nunca ha hecho nada sin una demanda, sin una reivindicación previa. Nunca lo ha hecho y nunca lo hará, eso lo tenemos que tener claro. No se puede cuestionar que Obama ha escuchado las demandas de los movimientos sociales y ha respondido, incluso ha creado un calendario para cumplirlas. Piensa en los movimientos que arroparon a Obama: movimiento anti-guerra, movimiento por la justicia económica y social, ecologistas, lesbianas y gays, feministas, y tantos otros. Les ha escuchado, les ha hecho caso, pero también es cierto, por ejemplo, que Guantánamo no se cerró y ese es uno de los puntos en los que ha fallado. En parte, ha decepcionado a su gente.

4 comentarios

  1. Carmen
    Carmen 05/01/2013, 23:08

    Para mí representa un motivo de honda preocupación y inquietud comprobar que ahora mismo en los kioscos del Estado español no hay, que yo sepa, salvo el mensual “La Marea” ningún periódico independiente/progresista.
    No todo el mundo, por la edad u otros motivos, tiene acceso a Internet.
    Si la gente cree lo que le cuenta la prensa y la TV, que tengo entendido que viene a ser como esa prensa, y además añadimos el bombardeo de publicidad insolidaria y alienante y la droga del futbol, no es nada extraño que a la hora de votar, y los votantes más fijos son los de edad media para arriba, voten lo que votan y nos hayan impuesto a los que estamos más o menos despiertos la dictadura de los “borregos”.
    ¡Qué triste y frustante situación!

    Responder a este comentario
  2. jubilado
    jubilado 30/12/2012, 02:38

    Todo un ejemplo de tenacidad y compromiso con el PERIODISMO.

    Responder a este comentario
  3. Flanagan
    Flanagan 29/12/2012, 15:02

    Mientras existan residuos del homo pìthecanpepero la Humanidad vivirá expoliada, asediada, esclavizada y en muchos casos asesinada.

    El Homo Rajys pudo haber gobernado una tribu pepera de Atapuerca, cuando hace un millón trescientos mil años aún no existía el mito de dios.

    Responder a este comentario
  4. guanche
    guanche 29/12/2012, 12:08

    A ver si se hunden capitalismo y neoliberalismo de una vez por todas y puede el ser humano fundar una sociedad de seguridad, progreso y bienestar permanentes y reales.

    Aunque van a hacer falta mas que canticos y caceroladas para hacerlo realidad.

    –http://canariasenlanube.wordpress.com/2012/12/25/el-rey-juan-carlos-supera-a-franco/

    Responder a este comentario

Escribir un comentario

No se publicará tu dirección de email.
Los campos obligatorios están marcados con *

Suscripciones

Ya somos 2.426

Necesitamos 5.000 para ser sostenibles

Opinión

45.262 trabajadores menos

El gobierno ha anunciado que existen 12.182 afiliados más a la Seguridad Social, lo cierto es que desde el 31 de agosto existen 45.232 trabajadores menos

Cataluña, sordera y banderas

"El camino de quienes quieren una Cataluña independiente se ha cruzado en el tiempo con el camino por intentar lograr otra independencia de más calado: la de los poderes económicos", escribe el autor

Apúntate a nuestra newsletter

Regístrate para recibir un resumen de las mejores noticias de la semana en tu mail.

CARTAS A LA REDACCIÓN

Nadie pero no nada

"Los nadies somos esa invisible marea de fondo que da cuerpo a la realidad de todos"

Colabora con La Marea

LOS SOCIOS/AS ESCRIBEN

La imagen de la mujer en la publicidad

La autora analiza el tránsito que se recorre del "desprecio de género" al "género despreciable"

La Tuerka (1): la televisión como instrumento político según Pablo Iglesias

Este martes 30 de septiembre vuelve a las pantallas el programa que dio a conocer a Pablo Iglesias

LA UNI EN LA CALLE

Los líquenes y sus aplicaciones para el ser humano

Los usos más frecuentes de los líquenes van desde la alimentación y la medicina natural hasta aplicaciones antivíricas y antitumorales

Este artículo se incluye en "La Uni en la calle. Libro de textos". A la venta aquí.

Síguenos en Twitter