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Domingo 25 Junio 2017

Economía

Bankia, por la puerta de atrás

Bankia se asegura un público afín en su Junta de Accionistas en Valencia mediante un plan para llenar la sala con sus empleados y directivos. Estos han empezado a llegar al Palacio de Congresos de Valencia, al que han accedido por una entrada secundaria, tres horas antes del inicio de la asamblea.

29 Junio 2012
15:06
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Bankia, por la puerta de atrás

VALENCIA // Faltaban aún casi tres horas para el inicio de la Junta de Accionistas de Bankia y cientos de empleados ya llegaban en coche y autobús a la asamblea. Pero no lo hacían como el resto de accionistas, la puerta de atrás del Palacio de Congresos de Valencia era el lugar que tenían destinado para su acceso, el lugar que había reservado la entidad bancaria para que sus empleados y directores ocupasen la sala y evitasen posibles conflictos en la asamblea.

Las puertas a los accionistas no se abrían hasta las 10:30 horas, pero la ‘jugada’ del banco se aseguraba que el público de la asamblea fuese lo más afín posible a los intereses de la entidad. Por la puerta de atrás, como los malos ladrones, entraban los directores de sucursales que días atrás recibieron las indicaciones precisas: acudir en ropa deportiva, entre las 9 y 10 de la mañana y con la debida acreditación y el tique de aparcamiento.

Los responsables de la puerta no dieron más explicaciones, “eso es algo que no compete a la prensa”, se limitaron a decir, mientras el goteo de gente que entraba de tapadillo al Palacio era constante, quedaba todavía una hora para que empezase la asamblea y las primeras filas ya estaban ocupadas. De hecho, también estaba preparado en el atril de entrada un panel impreso con el lema “Aforo completo”, los accionistas deberían seguir la Junta en una sala adjunta. Así se evitaban líos.

Finalmente, de un aforo total de un millar de personas, aproximadamente la mitad eran empleados del banco.

Mientras tanto, en la puerta de acceso principal, accionistas de la entidad bancaria esperaban impacientemente a que se abriese la puerta para poder acceder. Uno de ellos era Miquel; él ha perdido varios miles de euros en la salida a bolsa de Bankia.

“Yo sabía a lo que me arriesgaba”, explica, “pero lo que no veo bien es el engaño, nos dijeron que el banco estaba de una forma, pero era una gran mentira”. Además se acuerda de “otros que han perdido mucho”, en referencia a los usuarios que compraron participaciones preferentes que fueron transformadas en acciones, en muchas ocasiones sin informar al titular.

Junto a Miquel está Marisa. Ella no sabe ni cuánto ha perdido, “me siento muy estafada, yo era amiga del director de la sucursal, pero amigo de tomarme café con él y todo, cómo iba a pensar que iba a pasar esto…”, recuerda amargamente. Ahora viene a manifestarse ante el Palacio de Congresos, “como afectada, como estafada”. Junto a ellos, miembros de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas que recogían firmas para pedir el cambio de la ley hipotecaria.

Mientras tanto, José Ignacio Goirigolzarri, comenzaba su extenso y tedioso discurso, en él no había lugar para hablar de los desahucios ni de las presuntas estafas. No tocaba, el público de las primeras filas estaba entregado, y es que según el evangelio de Bankia, los de la puerta de atrás serían los primeros.

A los accionistas, muchos arruinados, de la entidad ni siquiera se les ha garantizado poder ejercer su derecho a preguntar en la Junta, y a algunos incluso se les ha impedido. Como el aforo de la sala principal estaba ya completo, no pocos accionistas se han visto relegados a la sala aneja. Varios de ellos habían presentado preguntas ante notario, como exigen los reglamentos de la entidad, pero cuando se les ha llamado para que presentaran su demanda, han visto como los guardias de seguridad contratados por Bankia les impedían acceder a la sala principal, so pretexto de que el “aforo estaba completo”. Este diario ha presenciado esta situación en cuatro ocasiones.

Sabedora de la indignación de muchos accionistas, el banco ha contratado para esta Junta a 18 guardias jurados. Unos vigilantes que se han sumado al gran despliegue policial que ha rodeado el acto, que ha incluido la presencia de perros adiestrados para hallar explosivos.

 

Toni Martínez

Toni Martínez

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